La meta es exportar más de 490.000 toneladas al año, para lo cual estiman una necesidad de inversión de unos US$ 300 millones.

El documento fue elaborado por los miembros del Consejo Directivo de la fundación, Econ. Manuel Ferreira Brusquetti, y el Dr. Arsenio Vasconsellos Portas.

Dentro de los objetivos del plan, se destaca el incremento de la producción nacional de carne a través del aumento de la producción de la ganadería, la industria vinculada y sus sectores proveedores. También generando mayores fuentes de empleo, abasteciendo el consumo interno e incrementando la exportación.

Los técnicos mencionaron que el incremento de la productividad en la ganadería se logra mediante el aumento de la marcación de terneros, el incremento de la ganancia diaria de peso y la disminución de la mortandad de los animales. Al respecto, Paraguay es el país con menor tasa de extracción del Mercosur, con solo el 15%, seguido de Uruguay (20%), Brasil (23%) y Argentina (26%).

En contrapartida, la importancia de la carne para la economía de Paraguay es mucho más que en los demás países porque representa un 27% en el PIB agropecuario y el 14,7% de todas las exportaciones, mientras que para Uruguay la carne representa un 13% del PIB agropecuario, para Argentina 9,9% y para el Brasil solo un 8%.

Las metas del plan son aumentar anualmente la tasa de marcación de animales hasta llegar al 60% al año; la retención de vientres: 10% anual por 5 años sobre la totalidad de hembras descarte destinadas a la faena; acortar la edad de faena; y aumentar 10 kilos adicionales por cabeza faenada.

Para ello hacen falta programas y estrategias bien concretas, como el programa de financiamiento que habla de la necesidad de inversión estimada en US$ 300 millones, para lo cual se menciona la participación de la Agencia Financiera de Desarrollo (AFD) y el desenvolvimiento de esquemas fiduciarios y de fondos de inversión ganadera.

Asimismo se requiere de programas de generación y transferencia de tecnología; de profundización de mercados; de fortalecimiento de la sanidad y servicios veterinarios y programas de seguridad para la inversión.

Desarrollando todos estos aspectos, en 10 años se podría podría pasar de una existencia de ganado de 9,6 millones de cabezas que se tiene actualmente, a 15,4 millones de unidades vacunas; se podría pasar de 1,3 millones a más de 2,1 millones de cabezas faenadas por año, y se lograría una producción de carne para la exportación de 300.000 toneladas a más de 490.000 toneladas por año, lo que a su vez podría dar unos US$ 600 millones al año en ingreso de divisas para el país.

El programa agrega que el sector cárnico paraguayo posee fortalezas propias tales como el know-how nacional, mano de obra arraigada, condiciones agroecológicas, producción competitiva, acceso a mercados importantes y es uno de los principales rubros de producción, exportación y generación del PIB en el país.