El Dr. Fernando Fernández, director del Instituto de Virología del INTA, explicó en el marco de una jornada realizada por CREA en Laprida, los puntos a tener en cuenta para el manejo de las enfermedades emergentes por la alta concentración de animales.
Haciendo una introducción al tema, definió a la salud animal como el estado en el que el animal alcanza una optimización de las funciones productivas, en donde no hay ausencia de enfermedad, sino que se entra en el concepto de productividad, más allá de si la haya o no. El perfil de salud animal es la síntesis de los problemas en los que nosotros intentamos intervenir y el grado de desarrollo está dado por la política agropecuaria, la tecnología y el acceso a ésta, servicios, financiación, genética, nutrición, manejo y sanidad. En este esquema conceptual, las enfermedades son indicadores de desarrollo o subdesarrollo. Si hablamos de carbunclo por ejemplo, cuando sabemos que hay tecnología para poder resolverlo, estamos hablando de subdesarrollo en una región o establecimiento. Estos dos conceptos sirven para ver con qué enfoque tenemos que abordar esta actividad.
Las enfermedades son producto de distintos componentes, algunos de los cuales son fundamentales y necesarios, como el huésped y el agente infeccioso. Pueden estar presentes los dos y haber o no enfermedad, mientras que los factores que hacen que estos dos elementos culminen en un problema sanitario están relacionados fuertemente al manejo, a la intensificación de la producción, al medio ambiente y a factores de estrés. Es decir, cuando se habla de enfermedades infecciosas se habla de un componente multifactorial en el cual cada factor tendrá un peso que estará en función del abordaje que se tenga con el sistema productivo.

Los desafíos

El desafío actual se encuentra en las condiciones en la cuales los animales van a comer y en las que se los va a manejar. Si es extensiva, con una carga animal baja, buena disponibilidad de recursos y un medio ambiente adecuado, todos los agentes infecciosos van a estar pero la enfermedad no se va a ver. En cambio, si el manejo es en condiciones de estrés o de alta concentración animal, las infecciones van a estar y van a aparecer los animales enfermos. De esta manera, el desafío es hasta dónde se puede intensificar la producción, hasta qué punto eso va a generar factores de riesgo y qué importancia van a tener como para generar pérdidas económicas a causa de la enfermedad. Se sabe muy bien cómo concentrar y cómo manejar, el problema es cómo hacer para que en esas condiciones no haya enfermedades y aquí es donde aparece un componente que se llama inmunidad, que es la base de la prevención. Si se tienen animales protegidos frente a estos agentes infecciosos, se cuenta con mayores posibilidades de desarrollar estos sistemas. Hoy hay que saber hasta dónde el sistema inmune puede defender a los animales en función de estas intervenciones de manejo que se hacen en el sistema productivo.
La inmunidad es muy buena, pero tiene límites porque no es un sistema perfecto y cuando se empieza a exigirle llega un momento en que tiene una respuesta máxima.
Las enfermedades de la concentración están muy relacionadas con las que padecen los animales jóvenes, que son el eslabón más flojo de la cadena, debido a que hay menos experiencia inmunológica y la evolución final del sistema inmunológico es el contacto con los agentes infecciosos. El que supera enfermedades o el que está bien vacunado es el individuo que va a estar mejor protegido.

Las diarreas neonatales

De todas las enfermedades que afectan a los animales jóvenes, en los primeros 35 a 60 días de lactancia, las más importantes son las diarreas neonatales. Éstas presentan algunas situaciones que hacen que el problema no sea de fácil solución, entre otras cosas porque hay muchos agentes que producen diarrea, la mayoría de ellos infecciosos. Además, porque el período de susceptibilidad, si bien es corto, hace que las enfermedades tengan tiempos de incubación extremadamente cortos. Un individuo en contacto con un agente infeccioso causante de diarrea, en 24 horas está con un cuadro de esta enfermedad. Otro problema que tienen es la elevada morbilidad, cuando aparece un animal enfermo rápidamente se disemina el agente infeccioso y son muchos los que pueden aparecer enfermos.
Antes se pensaba que el principal agente causante de las diarreas neonatales era la escherichia coli, pero hoy se sabe que es uno de los tantos componentes y han aparecido en escena una serie de agentes como los rotavirus, siendo los más importantes.
Debido a esto, se tuvo que cambiar la estrategia, entender que cuando se habla de diarreas neonatales no se habla de un agente infeccioso, sino que se trata de un listado bastante complejo y en la medida que se perfecciona el diagnóstico se encuentran más agentes relacionados con la diarrea, sin embargo de todos ellos el rotavirus, la escherichia coli y la asociación de ambos son los principales agentes, de acuerdo a la casuística que se está manejando en nuestro medio, en base a más de 1600 muestras tomadas en muchos establecimientos. El problema es que cuando se habla de la vacuna contra la diarrea, no se habla de una vacuna que contiene todos estos agentes, sino de algunos, razón por la cual no es la vacuna contra la diarrea sino contra la escherichia coli, contra coronavirus, etc.

Están apareciendo otros agentes, algunos desconocidos para nosotros, de los cuales no se sabe su importancia en el campo, pero todo va a depender de cómo se pueda ir afinando el diagnóstico.
Cuando tenemos muchos agentes el componente de diagnóstico pasa a ser muy importante y esta etapa se puede cubrir como corresponde. Existe en nuestro medio tecnología como para poder identificar a la gran mayoría, por lo tanto el diagnóstico pasa a ser un componente aliado, para lo cual es importante tomar la muestra en el momento y lugar adecuados, de determinadas maneras, muy sencillas, pero guardando ciertos requisitos. Cuando tomamos muestras tenemos que tomar los recaudos para ganar eficiencia, que esté tomada en el tiempo oportuno, bien envasada y bien enviada al laboratorio, sino se hace un esfuerzo que no tiene sentido.
Identificando los agentes que están generando el problema se puede tener el camino más allanado para saber contra qué se está luchando.

La importancia del calostro

Otro gran aliado en el caso de las diarreas neonatales es la madre, porque el ternero, como nace absolutamente desprovisto de defensas tiene como única alternativa el calostro. Esta relación tan estrecha es fundamental, se tiene un individuo adulto con una alta experiencia inmunológica, que ha estado en contacto con muchos agentes y con vacunaciones. Esta madre tiene la ventaja de poder transferir en forma muy rápida esa experiencia.

En las primeras 10 horas de vida el ternero incorpora con gran eficiencia toda la inmunidad que le transfiere la madre y así se desarrolla inmunológicamente. Si se infecta en este momento tiene condiciones para responder, aunque el agente puede ganarle, ya que hablamos de períodos de incubación de menos de 24 horas y en ese tiempo no se puede juntar una respuesta inmunológica, por lo que el animal se enferma. Por lo tanto, se enferman no porque no estén desarrollados inmunológicamente, sino porque no tienen tiempo de responder, por eso es tan importante que reciban la inmunidad de la madre para que puedan ir fabricando su respuesta, que será mayor con esa primera ayuda que les da el calostro.
Antes se vacunaba a los terneros contra la diarrea y era un gran error, hoy todos sabemos que si queremos un ternero sano tenemos que vacunar a la madre, es una excelente fábrica de anticuerpos, ya que tiene mucha experiencia inmunológica. Tenemos tiempo para inmunizarla antes del parto para que tenga un calostro de buena calidad. De esta manera, el ternero cuando lo mame en las primeras horas de vida estará con muy buenos niveles de protección. Bajo ningún punto de vista podemos pensar en vacunar al ternero.
Esto lo podemos ver en números, porque es la única especie animal que tiene la cualidad de poder transferir a su neonato niveles de anticuerpos en esta cantidad. El calostro puede tener hasta cien veces la cantidad de anticuerpos por mililitro que la propia sangre de la madre, porque la glándula mamaria lo concentra y si un ternero mama calostro en tiempo y forma tiene más niveles de anticuerpos en sangre que los que tiene su propia madre. Por eso hay que tener a la madre inmunizada contra lo que puede afectar al ternero.
Si bien los niveles de anticuerpos en calostro caen estrepitosamente, a los 2 o 3 días, cuando se pasa del calostro a la leche. Sin embargo desde el punto de vista de los agentes entéricos, cuando el ternero está al pie de la madre y mama varias veces al día, estos anticuerpos tapizan la mucosa intestinal. Esto hay que tenerlo en cuenta en tambos al reemplazar la leche por sustitutos.
El neonato va a necesitar en las primeras semanas de vida de la inmunidad pasiva dada por el calostro, cuya cantidad va a caer pero le da tiempo para poder armar su propia inmunidad. Esto debemos tenerlo en cuenta para saber en qué momento se requiere empezar a vacunar a los terneros contra otras enfermedades, porque esta inmunidad pasiva, bajo determinadas condiciones, puede llegar a bloquear la respuesta inmune activa del ternero. Si se vacuna a un ternero en la primera semana de vida es muy probable que los anticuerpos de la madre bloqueen esa vacuna, por lo tanto se debe esperar a que vayan cayendo esos anticuerpos.

En experimentos con animales calostrados y no, se determinó que los que tomaron calostro, aunque no presenten la enfermedad, eliminan agentes infecciosos, por lo que ésta se puede eliminar, pero no la infección. La enfermedad se va a generar en función de la cantidad de agentes infecciosos que tenga y la concentración de animales susceptibles.
Otro componente importante es la relación materno neonatal. En un experimento a campo en donde se observó la relación de un ternero neonato con su vaca, madre adulta o vaquillona, se pudo ver que la interrupción de la mamada en la madre adulta, en un 90% de los casos la hace el ternero, mientras que en el de las vaquillonas lo hace la madre. Ante estas observaciones, el hecho de entorar animales cada vez más jóvenes puede estar comprometiendo algunos aspectos de la inmunidad lactogénica y eso puede estar dando fallas no necesariamente en el encalostrado pero si en otros componentes que la leche le aporta, porque un neonato de una madre en estas condiciones debe trabajar más para mamar. Cuando se intensifica porque se concentran muchas más madres en época de parto o tenemos madres cada vez más jóvenes, empezamos a generar factores de riesgo, que a veces no se traducen en concentrar animales susceptibles sino en alterar las relaciones materno mamarias.

Si se intensifica el sistema productivo en rodeos con problemas tenemos que intensificar los esquemas sanitarios en esos rodeos.

Plan de inmunizaciones contra diarreas neonatales

Vaquillonas

1ª dosis 60 días preparto
2ª dosis 30 días preparto
Se puede dar una 3ª dosis dentro de los 10-30 días de incio del parto a las no paridas

Vacas

1 dosis anual 60 días preparto
Además se puede revacunar 30 días preparto

Rodeo General

1ª dosis 60 días preparto
2ª dosis a las 3-4 semanas
Además se puede dar una 3ª dosis iniciado el parto

Enfermedades respiratorias

En este caso ya hablamos de animales un poco más grandes, pero siempre jóvenes. El complejo respiratorio tiene algo en común con el complejo diarreico, ya que otra vez hay muchos agentes que los producen. Los más conocidos son el virus IBR, la DVB, pasteurella, etc.

Diagnóstico de infecciones virales en un brote de ERB en novillos de feedlot

Virus

Casos

Otros

PI3

2     (4,3%)

Infecciones

simples

19 (40,4%)

 

BRSV

5   (10,6%)

IBR

8      (17%)

VDVB

4     (8,5%)

VDVB + PI3

2     (4,3%)

 

Infecciones

mixtas

17 (36,2%)

 

VDVB + PI3 + BRSV

2     (4,3%)

VDVB + BRSV + IBR

6   (12,8%)

VDVB + BRSV

2     (4,3%)

VDVB + IBR

5  (10,6 %)

Negativo

11 (23,4%)

(n=47)

Existe una percepción del aumento en la incidencia de las enfermedades respiratorias en el bovino, sin embargo no se sabe si es real ya que puede deberse a cambios en el manejo, mayor concentración de animales, una mayor atención a los problemas debido a mejores precios o un mayor acceso al diagnóstico que hace que lo que antes no se veía ahora si.
Otros componentes son el medio ambiente, que a veces puede modificar las condiciones, el huésped, su estado sanitario y nutritivo, los niveles de concentración y los agentes, que son muchos.
Algunos factores que influyen son el estrés producido por el destete y el transporte, que predisponen a neumonías fatales. Un individuo normal tiene un nivel de cortisoles en sangre de 4ng/ml, mientras que en ensayos se han medido niveles de 21ng/ml durante un viaje de 4 horas para un ternero de 7 días, de 19ng/ml en un traslado de 2 horas a los 5 meses de edad, de 10ng/ml en la castración y de 52ng/ml en el destete. Por eso, frente a estas maniobras hay que planificar el programa sanitario para que lo animales estén protegidos contra estas enfermedades en el momento necesario.
Otros factores de estrés son la carga y el hacinamiento, la época del año, el clima y cambios en la dieta. Además, influye la alimentación, como la suplementación con granos ya que implica un riesgo de acidosis láctica subclínica, predisponiendo a diversas patologías, y la categoría.
La edad de los animales afectados para las enfermedades respiratorias es de entre 4 y 8 meses, comenzando a disminuir su incidencia a medida que envejecen. Por eso cuando concentramos animales más jóvenes es cuando se encuentran mayor cantidad de problemas.
Los animales en destete precoz son una categoría de alto riesgo, mientras que otros puntos a tener en cuenta son una alta densidad poblacional y la exposición de animales susceptibles a enfermos crónicos.
Entre los agentes que afectan el complejo respiratorio tenemos a la IBR, agentes respiratorios inciciales, PI3, DVB, Reovirus, Adenovirus, Coronavirus, Micoplasmas y Chlamydias.
El virus de la Diarrea Viral Bovina (DVB) que infecta a la mayoría de nuestro ganado, durante sus infecciones activas produce la disminución de los leucocitos, por lo tanto si bien no es un elemento directo para producir un cuadro respiratorio, favorece a que los otros agentes puedan intervenir. Los casos se pueden producir por un agente solo o por una asociación de ellos, uno predispone y los otros se asocian a las infecciones haciendo que las neumonías sean más graves.

El diagnóstico

Es muy importante detectar los factores de riesgo, lo que posibilita la elección de tratamientos, permite plantear estrategias, detectar animales enfermos y agentes infecciosos.
Para la obtención de muestras para diagnóstico, en caso de que se hagan cultivos se hacen hisopados nasofaríngeos. El medio de transporte es en Amies para bacterias y Hanks para virus. Además se puede hacer serología (sangre) para afectados y sanos y la necropsia (cultivos y patología). En este último caso deben obtenerse muestras de tres lugares: del interior de la zona afectada, de la zona afectada marginal y de la zona con apariencia sana.
El objetivo de la vacunación es el de incorporarlas al programa sanitario dentro del criterio de inmunidad poblacional. Para medir su eficacia hay que tener en cuenta que la vacunación en pleno brote no soluciona el problema, no hay que considerar a las vacunas como la única alternativa, sino utilizarlas integralmente con otras medidas, como puede ser el manejo del rodeo.
Una vacuna ideal debe ser económica, estable, adaptable a la vacunación de gran cantidad de animales, polivalente y dar una respuesta inmune distinguible de la inducida por la infección natural. Sin embargo, una vacuna eficaz además debe estimular a las células presentadoras de antígeno, estimular linfocitos B y T, inducir producción de linfocitos Th y citotóxicos y el antígeno debe persistir en sitios apropiados del tejido linfoide para lograr protección de larga duración.

Enfermedades Respiratorias Bovinas – Vacunas

Plan de inmunizaciones

Destete precoz

1 y 2 dosis pre-destete (~3meses/>90 kg)
Revacunar a la edad de 6 meses

Terneros destete (6-8 m)

Para invernada propia
1 y 2 dosis predeste

Feedlot o terneros de acopio

1 dosis a la llegada
2 dosis a las 3-4 semanas

Por Santiago Rivas – Agrositio.com – Fuente: AACREA