En el marco de la 119º Exposición Rural de la Sociedad Rural Argentina, el Dr. Luis Rodríguez explicó cuales son los principales problemas que debe enfrentar el sector de ganadería bovina en nuestro país para ser más productivo. Inicialmente dio una breve mirada a la situación actual, en la cual Argentina se constituye en el quinto productor mundial de carne vacuna, detrás de Estados Unidos, Brasil, la Unión Europea y China. Sin embargo, debido al altísimo consumo interno, que alcanza los 65 kilogramos per cápita por año, el más alto del mundo, el saldo exportable es relativamente reducido. Como ejemplo en 2004 se produjeron 3,01 millones de toneladas, de las cuales solamente 610.000 se exportaron. Por otro lado, el precio del novillo en Liniers se mantuvo casi constante en dólares desde 2000, con un precio de alrededor de 0,80 dólares.

Ventajas

Argentina tiene dos ventajas muy importantes, una de ellas es que junto a otros tres países tiene la más alta calificación con respecto al mal de la vaca loca (BSE). La otra es el hecho de haber sido declarados libres de aftosa con vacunación, eso le abre al país la posibilidad de encontrar muchos nuevos mercados, sobre todo porque la oferta en el merado externo disminuyó tras la aparición de BSE en Estados Unidos y Canadá. La aparición de esta enfermedad, que trajo aparejada una mayor exigencia de trazabilidad, cambiaron la comercialización.

La Unión Europea se transformó en un gran importador de cortes de calidad (Specialities), mientras que aumentó la demanda de carne con destino industrial (Commodities), en especial a Rusia, estas tendencias permiten estimar que el precio internacional subirá un 10 por ciento, obre todo por la inclinación hacia los países libres de las dos enfermedades, que no son muchos.

Contras

Entre las nuevas exigencias del mercado, además de estar libres de aftosa y BSE, hoy se exige bienestar animal, medio ambiente y control de residuos, en donde nuestro país tiene su lado flojo. Es necesario mejorar el estado de las instalaciones, mangas, desembarcaderos, camiones, etc., que producen hematomas en los animales, disminuyendo la calidad de la carne, peso de los animales, incluso haciendo posible que no sea comestible, que se rechace para Hilton o que sea decomisada. Esto también se debe a maltratos como el excesivo uso de picana, uso de palos, etc.

En Estados Unidos, por ejemplo, el maltrato a los animales y las malas condiciones de las instalaciones, así como el stress, producen pérdidas por 114 millones de dólares anuales, en nuestro país, no existe ninguna medición en este sentido pero se estima que son grandes también las pérdidas.

Qué hacer

Lo primero que debería hacerse es aumentar el índice de marcación, del 62 por ciento a no menos de un 72 por ciento, mientras que el peso medio de faena también debería crecer al menos un 20 por ciento. De esta forma aumentaría la productividad en un 28 a 30 por ciento.

Proyectando un aumento del 10 por ciento en el peso medio de faena, Luis Rodríguez explicó que el saldo exportable seria de 900.000 toneladas, o sea un 50 por ciento mayor que el actual, mientras que aumentándolo en un 30 por ciento alcanzaríamos a Brasil, con 1,5 millones de toneladas para exportación. Sin embargo para ello lo ideal sería que el precio suba a 1 dólar o 1,2 dólares desde los 0,80 actuales. Consultado sobre como lograr este aumento de la productividad nos respondió que "cualquier inversión en tecnología significa un mayor costo, en la medida que ese mayor costo se vea compensado con una mayor producción el productor va a poder hacerlo, mayor producción o mejor precio, si hay una combinación de ambos mucho mejor, hoy un productor que tenga aun 60 por ciento de destete, si puede llegar a producir un 75 por ciento por mejoras sanitarias, de manejo, alimenticias, le esta mejorando en casi un 20 por ciento su productividad, ahí va a ver los resultados.

Hay gente que directamente tira las vacas en el Campo y si quedan preñadas bien, si tienen un ternero bien, si lo pueden destetar mejor, pero no aplican tecnología, hay muy poca la gente que estaciona los servicios, que hace tacto, control de enfermedades, control de machos, de venéreas". Esta situación, que quita productividad a la ganadería bovina explicó que "es una cuestión cultural, de educación, de acción de las distintas asociaciones rurales que hay en el interior, de las oficinas de SENASA, es algo que hay que hacer entre todos, nosotros como consignatarios podemos aconsejar a los productores a hacer determinadas cosas, cuando vemos la hacienda que mandan, por ejemplo para mejorar la presentación y por ende el resultado económico que tienen".

Bajar el consumo interno

Otra medida que consideró debería tenerse en cuenta es ver como bajar el consumo interno entre un 5 y un 10 por ciento, lo que aumentaría todavía más el saldo exportable, de la misma manera que hizo Uruguay, sin embargo reconoció que "políticamente es muy difícil proponerlo, el consumo interno que tenemos es altísimo, por ejemplo Uruguay tenía 5 kilos menos de consumo interno por debajo de nosotros y ahora tienen 35 menos, eso lo volcaron a la exportación y lo están haciendo teniendo una buena balanza comercial y el acceso a mercados importantes como Estados Unidos y Canadá, con una mejora importante para el productor y toda la cadena". Sin embargo, en Argentina "la hacienda subió, la carne al mostrador subió y el consumo sigue alto, la gente no se está privando de comer carne, los sectores en los que bajó son los que no comían carne todos los días.

El gobierno podría subvencionar cortes a determinada gente, entregarlos como antes era la caja PAN para aprovisionar de este alimento a un determinado sector de la población, los sectores de mayores recursos tendrán que pagarlo, tienen miedo que una suba en el valor de la carne se refleje en el índice de inflación, ese mayor indicie de precios va a estar dado más que nada por el mejoramiento del poder adquisitivo de la gente. Hoy se están dando aumentos salariales en todos los gremios, se ha dado hace cuatro meses un aumento global de 100 pesos, todo eso se vuelca al consumo y más que nada consumo de alimentos, es muy difícil que la gente no vuelque ese aumento a mayo consumo de alimentos".

Nuevos mercados

Una vez alcanzada esa mejora en el saldo exportable, habría que abrir nuevos merados, en ese sentido criticó la exigencia que muchos hacen al estado en ese sentido, "la empresa frigorífica es la que debe buscar mercados, que es lo que está necesitando ese cliente y tratar de poder aprovisionarlo. No podemos seguir dependiendo del estado para todo, se están exportando autos a otros lugares de América Latina ¿qué tiene que ver el estado en eso? son las mismas empresas las que buscan sus clientes. Acá queremos que el estado haga todo, eso es imposible".

Por Santiago Rivas - Exclusivo Agrositio