El Movimiento CREA nació a mediados del siglo pasado por iniciativa de un grupo de productores bonaerenses, preocupados fundamentalmente por las voladuras de los suelos de su región y el manejo de sus campos. Esos productores decidieron unir fuerzas, intercambiar experiencias y buscar nuevos sistemas de producción para solucionar los problemas de sus empresas, basándose en una filosofía que vinculaba valores tales como la solidaridad, el respeto por lo local, el cuidado del suelo y de los recursos naturales.
De allí en más, los Grupos CREA han logrado ser fieles a estos principios durante toda su trayectoria y plasmar en la práctica, de forma coordinada, su accionar mediante AACREA.
Conscientes del mundo en el cual vivimos, del país en que nos desarrollamos y de la sociedad que integramos, con prudencia, moderación y sentido de lo posible, permanentemente tratamos de superarnos en el manejo de la producción agropecuaria, siempre en la búsqueda del desarrollo integral de los hombres que formamos parte del Movimiento CREA, y desde allí tratar de servir a toda la comunidad aportando las experiencias y conocimientos adquiridos. Bajo estos principios se inscribe este Congreso.
Esto de que “a la tierra no la heredamos de nuestros padres sino que se la pedimos prestada a nuestros hijos” para nosotros es mucho más que un eslógan, porque vivimos de la tierra, tenemos nuestro destino absolutamente atado a ella a través de varias generaciones y, en casi todos los casos, por una cuestión de vocación familiar, nuestros hijos se preparan para seguir en esa línea.
Hemos aprendido que cualquier emprendimiento que no sea rentable con recursos genuinos, necesariamente requerirá de transferencias que se originarán en otros sectores, lo cual generalmente es insostenible en el tiempo.
La ganadería bovina está avanzando a zonas llamadas “marginales” y es corriente escuchar decir que esto se debe al avance de la soja o de la agricultura en general. Sin embargo, esto es una realidad mundial, no sólo argentina. Otros países, menos favorecidos por la Creación, ya avanzaron exitosamente aumentando la producción en planteos productivos “amigables” con la naturaleza en regiones que, en algunos casos, son más “marginales” que la nuestra.
No es posible siquiera hablar de esquemas productivos de tres, cuatro o cinco kilogramos de carne por hectárea; no es rentable; no es viable, y nunca lo será. Necesitamos producir más. Pero debemos hacerlo de manera sustentable; se trata de un término que está de moda, en boca de casi todos, pero muy a menudo con visiones parcializadas de la sustentabilidad y resaltando el interés particular de quién trate el tema. No es corriente escuchar argumentos que respeten una concepción integral de la sustentabilidad, es decir económica, biológica y social.
La propuesta es hacer un alto de unos días en nuestras tareas habituales y, reuniendo la mayor fuente de conocimiento disponible, analizar el problema de manera integral. Solamente si logramos obtener un diagnóstico acertado llegaremos a la solución del problema, y en el presente evento queremos generar un espacio para analizar correctamente las técnicas disponibles y empleadas hasta el momento, siempre con el objetivo de contribuir a mejorar la rentabilidad y competitividad de la empresa ganadera de una manera sostenible en el tiempo.
Estamos hablando de la región del país con mayor potencial de crecimiento en ganadería bovina; estamos hablando de millones de hectáreas que hoy son prácticamente improductivas y que, en la situación en la que se encuentran, solamente condenan a la miseria a quienes las habitan. Es necesario desarrollarlas.
Desarrollo que significa vida, bienestar y crecimiento; desarrollo que significa trabajo e integración a un país que no siempre ofrece las mismas posibilidades en todas sus regiones; desarrollo que significa producción, riquezas y sustentabilidad ecológica. Aunque algunos se empeñen en decir que el desarrollo agropecuario siempre está ligado a la destrucción del ambiente, a veces por desconocimiento, a veces por cuestiones ideológicas o políticas.
Estimados productores, estimados profesionales, técnicos, científicos, asesores: se trata de analizar en forma integral la ganadería del Norte argentino, una ganadería diferente que requiere conceptos agronómicos diferentes; que debe desarrollarse en este ambiente y en esta sociedad; una ganadería que hoy ocupa el 30% de la nacional, pero está llamada a ocupar un porcentaje mayor. Una ganadería que logre su identidad propia.
Para esto los hemos convocado. Vamos a analizar las herramientas disponibles y usadas hasta el momento y los resultados logrados; a partir de allí, la idea es establecer las líneas de trabajo por seguir en la investigación y la producción.
Pedro Carlos Stoppa
Presidente del Congreso Ganadero del Norte Argentino