Esta provincia alberga el 35% del rodeo nacional. La soja y las políticas
oficiales son los responsables de esta situación. Lo de la soja es entendible y
manejable con buenos precios ganaderos, pero lo del gobierno es intolerable.
Estaba todo preparado para el boom ganadero y hoy estamos en una profunda
depresión. El boom incluía inversiones, puestos de trabajo, ingreso de divisas y
todo el movimiento que genera la ganadería en el interior del país. Hoy hay
bajos márgenes, desinversión, desanimo y una producción de carne en baja. En vez
de pensar en como proveer al mercado interno y externo estamos esperando ver
cuando vamos a tener que importar carne.
Hoy el mercado externo esta en un momento excepcional, los Uruguayos eligen a
quien venderle y están desatendiendo algunos destinos tradicionales por otros
que están dispuestos a pagar mas por su producción. Mientras, en Argentina, los
productores tienen problema para colocar las vacas, los novillos pesados y los
novillos holando y venden a muy bajos precios el resto de las categorías. Cuesta
conseguir quien compre. Los frigoríficos exportadores tiene que presentar hasta
la foto de la abuela del portero para que le den los ROE y poder cargar los
contenedores. Por otro lado el gobierno pretende digitar los precios de mercado
mediante un nuevo índice de precios.
Otra queja constante de los invernadores es la limitante para cargar vaquillonas
gordas pero que no dan el peso de faena. En este momento en que falta campo y
los recursos forrajeros son caros en relación al peso de la hacienda gorda es
fundamental poder vender todo lo que este terminado. Al no poder cargar
vaquillonas de menos de 280 k. se ven obligados a esperarlas, corriendo el
riesgo que las mismas empiecen a crecer, echar hueso y estirarse, para después
engordarlas cuando estén arriba de los 320 kilos. Obviamente con ese kilaje baja
mucho el precio de venta. Los criadores, también se ven sumamente afectados por
esta situación ya que no tienen buena colocación por los terneros livianos, los
cuales quedan en el campo comprometiendo el estado corporal de las vacas y por
ende la futura preñez.
Poniéndonos en espíritu mundialista, podemos decir que los productores se
sienten igual que los Serbios en el 6 a 0 con Argentina.
Gordo
Los novillitos y vaquillonas de feedlot estan con demanda firme y se pagan alrededor de $4,80 la carne. Las vaquillonas de campo estan entre $4,15 a $4,35. Por novillos de 400 kg. entre $3,95 y $4,10 la carne. Las vacas están muy poco demandas. Por vacas nuevas y de buena conformación y terminación se llega a pagar $3,05. El novillo pesado con caravana se paga $3,80 a $3,90 la carne, mientras que la vaca regular ronda los $2,30.
Cría
Entrando en el invierno, hay movimiento de compra/venta de vientres, antes que lleguen las pariciones y con los campos que no aguantan mas carga por la seca. Por vaquillonas paridas se paga de $800 a $1050, vacas paridas nuevas de $800 a $950, vacas usadas paridas entre $600 y $750 y vacas viejas entre $450 y $550.
Invernada
Los compradores están prácticamente retirados y los lotes ofrecidos en general son chicos y no tan parejos. Hay demanda por terneros machos con caravana que no superen los $425 a $450 por animal. Los feedlots buscan lotes de arriba de 210 kg., para que puedan llegar a los famosos 280 kg. Pagan hasta $2,40 el kilo. El precio del ternero macho mestizo con caravana de 180 Kg. esta entre $2,50 y $2,60.
Juan Llauró - Agrositio.com