Pase lo que pase, el ganadero encuentra en todas las noticias del sector algo positivo. Esta situación nos describe como eternos optimistas o pobres ilusos. Seguimos mirando estadísticas que nos dicen que éramos un gran país exportador y que el producto generado por la alimentación a pasto tenía un gran potencial. Mientras, Oriente pasa a ser el principal comprador de carne y no quiere nada de pasto.

Nos tratamos de diferenciar desde el punto de vista de la salud, tratando de vender la idea que la carne argentina tiene menos grasa. Los compradores no ven esta característica como un atributo que produzca una demanda que permita obtener un mayor valor.

Todos los estudios realizados tanto en la Argentina como en el exterior clasifican a la carne vacuna por su terneza y sabor. Solo el 5 % de los encuestados por el estudio de mercado realizado por el IPCVA, asocia la carne vacuna con el colesterol. Se confirma esta situación cuando el estudio da al asado / costillar como el corte preferido.

En un país pastoril, el feedlot juega un papel de nicho, como sucede en Nueva Zelanda con el mercado Japonés. Es importante destacar que tanto Nueva Zelanda como Australia son países pastoriles sin opción a agricultura.

Es este el principal beneficio que tiene la Argentina frente al resto de sus competidores. Es tan alta la capacidad pastoril de la tierra, que permite transformarla en agrícola lo que produce un retorno económico incomparable.

La pregunta que debemos hacernos seria: ¿ QUE PAPEL JUEGA EL FEEDLOT EN UN PAÍS QUE FUE PASTORIL?

Entre la siembra directa, las especies genéticamente modificadas y la eficiencia de la maquinaria agrícola, se ha conseguido lo que más necesitaba la ganadería: alimento de alta calidad y cantidad constante a lo largo del ano.

Parece que los síntomas de todos los problemas que tiene el sector son bien conocidos. En todo evento social o técnico, se habla del tema como algo que tiene solución fácil. Siempre siendo el principal culpable aquel que no se encuentre en ese momento.

Hay un tema que poco se habla en este sector y a su vez es cada día más estudiado y analizado en todas las economías. La calidad del producto carnicol no tiene una clasificación (tipificación) en la que todos los eslabones de la cadena coincidan o al menos puedan usar como parámetro.

La venta de cortes al vació en el país es de lento desarrollo porque nadie le quiere poner su origen (de que tipo de animal viene). Las clasificaciones más usadas son: novillo, novillito o ternero, siendo las tres categorías determinadas por peso.

El resto del mundo clasifica la carne por edad del animal y o tipo de alimentación recibida. Ambos parámetros son muy fáciles de evaluar y todo el sector los comprende y los conoce. En la Argentina, tratamos de engordar lo que nos permite el campo, si hay rastrojo de cosecha se compra vaca seca y si tengo buenas pasturas compro ternero. Parece que en muchos casos nos interesa producir Kg. baratos de lo que sea.

Similar situación se presenta cuando se escucha que hay un sector del país que es deficitario en carne. Como solución lo primero que se propone es producir carne en esa área geográfica. El NOA y el Sur del país son ejemplos clásicos.

Al haber grandes extensiones, se puede generar una actividad de cría que con suplementacion es viable ante las inclemencias de la zona. Lo que no se logra en muchos casos es el crecimiento eficiente y la terminación rápida, uniforme y rentable.

Muchas veces por tener como paradigma que hay que producir carne allí, pasamos a sistemas de baja eficiencia reproductiva generando solo Kg. de carne de vaca.

El sistema pastoril no es un sistema para producir carne, es un sistema que genera la materia prima básica para la futura producción. El sistema pastoril genera estructura ósea y muscular en el animal. Desde el punto de vista fisiológico, el sistema pastoril es el más eficiente para producir animales en crecimiento pero a su vez el más ineficiente para producir la carne vacuna que demanda el mundo.

Miguel de Achával - Gerente General de Cactus Argentina. Presidente Cámara Argentina Engordadores de Hacienda Vacuna