El español Juan Domínguez, presidente de la International Sunflower Association, además de dar un toque internacional de primer nivel al congreso efectuado por Asagir, brindó un panorama de la situación mundial del cultivo, declarando que el crecimiento a nivel mundial “va a ser mucho más comedido de lo que ha sido durante estas últimas décadas, durante los años 80 y 90, porque la población mundial que se pensaba que iba a tener un crecimiento, una pendiente muy alta, no va a ser así, y al no tener ese crecimiento tan alto, la demanda de alimento se va a suavizar más, el consumo de aceites per cápita también se va a suavizar, pero no obstante eso va a seguir aumentando, porque las grasas van a seguir siendo fundamentales en el aporte de energía alimentaria en el mundo y por supuesto los países en vías de desarrollo son los que van a ir tirando de esa demanda clarísimamente”. Explicando más claramente el tema explicó que lo que pasa con las grasas es que son beneficiosas, es el alimento que más energía aporta”. Esta realidad, si bien en los países desarrollados lleva a una prevención sobre la obesidad, “sobre los alimentos que engordan, sobre los niños, lo cual hace que el consumo de grasa se mantenga en unos niveles muy moderados, una vez que se ha alcanzado un plato, a partir de ese plato no se espera que suba demasiado, sino que se van a mantener moderadamente en los países desarrollados, no así los países en vías de desarrollo, que todavía andan con unos niveles de consumo per cápita muy bajos y que tienen que alcanzar todavía un nivel mucho más alto”.

Soja versus girasol

Consultado sobre el peligro que puede representar para el cultivo de girasol el crecimiento de la soja a gran escala manifestó que no lo cree posible, dado que son productos bien diferenciados “y más teniendo en cuenta que la mayoría de la soja que se cultiva hoy en día tanto en Estados Unidos como en Brasil y Argentina es soja transgénica, la soja transgénica tiene su mercado pero hay sitios en donde todavía se mira con mucha reserva”. En ese sentido, como siempre la Unión Europea es la que va a la avanzada en las restricciones a los alimentos y “a partir del año que viene empieza el etiquetado en la Unión Europea y se tiene que poner el contenido de material transgénico que hay, si es más de 0,5 por ciento. En seguida van a utilizar ese etiquetado para comparar, el que tiene y el que no tiene y valen lo mismo”.

Lo difícil de exportar a Europa

La comunidad económica europea tiene gran cantidad de medidas que impiden o dificultan las importaciones de productos de terceros países, en especial todo lo alimentario y estas restricciones se sienten con mucha fuerza en el sector agroindustrial.

Consultado sobre si la presión de la Unión Europea con respecto a lo alimentario se hará más fuerte respondió que “absolutamente, la inversión que se está haciendo en desarrollar métodos para la trazabilidad de los alimentos, eso va a continuar y va a ser muy importante, por lo tanto la vigilancia que se va a tener sobre la sanidad y la seguridad alimentaria van a ser muy importantes”.

El caso de Estados Unidos

También dialogamos con Domínguez sobre la situación del mercado norteamericano y coincidió con los demás expositores diciendo “por supuesto que la necesidad de Estados Unidos por aceites con alto oleico va a hacer que aumente la demanda, pero por aceites de este tipo, podríamos llamarlos aceites especializados. Eso absolutamente puede dar un impulso a la producción, pero tendrá que cambiarse de girasol tipo estándar a girasol más especializado, con alto contenido de oleico y con alto contenido medio oleico”.

Por Santiago Rivas – Exclusivo Agrositio.com