En trigo hay tres enfermedades que están totalmente distribuidas con alta prevalencia en la región que son: mancha amarilla, roya de la hoja y septoriosis, difiriendo en el momento en que entran en los cultivos.
En estos últimos años ha habido pocas precipitaciones en las primaveras y esto ha retrasado la entrada de las enfermedades a los lotes. “Básicamente tenemos las que son provenientes de patógenos necrotróficos como mancha amarilla, están desde macollaje, pero roya de la hoja difiere mucho el momento de entrada de acuerdo a los cultivares y algunos recién tienen roya en antesis”, explicó la Ing. Sillón a Agrositio en esta entrevista.
Por otro lado, aseguró que la severidad ha sido menor que otros años, pero básicamente ligada a las condiciones ambientales. Los rindes han sido muy erráticos, pero más que nada por el impacto de la sequía y la podredumbre de zonas áridas que se da en manchones muy importantes y en algunos lugares ha diezmado el cultivo.

La roya y su importante impacto

Con respecto a las enfermedades, el mayor impacto en el rinde se da en roya de la hoja, donde la aplicación de fungicidas deja limpias las dos hojas superiores y entonces se ve una diferencia importante en la capacidad fotosintética y en el rendimiento. El golpe blanco es una enfermedad altamente relacionada con unas condiciones climáticas que se dan estrictamente en antesis. “Como el periodo es muy corto, (dos o tres días) el productor como no la tuvo en los últimos años, no le dio importancia y ante una perspectiva de año niño como ahora, podemos tener problemas graves”, explicó la Ing. Sillón a Agrositio.

El golpe blanco necesita 48 horas de mojado, las anteras expuestas y en ese momento se presenta la enfermedad. Por eso los técnicos que no vieron que hay golpe blanco no la relacionan a la zona con la enfermedad, pero ni bien cambian las condiciones climáticas, de pasar de sequías a un año niño hay que estar atentos porque puede aparecer.

Enfermedades y cambio Climático

Con el cambio climático se ha notado la instalación de las enfermedades como un componente más del cultivo del trigo. Por eso el control de las enfermedades no se discute, sino ajustarlo al momento, las enfermedades están totalmente instaladas. “Para este año es difícil la proyección, puede haber problemas en la implantación de los cultivos por las zonas inundadas y hay que seguir de cerca la evolución del clima para cortar las enfermedades una vez que aparezcan”, resaltó Sillón.

Por Santiago Rivas - Exclusivo Agrositio