Las cosas siguen de mal en peor para los productores. Los criadores viven una realidad inesperada hasta hace poco tiempo. Los terneros que todavía están en el campo no tienen colocación. La hembra y el macho liviano están casi sin pedidos, el que los compra lo hace a precios muy ventajosos, sino los deja. Por el peso de faena los feed lots buscan terneros o terneras de arriba de 210 Kg, para que no se terminen antes de los 280k. Debido a esto es que los livianos son difíciles de colocar. Por otro lado los invernadores de campo han reducido sus compras para pasarse a la soja o porque piensan hacer menos intensivos los planteos de engorde. El precio del gordo que ha seguido cayendo, también influye en un menor ritmo de reposición. La hacienda gorda cayo algo mas de un 30% en promedio de todas las categorías. Las más castigadas han sido la vaca y el novillo pesado. En estos momentos puntuales también pasa algo parecido a lo que le pasa a los criadores. La vaca es muy difícil de colocar, ya que casi no hay compradores y el novillo pesado se vende a precios increíblemente bajos. Cuesta colocar las jaulas. La vaca conserva conviene que se muera en el campo para después vender el cuero. Por el lado de la producción el panorama es muy malo, ¡puede ser peor!. Los frigoríficos exportadores tuvieron la buena noticia que podrán cubrir las 4000 ton de hilton que faltaba embarcar. Dos mil había en cámara. Esto no trajo aparejado ninguna mejora para los productores ya que sobran novillos pesados y el resto del animal que se debe vender en el mercado interno vale muy poco.
No se sabe realmente cuanto bajo la carne, pero no lo debe haber hecho a los niveles que bajo la hacienda gorda. Por un menor ritmo de faena subió mucho el precio del cuero. El recupero que los frigoríficos le pagan a los matarifes ronda los $0,50. Los consumeros están comprando hacienda muy barata, con un recupero alto y la carne no bajo tanto. Alguien en la cadena esta sacando provecho de las medidas que tomó el gobierno. Por otro lado el consumo esta tranquilo. Hay quejas de que la carne que se vende a los precios sugeridos por el gobierno es de muy mala calidad. En los principales supermercados se ven los cortes malos a los precios sugeridos y por otro lado los cortes buenos a precios caros. Esto atenta también contra la salida en góndola. Dejando de lado que la campaña oficial para reducir el consumo también dio sus frutos.
El gobierno no da ningún tipo de señales para revertir esta situación. Solamente cumple con los subsidios a los empleados de los frigoríficos exportadores. Parece que lo importante no es generar trabajo, sino subsidiar a los que no lo tienen.

Ojala los productores encuentren la forma de hacerse escuchar por la sociedad y el gobierno.

Por Juan Llauró - Agrositio.com