De esta manera, cuando aún estamos en otoño, y no llegó realmente la época del frío, ya comenzaron los problemas para las industrias.

Las autoridades públicas han señalado que las industrias pueden acceder al suministro de gas mediante la firma de contratos ininterrumpibles, que se deben respetar. Pero esos contratos no están hoy al alcance de las industrias, debido a que los productores y/o distribuidores de gas no pueden garantizárselos.

Esta situación hace prever que este invierno -salvo que las temperaturas no sean bajas y llueva, lo que no depende de voluntarismo alguno- venga acompañado de una importante falta de suministro de gas a las industrias, aspecto que para nuestro sector implicará un aumento de costos -en forma directa- de un 200%. A estos costos habrá que agregar las inversiones improductivas, pero necesarias, a fin de poder reconvertir los sistemas de generación a “gas oil”; así como otros aspectos de seguridad y almacenaje para dicho combustible alternativo, además de los tiempos perdidos por cuestiones de logística y no encontrarse los proveedores de “gas oil” en condiciones de poder abastecer a todas las empresas que los requieran.

Nuestra industria es habitualmente una de las mayores consumidoras de gas y, como es de público conocimiento, varias firmas asociadas a CIARA están construyendo nuevas plantas o ampliando las existentes. Esto llevará inevitablemente a un mayor consumo de gas o, en su defecto estaremos ante inversiones costosas e improductivas. Si esta fuera la situación, PERDERA UNA VEZ MAS EL PAIS LA OPORTUNIDAD DE EXPLOTAR SU REAL POTENCIAL INDUSTRIAL Y GENERAR MAYORES INGRESOS POR EXPORTACIONES DE BIENES CON VALOR AGREGADO, al caer las ventas al exterior de nuestras materias primas industrializadas.

Tales desventajas, seguramente serán aprovechadas por nuestros competidores, los que en algunos casos -como China- son también compradores de nuestros aceites, que en lugar de adquirirnos productos industrializados, nos comprarán granos en estado natural, para industrializarlos ellos.

En base a lo expuesto, es que exhortamos a las autoridades públicas tomen conciencia que la falta de gas no perjudica sólo a los consumidores e industriales, pequeños o grandes, FALTANDO GAS PIERDE EL PAIS.