El vicepresidente de la Asociación de Propietarios Carniceros de la Capital Federal, Alberto Williams, atribuyó ayer parte del aumento de la carne a la exigencia de faenar sólo animales que pesen más de 260 kilos, aunque admitió que la medida no provocó reducción de la oferta.
"El fin de la medida, que está dirigida a incrementar el stock ganadero es muy bueno", pero "tal como previmos la suba de precios se dio", dijo Williams aunque aseguró que no por falta de oferta.
"El mercado está firme, ha entrado mucha hacienda. Hoy no podemos decir que falte hacienda, por el contrario, hay mucha hacienda", apuntó.
En octubre pasado, la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentos (SAGP-yA) -por la resolución 729- estableció la escala que regirá el progresivo aumento del peso mínimo de faena, 260 kilos en una primera etapa hasta llegar a 300 kilos, en enero del año próximo.
Ausencia de terneros
Para el dirigente, "el retiro de terneros que no superaban los 260 kilos para faenar se tuvo que suplantar con vaquillonas, lo que hizo que el precio de éstas subiera arrastrando al resto del mercado".
En declaraciones radiales, Williams señaló
que "desde un primer momento advertimos (carniceros y matarifes) que podría haber problemas" por imposibilidad de reemplazar a los terneros, pero esto no sucedió, por lo que concluyó que "habrá que esperar a la semana próxima para ver como evoluciona el mercado".
Esta semana, el precio de la carne en los mostradores de las carnicerías y góndolas de supermercados registraron incrementos que oscilaron entre 5 y 10 por ciento dependiendo de los cortes.
A modo de ejemplo, Williams señaló que hoy "el kilo de asado se paga en mostrador entre 8 y 9,50 pesos según la calidad de la carne, el barrio v la demanda de esa carnicería".
Diario Popular