Sin embargo, con relación a dos semanas atrás, la carne de pollo industrial y criollo sufrió una leve alza, de Bs 7,8 a 8,50 y de Bs 7,50 a 8,30, respectivamente. Mientras, la carne de cerdo bajó en el orden de Bs 2 (de Bs 14 a 12).
En una consulta a más de 20 comerciantes en los tres mercados visitados, se evidenció que hasta ayer a mediodía, no había escasez de carne por el cierre temporal del Frigorífico Municipal (entre ayer y hoy) ya que se proveen de los frigoríficos privados. Frigor es el que ha copado la mayor clientela.
Reclamaron que los mayoristas han encarecido el kilo/gancho de la carne de res, entre Bs 10,40 y 11, pero ellos han decidido mantener el mismo precio al público, a fin de que la población no opte por otros productos, como pollo y cerdo.
Cabe hacer notar que la mayor cantidad de carne que se demandó hasta ayer fue todavía de la faena del pasado sábado, que registró el matadero municipal, ya que ni éste ni los privados atienden los domingos.
En otro orden, se constató que otro producto pecuario que ha disminuido de valor es el queso, de Bs 16 a 12, debido a que las últimas lluvias han beneficiado a los pastos en las provincias productoras de ganado del departamento, según afirmaron los comerciantes.
Por su parte, la Intendencia Municipal realizará desde hoy un control para evitar que los comerciantes especulen con el precio de los productos cárnicos, a raíz del cierre temporal del matadero municipal.
William Torrico, director de Protección al Consumidor, indicó que más de 50 gendarmes se desplazarán por los centros de abastecimiento de la capital y sus alrededores, como el Plan 3.000, Villa Primero de Mayo y Pampa de la Isla, para controlar el expendio de la carne de res, cerdo, pollo y sus derivados.
A su vez, Ángel Égüez, gerente del Frigorífico Municipal, afirmó que no faenaron porque entre ayer y hoy los funcionarios limpiaron las instalaciones.