El mercado de hacienda argentino hace tiempo que se está recalentando. Primero fue la medida de los 300 kilos de peso de faena, luego las retenciones del 15%, siguió la discusión por los precios y ahora la aftosa, a lo que se suma la poca oferta en los mercados.

Aftosa, un tornado que generó complicaciones

El Ing. Javier Lafuente de Crespo y Rodríguez, brindó un panorama de la complicada situación explicando que "la aftosa fue como un tornado que pasó e hizo un poco de despelote, me da esa impresión", refiriéndose al susto que causó en un primer momento la aparición del brote de fiebre aftosa en Corrientes. Solamente siguen los problemas con la exportación a Chile, pero en el resto no hizo mella. Corrientes no produce una cantidad importante de carne para producción o consumo. Además solo afectó a algunos departamentos, "actualmente se pude cargar hacienda en mercedes y llevarla a Entre Ríos, eso significa que no pasó nada, apareció en un lugar bien ubicado, rodeado de ríos, en una provincia de faena mínima productivamente hablando". El único problema es que algunos productores no se quieren traer hacienda de Corrientes y toda la carne de allí se inverna en Entre Ríos.

Hay poca hacienda, no hay novillo gordo

Ahora el problema de la aftosa parece haber pasado y estar circunscripto a la zona en que apareció, sin embargo seguimos con una falta de carne disponible y hay poca entrada porque hay poca hacienda. El problema está con la medida del mínimo de los 300 kilos, ya que en los remates hay muchísimos terneros bolita que no se pueden vender, porque están en los 260 kilos y no es fácil engordarlos porque como ya están gordos, el aumento de grasa es mayor al muscular, por lo tanto si se engordan así terminan con un alto porcentaje de grasa, lo que lleva a que se vendan con bajo precio porque nadie los quiere.
"En el mercado falta hacienda porque no hay novillo gordo", explicó Lafuente "antes lo cubría el ternero bolita", agregando que además fue un año bueno para los bolita, donde el destete se vendió bien. Según su opinión, la medida de los 300 kilos de peso de faena no puede hacerse de golpe, la situación no se va a estabilizar hasta que pase un año desde su aplicación.

Precio, no se puede hablar de precios altos

En cuanto al problema de los precios, explicó que "si el que compra el animal para faena paga el precio, es porque lo puede vender, por eso no se puede decir que el precio es alto, es el precio que pone el mercado, lo ideal es que sea todo libre, sin medidas que restrinjan el comercio de la carne. Se dice que está cara pero se vende igual". Actualmente el 60 por ciento de los trabajadores tuvo aumentos importantes en el sueldo y como siempre eso se traslada al consumo, sobre todo en la carne. Además si se sube el mínimo no imponible, esa diferencia de plata se trasladará al consumo.
Toda esta situación lleva a que los precios de la invernada estén firmes, por ejemplo el martes pasado en un remate se vendieron 6000 terneros. "El valor actual es el que debe haber, está bien" dijo Lafuente a Agrositio, explicando que no debería haber ni bajas ni incrementos.

Por Santiago Rivas - Exclusivo Agrositio.com