El Directorio del Banco Central del Paraguay (BCP) ha resuelto disponer la reducción del encaje legal de los bancos sobre los saldos de depósitos en moneda extranjera de hasta 360 días del 26,5% al 25,5% (1 punto porcentual) y, así, crear condiciones favorables para que las intermediarias puedan atender reclamos de productores sojeros tendientes a una refinanciación de sus deudas.

Para que los bancos puedan disponer efectivamente de la reducción del encaje, mecanismo conocido como desencaje temporal, deberán presentar la documentación necesaria para demostrar el refinanciamiento de sus carteras de crédito destinadas al sector agropecuario del país. La documentación que se debe presentar tendrá que ajustarse a los modos dispuestos en la última resolución del Banco Central.

El equivalente en divisas al porcentaje de reducción de encaje será mantenido en una cuenta corriente especial abierta en el BCP. Los montos depositados en dicha cuenta tendrán las mismas condiciones de remuneración de los depósitos de encaje legal en moneda extranjera.

El BCP establece además que las intermediarias podrán disponer de los fondos depositados provenientes del desencaje temporal. Los bancos deberán presentar a la Gerencia de Operaciones Internacionales del BCP, bajo declaración jurada, la comprobación documental que acredite el refinanciamiento de créditos productivos al sector agropecuario. El encaje legal representa una parte de los depósitos de los bancos que deben permanecer en el Banco Central.

ALREDEDOR DEL 10% DE LA DEUDA

Los fondos que serán desencajados están en el orden de los US$ 8 millones, explicó ayer en conferencia de prensa el gerente de estudios económicos del ente emisor, Dr. Emilio Ortiz Trepowski. En la medida que los bancos refinancien los créditos podrán utilizar del total refinanciado hasta el 80%, y el 20% será complementado por fondos propios de las intermediarias (unos US$ 2 millones). El total de recursos obtenidos con esta medida del Central ronda los US$ 10 millones, dijo el técnico del BCP.

Recordó que la cartera del sector agropecuario que vence este año está en el orden de los US$ 95 millones. Los fondos que serán desencajados representan un poco más del 10% de la deuda de US$ 95 millones, que, a criterio del Banco Central, es suficiente para acceder a los requerimientos de financiación de los sojeros.

Aclaró que la estructura de financiamiento del sector sojero en particular es variada, ya que una parte proviene de los bancos; otra, de las empresas agroexportadoras, además de una fracción que corresponde a empresas proveedoras de fertilizantes y agroquímicos que también financian la cadena productiva sojera. Así, el sistema bancario financia entre el 25% al 40% de las necesidades de los sojeros, mientras que el resto es acaparado por las agroexportadoras
Según Ortiz Trepowski, las medidas tomadas por el BCP no son coercitivas para los bancos; se limita más bien solo a crear las condiciones necesarias para que el sistema bancario pueda tener elementos más favorables y atender los reclamos de productores sojeros. Cada entidad tomará sus decisiones teniendo en manos estas medidas, lo que no asegura a todos los sojeros que podrán refinanciar sus deudas.

Este desencaje aprobado por el BCP es temporal, pues solo tendrá vigencia hasta el 31 de diciembre de 2006.