El MIC, la Cámara Paraguaya de la Carne (CPC), la Asociación Rural del Paraguay (ARP), la Cámara Paraguaya de Supermercados (Capasu) y el Senacsa, así como algunos frigoríficos y supermercados independientes, acordaron el último viernes la importación de carne vacuna de los países vecinos para mejorar la oferta local y abaratar los precios de los cortes populares.

Sobre la forma de importación, Hugo Corrales, presidente del Servicio Nacional de Calidad y Sanidad Animal (Senacsa), dijo que no va a ser una apertura total sino temporal y bajo un control sumamente estricto para resguardar el estatus sanitario del país.

"No es que el que quiera ir a comprar afuera va a introducir, a mansalva, carne sin control. Esto va a ser completamente controlado y solamente carne que sea más económica de las ofertas que existen en el país podrá ser importada", apuntó.

Añadió que el Senacsa va a realizar un sistema de mitigación de riesgos, es decir, recurriendo a un tiempo de maduración de la carne que va a ingresar al país. "Vamos a regular el tiempo de maduración de la carne para que no signifique algún riesgo sanitario", afirmó.

Sobre el volumen de carne que se estaría autorizando como importación, Corrales indicó que eso todavía está estudiando la gente del MIC con los responsables de las bocas de venta, de acuerdo a un consolidado que se haga con relación a los cortes que habitualmente están en oferta y que tienen mayor impacto en la canasta familiar de los sectores más carenciados.

LIBRE DE AFTOSA

Consultado si la carne importada debe provenir de zonas libres de aftosa, Corrales respondió que tiene que venir de las zonas que en este momento pueden estar suspendidas en su condición libre de aftosa, pero que estén fuera del ámbito o a una distancia determinada de distritos o localidades que hayan tenido casos de aftosa. "Tiene que estar fuera de esos distritos que alguna vez fueron afectados por focos de aftosa, como el caso de Corrientes (en la Argentina) y también fuera de los municipios que afectaron Mato Grosso do Sul (Japorá, Eldorado y Mundo Novo). Es como cualquier medida que hace la Unión Europea, que restringe las zonas a tantos kilómetros de los lugares donde hubo casos de aftosa. Hay que tomar unos 30 ó 40 kilómetros de radio de donde hubo focos de aftosa", mencionó.

Para concretarse la importación de la carne, en primer lugar el sector privado tiene que hacer sus cálculos de mercado, tiene que acordar precios mínimos y luego comunicar al Senacsa "de tal frigorífico queremos traer" y allí el servicio veterinario hace rápidamente el análisis de riesgo y ponemos las condiciones de cómo tiene que ser realizada esa operación, comentó.

"Nosotros nos comprometimos a mitigar al máximo los riesgos que puedan afectar nuestro estatus sanitario. Pero si se consigue en Argentina o Brasil cortes de carne que podrían significar mejora de los precios a favor de la clase menos pudiente nosotros vamos a acompañar y a autorizar", concluyó Hugo Corrales.