Esta evolución en Argentina acontece desde hace 50 años más o menos y en los
últimos años se vio acelerada gracias a la tecnología aplicada a la reproducción
especialmente. Algunos jugadores y criadores están a favor y otros no tanto del
nuevo petiso polero comparado , claro está con el de las décadas del 50 o 60 .El
polo de hoy es más veloz, más creativo. Y la Argentina como único país productor
de caballos de raza –Polo Argentino- a incrementado notablemente el número de
yeguas destinadas a la cría (aunque sigue siendo escasa la industria).
El criterio generalizado de los criadores más reconocidos es introducir genética
, habiendo comprobado antes las cualidades jugadoras del padrillo ( a través de
sus hijas )o la yegua madre. Según Alfonso Pieres antes de introducir un
padrillo a la manada ,debe demostrar montado sus cualidades de jugador.
Esto significa que dentro de las diferentes líneas de caballos Pura Sangre ,hoy
buscados para padres de los poleros, hay algunos con gran historial genético, y
otros que pueden con mayor efectividad trasmitir sus dotes de jugadores.
El caballo de polo definido hoy , es funcional, importa más su desempeño ,que
sus formas, aunque es poco probable que un “desfasado en las formas pueda ser
realmente eficiente en el alto polo. Hace algunos años el criterio era lograr un
“tipo polo” , ahora se busca un caballo que se acerque al ideal , representado
por ejemplo en las formas de “Luna” la célebre yegua cría de los Pieres.
Además de las medidas que definen a la raza, se busca “sentir” al caballo, que
tenga expresión en su ojos , que sea vivaz y con energía pero obediente y manso.
Sin duda la “boca” o cualquier otra habilidad o destreza que logra un buen
caballo jugador se basa en una buena doma y entrenamiento .
Pero las condiciones son heredables, de padres a hijos se transmiten estos
caracteres y el padrillo tendría más presencia que las yeguas. Tal es así que yá
son conocidas algunas líneas o familias de caballos mansos para la doma , con
gran capacidad de aprendizaje y respuesta rápida. Coinciden algunos domadores al
decir que se obtienen mejores resultados al utilizar métodos no violentos , sin
agresividad y premiando los logros de cada animal.
Tito Lascano ( legendario domador de los Heguy ) destaca la ventaja de tratar a
cada caballo de forma individual y nunca generalizar.
Dentro de lo que puede ser la evoluciòn o historia del caballo de polo en
Argentina, la intervención del ser humano en los procesos de selección fuè
fundamental y se contrapone a la que ejerce la naturaleza ya la que se le llama
selecciòn natural.
Los caballos de polo se van seleccionando y van cambiando progresivamente según
sean las necesidades de sus jugadores.
El polo en Argentina tiene más de 120 años, hoy es el país con más canchas de
polo por unidad de superficie y la producción de caballos de polo es creciente y
sostenida.
Esto demuestra que el interés por mejorar un producto tipo polo fue y es muy
importante.
En consecuencia los criadores influyen con alta TECNOLOGÍA para lograr un
“Crack”.
Hoy el trasplante de embriones aporta esta tecnología y fija los caracteres de
los padres,
deseados por los jugadores.
Los primeros caballos de polo, eran los utilizados en la estancia, se
seleccionaban
los de “ mejor boca ” de la manada .Eran caballos mestizos. En general cruza de
Pura Sangre con Criollos o mestizos.
Una mezcla de padrillo pura sangre con las yeguas “más finas” del campo.
El Polo de estancia, se caracterizaba por ser rústico y poco profesional. Por lo
tanto los caballos jugadores se trataban como a los de trabajo y muchas veces
eran los mismos que se utilizaban para trabajar con la hacienda. Trabajo que por
sus rudas características , los hacía entrar en estado y afinaba sus sentidos.
Hoy en día algunos caballos jugadores con algún resabio o maña siguen el mismo
curso como opción para mejorar su perfomance.
El físico de estos caballos era muchas veces un típico caballo criollo, fuerte y
con poca resistencia para un chukker de alta velocidad. Así es que podían verse
tordillos, gateados overos y tobianos y nadie se sorprendía.
La introducción por parte de los mismos estancieros de caballos Pura Sangre para
hipódromo y cuadrera modificó prontamente este paisaje, pues los padrillos “ de
descarte en la arena o en la calle ” pasaron a formar parte de las manadas
destinadas a este fin ,cruzándolos con yeguas mestizas “ Tipo Polo ”.Y más
adelante se los seleccionaba específicamente para polo eligiendo aquellos
veloces con baja estatura.
Los caballos se modifican porque el juego se modifica
Entre los años 40 y 60 el polo que se jugaba era duro y fuerte “bruto”
podríamos decir especialmente en mediano y bajo handicup.
Alberto Pedro Heguy al respecto dice que en esa época se decía “primero al
hombre y después a la bocha”. Para lograr este juego se necesitaron caballos no
muy finos, fuertes y corpulentos. Comparándolos con los actuales podríamos decir
que tenían cierto aire de torpeza.
Entre los sesentas y ochentas el polo se caracterizó por la velocidad.
Esa era la característica mas destacada, el carácter más buscado.
Tanto fue así que los padrillos Pura Sangre se destacaban como padres de manada.
Además se complementaba la genética con un entrenamiento digno de las pistas de
hipódromo.
Hace 50 o 60 años se lograban 12 o 15 goles por partido en la actualidad 30
goles por partido es un resultado frecuente. Esto además del aumento de la
velocidad en el juego por parte de los caballos se debe al cambio radical en la
dedicación de los jugadores ; antes part-time y ahora profesionales de alta
competencia.
En la actualidad el polo es más sutil y más veloz. Tiene jugadores muy
profesionalizados capaces de armar jugadas de gran creatividad y a gran
velocidad. Los caballos hoy son casi perfectos al momento de interpretar y
actuar a las órdenes impartidas por el jugador.
La doma y entrenamiento ( que comienza desde que se embozala al potrillo recién
nacido ) logra en su futuro jugador ,animales que “se adelanten” a los mandatos
de los jinetes.
Esto es posible en Argentina único país donde se producen masivamente caballos
para jugar al polo, aprovechando más de cien años de experiencia en este
deporte, grandes extensiones de campo, establecimientos tecnificados para el
caso y una cadena de oficios y profesiones de alta calidad dedicadas al polo que
; mérito aparte son reconocidas en todo el mundo.
Algunas características que los criadores buscan producir son que el caballo sea
veloz, que pare y que dé vuelta Debe ser sensible y no "perder la boca". Para
jugar con la bocha, tiene que tener buen balance y ser "blando de cuerpo". Tiene
que ser fuerte y resistente para aguantar los minutos de juego y "tener aire"
para arrancar, correr, parar, dar vuelta y volver a correr. Si es sensible en la
boca evita el tirón con el freno o el filete y su agilidad e inteligencia
favorecen el juego. Su docilidad y mansedumbre lo habrán convertido en un animal
fácil de domar y tranquilo en los palenques.
En su conformación, tiene que predominar la armonía y el equilibrio.
Una buena cabeza, bien insertada en un pescuezo fino y poseedora de un ojo
inteligente y noble, indica que en principio, se está frente a un animal de
calidad. Si además de ello, el encuentro es fuerte, la cruz bien marcada, los
aplomos son correctos, el lomo corto con buena inserción de anca, los cuartos
denotan fortaleza y es profundo de costillas, podemos decir que tiene el "tipo
de caballo de polo".
Estas características expresadas muy brevemente, lo distinguen de sus congéneres
integrantes de otras razas, poseedores sin duda de distintas condiciones, o
criados con otro propósito. Estas definiciones que aportan experimentados
polistas no son siempre fáciles de conseguir. Definir genéticamente un carácter
va en detrimento de otro u otras características y la endocruza en exceso es
peligrosa porque afirma caracteres no deseados según sea mayor o menor la
heredabilidad de cada uno
En la actualidad una típica yegua jugadora y futura madre o donante de
embriones responde a los siguientes parámetros proporcionados por la Asociación
de Criadores de Caballos de Polo.
ALTURA MEDIA: 1,56 metros.
PESO MEDIO: 400 A 500 Kilogramos.
FORMA: Cuerpo grueso, pero musculoso y profundo.
CONTEXTURA: Esqueleto fuerte.
TEMPERAMENTO: Sanguíneo.
CABEZA: Bien proporcionada y seca, con perfil predominantemente
rectilíneo y quijadas no cortantes y bien separadas.
OREJAS: Medianas, finas, puntiagudas, bien colocadas.
FRENTE: Ancha y amplia.
OJOS: Grandes, claros, llenos y brillantes; párpados delgados; expresión vivaz.
HOCICO: Delicado y de ollares dilatados y flexibles.
CUELLO: Largo, elegante, bien dirigido y bien insertado en sus extremos.
MIEMBROS ANTERIORES
PALETAS: Largas, inclinadas y bien musculosas.
BRAZOS: Largos, musculosos y bien dirigidos.
ANTEBRAZOS: Largos, anchos y fuertes.
RODILLAS: Derechas, amplias y secas.
CAÑAS: Cortas, anchas y secas; tendones finos, fuertes y bien diseñados.
NUDOS: Amplios, derechos, secos y fuertes.
CUARTILLAS: Medianas, oblicuas (más o menos 45º), lisas y fuertes.
TRONCO
CRUZ: Oblicua y fina.
PECHO: Profundo y no demasiado ancho.
COSTILLARES: Profundos, regularmente convexos; costillas arqueadas, largas y
bien unidas.
LOMO: Corto, ancho, musculoso y bien insertado.
FLANCOS: Profundos y llenos; línea inferior recta.
ANCAS: Anchas, redondeadas y lisas.
GRUPA: Larga, horizontal, fuerte, lisa, armoniosamente conformada.
COLA: Bien insertada y elegantemente implantada.
MIEMBROS POSTERIORES
MUSLO: Lleno, profundo y musculoso.
BABILLA: Ampla, fuerte y saliente.
PIERNAS: Largas, anchas y musculosas.
GARRONES: Derechos, profundos, amplios, secos y lisos.
CAÑAS: Cortas, anchas, tendones bien limitados.
NUDOS: Amplios, fuertes y secos.
CUARTILLAS: Medianas, oblicuas (más o menos 50º), secas y fuertes.
ACCIÓN
PASO: Rápido, libre y de mucha soltura.
TROTE: Libre, elástico, derecho y de acción baja.
GALOPE: Vigoroso, suelto, demostrando buen equilibrio.
APLOMOS Y OTROS DETALLES
En cuanto a los "aplomos" y otros detalles concernientes a sus miembros posteriores y anteriores, para que puedan considerarse correctos, deberían, en un caballo bien parado, conformarse a las características.
FORMA
Debería presentar bien ostensiblemente tres sucesivas y armoniosas curvas convexas, conforme se ilustra a continuación:
(Standard de la Raza, aprobado por la Asociación Argentina de Criadores de Caballos de Polo según antecedentes enunciados por Pedro F. Christophersen en Teoría y Práctica del Juego de Polo editado en 1948 y Grove Cullum en Selección y Entrenamiento del Polo Pony editado en 1934.)
El caballo de polo en argentina en la actualidad tiene innumerables buenos
ejemplos para utilizar si se quiere como parámetros válidos.
Luna, Colibrí, Marsella ,
El caballo cuando a los cuatro años mas o menos entra al juego ya con alguna
experiencia, más tranquilo ( más adulto) y lógicamente con más cuerpo tiene más
chances de demostrar lo genéticamente trae consigo.
Luego un jugador profesional lo monta y le exige lo que en el juego necesita.
Esa es la evolución del caballo ,la conjunción de lo que puede dar y lo que el
polista de alto handicup le está pidiendo , los genes de Mumtaz Mahal y la
tecnología de un transplante embrionario .
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Dr. Patricio Crespo Med. Vet