Mark Argar, el ministro de Comercio australiano en América Latina, afirma que "gracias a las investigaciones, hoy podemos darle a Argentina lo que necesita para aumentar la producción nacional y superar la escasez de carne que tanto afecta a su economía.

Australia tiene 25 millones de cabeza de ganado bovino y, a pesar de que es la mitad de lo que posee la Argentina, logra ser uno de los principales exportadores mundiales de carne".

-Pero uno de los argumentos es que si se exporta no se puede abastecer el mercado interno y Australia tiene casi la mitad de habitantes que la Argentina...

-Sí, pero el tema es que nosotros hemos hecho un fuerte hincapié en lo que es la genética de las distintas razas de ganado que están en Australia y en todo lo que son sus líneas genéticas, que producen un crecimiento acelerado.

Allá los animales criados a base pastoril son carneados a los dos años de edad al igual que en la Argentina, pero mientras acá pesan entre 380-420 kilos, allá llegan a 600 kilos.

Es decir que en Australia el mismo animal produce 40-60 por ciento más de carne. Con la misma cantidad de cabezas, se produce un 50 por ciento más de carne.

Hay que pensar la solución no sólo en términos de mayor cantidad de cabezas de ganado, sino también en que cada animal puede producir mucha más carne.

La medida del Gobierno nacional de prohibir la exportación de carne, le da una oportunidad espectacular a las compañías australianas para ofrecer su genética y mejorar la producción argentina. Nosotros entendemos que eso no es una política, el asunto es producción.

-¿Cómo es que se logra este aumento de la carne por cabeza de ganado?

-Es una cuestión de examinar minuciosamente todo el ciclo. Nosotros analizamos qué semilla se necesita para qué tipo de pastura en qué tipo de suelo para producir qué tipo de animal.

No es lo mismo un ganado que da leche del que da carne en un área semiárida o en un lugar donde hay mucha lluvia. Es un tema bastante complejo que Australia viene investigando hace años y ya está liderando mundialmente en este rubro.

-¿Qué otro tipo de agronego-cios busca Australia?
-Los empresarios australianos vienen a buscar distribuidores, representantes o compradores de la tecnología, principalmente en irrigación y máquinas fumigadoras.

-Es que tuvimos una buena experiencia en 2003 cuando se hizo una alianza estratégica entre unaempresa australiana y el INTA de Luján de Cuyo.

Los australianos le vendieron una forma de fumigar la maleza entre los surcos de las viñas mendocinas, donde se produce un 70 por ciento de ahorro en herbicidas y, por lo tanto en dinero, ya que los herbicidas se cotizan en dólares.

Después de un tiempo la empresa australiana terminó fabricando componentes de su máquina en Mendoza y el INTA importando las partes electrónicas desde Australia.

De esta manera se ensamblaban acá y se vendían a precio muchísimo más reducido que si se trajera todo desde allá. Por otro lado, Australia en los últimos 10 años ha aumentado sus exportaciones de vino increíblemente por la calidad de su uva.

Ha llegado a vender un millón de dólares al año. Porque, al igual que con la producción ganadera, tomamos la elaboración del vino como un sistema completo.

-¿Por dónde empezaron en el ciclo del vino?
-Empezamos con el suelo, con el tipo de uva,para terminar con el tipo de vino que el consumidor quiere. A qué mercado se quiere acceder también es muy importante.

Así es que hoy estamos buscando exportar un vino a China para que beban los jóvenes en boliches.

Como no están acostumbrados a comprarse botellas en esos lugares, se les va a ofrecer un vino en lata, parecida a como se vende la cerveza acá.

Por supuesto que el proceso de elaboración de vino debe ser diferente según el tipo de uva. Pensamos mucho en eso y usamos la tecnología apropiada para el tipo de vino que queremos producir para un mercado específico.

-Y Australia ¿qué se lleva de Argentina?
-En este momento se lleva, el transporte de carga pequeño, aceites y grasas vegetales y cuero. Pero lo que hemos visto que está creciendo año tras año es el sector de comidas y bebidas. Australia es un país multi-cutural y siempre están buscando una nueva experiencia y el exigente paladar argentino es un buen parámetro de calidad.

Australia está totalmente abierta a los nuevos sabores. Lo único que falta es el contacto del empresario argentino para ofrecer su producto allá.

El año pasado cuatro empresas argentinas fueron a una gran exposición de comidas y vendieron muy bien. Sólo resta exportar los productos gourmet. Algo que es fácil y transparente.

Además, es un mercado que tiene un alto poder adquisitivo totalmente abierto a cualquier producto argentino. Sólo falta imaginación y ganas de ir y ver qué necesita el mercado.

Es inevitable preguntarse por qué ustedesalcanzaron un desarrollo económico que la Argentina no logró.

"Creo que se debe a que Australia enfrentó su situación y problemas antes que la Argentina.

Es una economía abierta y mediana, y tiene que aceptar la realidad del mundo: que van a entrar productos al país a mejor precio y que Australia va a exportar en un ambiente muy competitivo.

Lo que hicimos frente a ese escenario fue reestructurar la industria para competir en los mercados que queremos.Diversificó su producción y exportación.

Minerales de varios tipos como carbón, cobre y hierro, carne vacuna y de cordero, trigo y lana, entre otros. También comenzamos a exportar servicios, turismo y educación.

El 60 por ciento del PBI es de exportaciones.

Creo que esta aceptación y la decisión de no proteger, de dejar las puertas abiertas y también de utilizar lo que tenemos inteligentemente es lo importante.

-¿La exportación tiene impuestos?
-No. Tenemos uno sobre los ingresos personales y de las empresas. El impuesto sobre el sueldo es una graduación que su pico llega hasta el 48 por ciento. Pero, al mismo tiempo yo sé que tenemos servicios de gobierno que funcionan y lo hacen bien.

Servicio de salud, de desempleo, pensiones, pasaportes, infraestructura. Y se invierte en educación.

De las 39 universidades australianas, 38 son del Estado. Además, el gobierno de Australia siempre está haciendo investigaciones para beneficiar la industria y al el sector agropecuario para mejorar la producción. Y funciona.

Para nosotros no existe un sector tan clave como sería la carne aquí. Buscamos construir siempre una economía con varias patas.

Para que si se va una exista otra para estabilizar el país. Además, nunca tuvimos esa contradicción agro o industria. Afortunadamente se desarrollaron ambos sectores.

El Federal