Pero los ganaderos señalan que tanto los precios al consumidor final como el beneficio de las exportaciones giran en torno de un pool de grandes frigoríficos.
El discurso -muy político- pronunciado el lunes por la ministra de Economía, Felisa Miceli, en respuesta al paro agropecuario cargó las tintas sobre los productores ganaderos -nuevamente calificados de especuladores- y cubrió con un manto de silencio piadoso al otro eslabón de comercialización de la carne: los frigoríficos.
Sin embargo, hace seis meses, cuando se impusieron las restricciones a la exportación de carne, el precio del ganado en pie bajó 30% en el Mercado de Liniers y sólo un 5% en las carnicerías.
La Sociedad Rural Argentina (SRA), Confederaciones Rurales Argentinas (CRA) y Federación Agraria Argentina (FAA) ideológicamente se encuentran en polos opuestos, pero recién desde el viernes pasado -y por primera vez en la historia- se unieron en una medida de fuerza conjunta para protestar en contra de las políticas oficiales del Gobierno. El apoyo mutuo terminó de consolidarse cuando las cuentas no cerraron para nadie.
Los institutos económicos de las tres entidades manejan el mismo número.
Actualmente producir un kilo de novillo de más de 400 kilos para enviar a Liniers -sin contar alquileres de campos y en base a una extensión de mil hectáreas- es de $ 2,50 promedio.
Mientras tanto, durante la semana anterior al paro en Liniers el kilo de animal vivo se pagó en torno $ 2,47.
Con los números en la mano, los casi 200.000 productores fueron al paro denunciando fuertes pérdidas económicas.
Los frigoríficos no corren la misma suerte y desde que el precio de la carne comenzó a ser un tema de preocupación nacional, desde los frigoríficos exportadores hasta los matarifes que destinan cortes al mercado interno se pusieron de acuerdo: defender al Gobierno para negociar.
Preocupación
Por estos días, la principal preocupación de Comercio Interior es el precio de los doce cortes populares, acordados con valor 17% inferior al del precio promedio de la carne.
Una alta fuente de Agricultura comentó que si bien la secretaría de Comercio Interior no tiene una estructura suficientemente fuerte para controlar los precios en las carnicerías, "el principal temor del Gobierno es que el aumento del ganado en Liniers haga subir el precio de los cortes de consumo masivo y esto dispare el valor de la carne".
De nuevo, las preocupaciones oficiales recaen sobre los productores y los dardos son disparados en un solo sector. Los frigoríficos y procesadores por el momento miran al paro manteniendo el apoyo a la política de precios oficial, que hasta el momento no ha malherido su rentabilidad, pero les hace un nuevo pedido: el paro no puede generar desabastecimiento ni suba de precios.
El otro eslabón
Del total de la carne que se produce en el país, cerca del 20% se exporta. Los frigoríficos que venden al exterior están nucleados en el consorcio exportador ABC, que mantiene diálogo abierto con Economía, y ecuación más que favorable en sus ventas: actualmente está pagando el kilo de carne faenada en un promedio de $ 4,85 por kilo y para fin de 2006 este sector totalizará ventas récord por U$S 1.400 millones, a pesar de disponer con 7.000 toneladas menos a raíz de las restricciones impuestas por el Gobierno.
El 80% de la producción cárnica va directamente al consumo interno. Esta cuota es manejada por 600 frigoríficos de todo el país, de los cuales 60 asentados en Buenos Aires y el conurbano tienen peso específico en el mercado interno y están asociados en cuatro cámaras: Cámara de la Industria y Comercio de Carnes de la República Argentina (CICRA), Unión de la Industria Cárnica Argentina (UNICA), Cámara Argentina de la Industria Frigorífica (CADIF) y Federación de Industrias Frigoríficas de la República Argentina (FIFRA).
Las cuatro entidades negocian siempre juntas y poseen un interlocutor con llegada directa a Miceli; Guillermo Moreno, Miguel Campos y la Oficina Nacional de Control Comercial Agropecuario (ONCCA): Miguel Schiaritti, presidente de CICRA pero sin ningún frigorífico propio.
El Comercial