
En Argentina estamos acostumbrados a que quienes tienen proyectos o ideas innovadoras se vayan del país y terminen desarrollándose en los países del primer mundo. Quienes no se van del país en general terminan trabajando en grandes empresas pero sin poder llevar a cabo sus ideas, pero la realidad es que son casi inexistentes los casos de personas con proyectos tecnológicos innovadores que hayan podido hacerlos realidad con éxito y por su cuenta.
Uno de los problemas más importantes que existía era la incapacidad del estado de apoyar a estas personas, que pueden contribuir mucho con el desarrollo del país, creando empresas generadoras de alta tecnología, uno de los sectores en donde tenemos mayores falencias. Los pocos programas que se intentaron finalmente cayeron dentro del sistema de clientelismo de los políticos de turno.
El Programa PR.U.E.V.E.
Con la intención de solucionar esta realidad el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires está dando un gran impulso al área de desarrollo tecnológico, a través de la Dirección de Tecnología, y entre ellas se destaca el programa PR.U.E.V.E. (Programa Universitario de Estímulo a la Vocación Empresaria).
El PR.U.E.V.E. tiene por objetivo incentivar las vocaciones emprendedoras en alumnos, docentes y graduados universitarios y terciarios y según explica su director Darío Caresani, se propone seleccionar ideas innovadoras que estén claramente dirigidas hacia la formación de empresas de base tecnológica. Entendiendo por innovación a aquellas ideas que sean novedosas para el país, técnicamente posibles y económicamente rentables.
Pueden ser Innovaciones en productos, servicios, o procesos productivos y de gestión. Un factor importante a tener en cuenta es que un determinante fundamental para la elección de los proyectos que participen del programa es que el conocimiento aplicado sea el factor que más agregue valor al emprendimiento.
No hay amiguismo
El programa comenzó en 2000 y desde entonces tienen asistidas más de 150 empresas de la ciudad “y acá no hay ni amiguismo, ni clientelismo y realmente esas empresas tienen que pasar pruebas y demostrar que son capaces de llevar adelante este tipo de cuestiones” dice Caresani.
Captar recursos humanos capacitados
El programa comprende la selección de las ideas más innovadoras y
realizables, entre todas las que sean presentadas.
Para interesar a los posibles postulantes, realizan charlas de difusión y, como
explica Caresani “lo que hacemos es ir a las facultades y tratar de arreglar con
los docentes o con las cátedras que nos inviten a charlar, es lo que hacemos
durante el año, en materia de difusión, algo más personalizado.
Se han publicado avisos por medio gráfico, pero en definitiva lo que más nos dio resultado siempre es el contacto personal y difundir en la misma clase de estudio, para los que están cursando en los últimos años su carrera”. Luego se realizan talleres de capacitación, según la instancia del programa en donde estén concursando los equipos.
La presentación de los proyectos puede realizarse en forma individual o grupal. En el caso de grupos uno de los integrantes deberá ser elegido como coordinador y se tiene muy en cuenta el carácter interdisciplinario de los integrantes del grupo, prefiriéndose que la cantidad de integrantes sea de entre 2 y 5 personas.

Admisión
Una vez presentadas las Ideas Proyecto, comienza su evaluación, donde las que cumplan las condiciones serán admitidas. Estas son evaluadas y reciben la calificación de favorable o desfavorable en un plazo no mayor a 60 días. Las que reciben la calificación favorable siguen en el programa de acuerdo a los parámetros que se vayan determinando acordes al proyecto, solicitándose la realización de un Proyecto de Innovación, que debe recibir la calificación de favorable para seguir en el PR.U.E.V.E.
Plan de Negocios
La última parte del programa consiste en la formulación de un Plan de Negocios para el que cuentan con apoyo técnico gratuito, a través de talleres de capacitación y consultoría personalizada de profesionales calificados. Cada grupo tiene asignado un tutor y una vez presentado el plan, éste debe ser aprobado y pasar a constituir los Proyectos Seleccionados, pasando a contar con todos los beneficios del programa.
Ganadores
Los Proyectos Seleccionados pasan a contar con capacitación y asistencia, tanto en conocimientos como financiera, para hacer realidad su negocio. Además las empresas elegidas pasan a integrar BAITEC –Buenos Aires Innovación Tecnológica-, la incubadora de empresas de base tecnológica del gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, en donde tienen su sede administrativa. Según explica Caresani “los incubados tienen una oficina, servicio de internet, auditorio, es gratis totalmente”, destacando que lo importante es colaborar al establecimiento de la empresa en el período más difícil, que son los primeros años cuando la empresa está remando y todavía no se sabe si se sustenta.
Como ejemplo cuenta que “hubo un caso de una de las empresas incubadas, que uno de sus integrantes estaba desempleado, veterinario, y leyó en el diario la convocatoria abierta, tenían un proyecto pero por diferentes problemas, sobre todo económicos, no lo podían llevar adelante, se presentaron, ganaron y hoy son una empresa incubada que está empezando a vender sus productos. Hay empresas incubadas físicamente y otras virtualmente ya que necesitan laboratorio y demás.
Proyectos raros
El director del programa explicó que les ha llamado la atención la naturaleza de muchos de los proyectos presentados, “en general todos los proyectos son medios raros, siempre hay cosas medio extrañas, sentir hablar de una nariz electrónica o de una lengua electrónica o gente que desarrolla un sistema de paternidad para comprobar si pertenecen efectivamente a tal o cual padre, en general todos los proyectos tienen algo, sobre todo los que están incubados desde la primera edición tienen una cosa bastante rara o llamativa en cuanto a lo que tratan”.
Empleos capacitados
Lo que se pretende con este programa es por un lado poder brindar nuevos productos y sustituir importaciones, mientras que por el otro, generar puestos de trabajo de alta capacitación. “La idea es darles la oportunidad a este tipo de empresas que son quizás en ambiente de crisis las que menos oportunidades tienen para salir a flote” explicó Darío Caresani, “la responsabilidad es poner el instrumento al alcance de la gente y colaborar por poquito que sea, esto no va a cambiar la crisis, hay una conciencia de que este tipo de programas son aportes y granitos de arena.
Finalmente, uno de los temas importantes que plantearon es no solamente la innovación que los proyectos planteen, sino también que tengan posibilidades claras de convertirse en buenos negocios y ser rentables, para no financiar propuestas que puedan ser revolucionarias pero que sean un fracaso económicamente, por eso es tan importante la etapa del plan de negocios.
El Proyecto PR.U.E.V.E es una excelente forma de tratar de impedir que nuestros mejores profesionales se vayan del país o abandonen definitivamente sus ideas o planes que pueden ser un gran aporte para el desarrollo de nuestro país.
Por Santiago Rivas – Exclusivo Estilo Agrositio