
En 1950 se había organizado el primer campeonato mundial de Fórmula 1, que
reemplazaba a las carreras de Gran Prix, que se habían corrido hasta el año
anterior, con la participación de los mejores pilotos del mundo y en las que
Juan Manuel Fangio había tenido una notable actuación.
A comienzos de ese año Fangio viajó a Europa para prepararse para lo que sería
una prueba muy dura y comienza el año corriendo tres carreras, una en Marsella,
otra en Pau (Francia) y otra en San Remo, ganando las dos últimas. En la de San
Remo manejó pro primera vez un Alfa Romeo 158, conocido como Alfeta, que era el
máximo exponente de la firma italiana y que sería el auto en el que Fangio
correría durante ese año en la Fórmula 1. Luego de esta victoria, fue contratado
como piloto oficial de Alfa Romeo.
El 21 de mayo disputó su primer carrera en Mónaco, logrando un triunfo sin
grandes problemas. Mientras peleaba por el campeonato, corrió carreras de
Fórmula 2 y en las Mil Millas de Italia salió tercero.
La primera carrera del campeonato mundial de conductores se realizó en Mayo en Silverstone, Inglaterra y “el chueco” salió tercero, aunque ganó el gran premio
de Bégica y el de Francia, hasta finalizar segundo en el campeonato, a 3 puntos
de su compañero de equipo Nino Farina. Terminado el campeonato no se detiene a
descansar y tras varias carreras más en Europa, compite en Chile y las 500
millas de Rafaela.
Al comenzar 1951 corre su primera carrera en Argentina con un Mercedes Benz
W163, primera vez que compite con un auto de la marca y a partir de entonces
pasó a ser concesionario oficial de la compañía alemana en Argentina. La carrera
se realizó en la costanera, con autos y pilotos de nivel internacional y fue
ganada por otra leyenda, José Froilán González.
Campeón del Mundo
Después de la carrera Fangio retorna a Europa a participar del segundo campeonato del mundo, que comenzó en Suiza, con una victoria del piloto de Balcarce. La segunda carrera fue el 24 de junio en Le Mans, pero debió abandonar, aunque días después repitió su triunfo del año anterior en Reims y en Silverstone se midió con José Froilán González nuevamente y otra vez el piloto de Arrecifes lo derrotó, en la primera carrera ganada por Ferrari en la Fórmula 1, rompiendo el invicto de Alfa Romeo. Luego en Nurburgring (Alemania) también ganó Ferrari aunque en Bari, Fangio tuvo otro triunfo, a pesar de llegar con la caja trabada en cuarta. De todas maneras en Monza tuvo que abandonar, llegando a la última carrera, el 28 de octubre en el Circuito de Pedralbes de Barcelona. Gracias a algunas modificaciones en el auto, Juan Manuel Fangio logró vencer a su amigo Alberto Ascari, corredor de Ferrari y se consagra campeón mundial por primera vez. Nunca imaginó que sería el principio de su época más gloriosa.

Fangio inaugura el autódromo de Buenos Aires
En 1952 fue inaugurado el autódromo de la ciudad de Buenos Aires, que reemplazó a los viejos circuitos callejeros de la ciudad. La primera carrera tuvo nivel internacional y fue otra victoria de Juan Manuel Fangio, corriendo una Ferrari. En las doce carreras que siguieron ganó ocho veces más, al punto que el piloto italiano Eugenio Castellotti lo bautizó de Fangiódromo. Inmediatamente comenzó a prepararse para el que sería su tercer campeonato en la Fórmula 1, compitiendo en algunas carreras en Uruguay, Brasil e Inglaterra.
Al borde de la muerte
El 7 de junio corrió en el Belfast, en Irlanda del Norte y salió sexto. De
allí sería llevado por el príncipe Bira hasta Monza, en donde debería correr al
día siguiente, pero éste lo abandonó. Junto a Luis Rosier tomó un vuelo a
Londres y desde allí, como no había conexiones a Italia, siguieron hasta París
para ver si desde allí conseguían vuelo, pero debido al mal tiempo estaban
cancelados. A medianoche Rosier le ofreció ir en auto hasta Lyon, aunque
finalmente siguieron a toda velocidad hasta Monza, a donde llegaron a las dos de
la tarde. Media hora después Fangio largaba la carrera, por primera vez
corriendo con una Maserati A6 GCM/52 en Fórmula 1, su nuevo equipo. Sin embargo,
en la segunda vuelta, calculó mal al tomar una curva y golpeó contra los fardos
de pasto del borde de la pista empezando a dar vueltas. Despertó en el hospital
con varias vértebras cervicales rotas. Permaneció inmovilizado durante 12
semanas, y se prometió no volver a correr estando cansado.
Luego del accidente debió permanecer cuatro meses internado y quedó afuera del
campeonato de Fórmula 1 de ese año. Pensó que nunca volvería a correr.

De vuelta a las pistas
El 18 de enero de 1953 Juan Manuel Fangio retornó a las carreras tras haberse
repuesto totalmente, en la primera carrera del campeonato mundial de Fórmula 1
que se disputó en Argentina, en la cual debió abandonar. Durante 1953 compitió
en el campeonato mundial saliendo segundo detrás de Alberto Ascari y a finales
de año corrió la competencia Panamericana, corrida en México, en la cual corrió
con un Lancia D50 derrotando a Ferrari y saliendo primero, en una pista muy
dura. Al año siguiente empieza compitiendo con Maserati, ganando las primeras
dos carreras del campeonato, aunque en julio, a partir de la carrera de Reims en
Francia, empezó a competir con Mercedes Benz, manejando una de las famosas
Flechas de Plata, del cual dijo “"La Mercedes no se rompía. Bastaba con cuidarla
un poco. Yo disfruté corriendo esa máquina porque manejarla era manejar la
gloria. Entre una parte de 1954 y todo 1955, corrí doce Grand Prix para
Mercedes. Y gané ocho. Salí una vez segundo, otra tercero y otra vez cuarto.
Abandoné únicamente en Mónaco del 55, cuando todo el equipo vivía un día negro
de trabajo, porque ninguno de los coches funcionaba.
“Eso de ganar el 75 por ciento de las carreras me permitía alcanzar un índice de
eficiencia tan alto como para que yo me topara con el límite de la perfección.
La Flecha de Plata; uno de los coches de carrera más rápidos de la historia, con
una cantidad de soluciones de vanguardia, como la inyección de combustible, la
suspensión independiente en las cuatro ruedas, el comando desmodrónico de las
válvulas, el chasis completamente triangulado...”
Campeón con Mercedes Benz
Ese año con su Mercedes se consagró campeón mundial por segunda vez, inaugurando una racha de campeonatos que nadie podría igualar jamás. En 1955 volvió a ganar el campeonato, de forma indiscutida. Ese año sin embargo pudo salir ileso por casualidad del terrible accidente que en Le Mans causó la muerte de 82 personas y 120 heridos, el más grande en la historia de la Fórmula 1. El auto de su compañero de equipo Pierre Levegh había impactado con el Austin Healey de Lance Macklin, haciendo que éste se vaya contra los boxes sobre la gente. Fangio logró pasar por entre los dos autos a toda velocidad recibiendo impactos en el suyo por la explosión del de Macklin. Ese año comenzó la disputa con su compañero de equipo Stirling Moss. Sin embargo, la muerte del piloto de Mercedes Levegh, la de Alberto Ascari, de Lancia y de Bill Vukovich en Indianápolis llevó a un replanteo de la Fórmula 1 y tanto Lancia como Mercedes Benz decidieron retirar sus equipos a fin de año, la última a pesar de haber salido campeón del mundo.

Con Ferrari y el quíntuple campeonato del mundo
Luego del retiro de Mercedes comenzó a correr para el equipo Lancia Ferrari
en 1956 junto a Meter Collins, compitiendo contra Moss, que ahora manejaba para
Maserati. A pesar de lo dura que era la competencia entre los pilotos,
nuevamente sale campeón.
Al año siguiente vuelve a Maserati y en el Gran Premio de Alemania corre su
mejor carrera, según escribió Stirling Moss “En tanto que algunos pilotos
planeaban correr las 22 vueltas sin detenerse, Fangio empezó con una carga
ligera de gasolina, pues quería sacar una buena ventaja, y luego, a media
carrera, repostar y cambiar neumáticos.
En las primeras 11 vueltas, rompió seis veces la marca de velocidad por vuelta y
sacó una ventaja de 28 segundos. Pero en la siguiente, cuando entró con su
Maserati a los boxes, los mecánicos cambiaron los neumáticos con desesperante
lentitud. Cuando Fangio retomó la pista, estaba 48 segundos atrás de los dos
punteros, los británicos Mike Hawthorn y Peter Collins, que conducían sendas
Ferraris.
Sólo faltaban diez vueltas. Al final de la recta principal había una curva poco
cerrada donde la pista formaba un declive. En ese sitio, Fangio normalmente
habría disminuido la velocidad a unos 240 kilómetros por hora, a fin de pasar
rasando el desnivel en vez de brincarlo. En esa ocasión, empero, decidió
mantener el pie en el pedal del acelerador. El Maserati se elevó en el aire unos
centímetros. Al aterrizar, Fangio vio una nube de polvo por el espejo: había
tocado suelo justo en la orilla exterior de la pista, así que pensó que podría
ganar unos segundos en cada vuelta.
Entonces fue acercándose a los líderes. Vuelta tras vuelta, 100.000 espectadores
aplaudían y gritaban llenos de emoción cada vez que Fangio volvía a romper la
marca.
Rebasó a Collins y luego, ya en la penúltima vuelta, se lanzó en pos de Hawthorn.
En una recta corta, éste se pasó al carril derecho para tomar la siguiente
curva, y entonces Fangio lo rebasó por dentro. Sin aflojar la velocidad, mantuvo
la delantera y llegó a la meta 3.6 segundos antes que el británico. Había
superado diez veces la marca de velocidad por vuelta y obtenido su quinto
campeonato mundial”.
Sus últimas carreras en Fórmula 1
El 3 de febrero gana su última carrera, el GP Ciudad de Buenos Aires y el 6 de julio decide retirarse en el circuito de Reims conduciendo su Maserati 250F. Allí había debutado 10 años antes. Ese año había sido secuestrado en Cuba y no pudo correr en Indianápolis, aunque sí en la Copa Dos Mundos en Monza con un Dean Van Lines Sp. A partir de entonces comenzó una vida más relajada, aunque sin alejarse de los autos, haciendo demostraciones y dando cátedra a corredores tanto nacionales como del resto del mundo, con la humildad y simplicidad que siempre lo caracterizó- En 1969 lideró el equipo que en Nurburgring (Alemania), se destacaron tanto los Torino argentinos. Luego corrió gran cantidad de carreras de autos históricos alrededor del mundo. Entre las innumerables distinciones que recibió se encuentra la de “el mejor automovilista de todos los tiempos”, distinción otorgada por la International Racing Press Association (IRPA). A partir de 1981 comenzó a construirse en la ciudad de Balcarce el museo que hoy recuerda toda su vida y su carrera.
Los últimos años
En 1993, en la Isla de Cerdeña participó en una competencia histórica de la
F1 con el Alfeta 159, junto a ases de su época. Fue la última vez que Juan
Manuel Fangio condujo un auto de carrera, tenía 82 años. Sin embargo su salud se
va deteriorando y al año siguiente se reúne con Stirling Moss por última vez, su
contrincante y amigo, a modo de despedida.
El 24 de junio comparte con su familia y sus amigos, la última reunión con
motivo de su cumpleaños. El 15 de julio un estado gripal que se traduce en una
neumonía obliga a internarlo en el sanatorio Clínica Mater Dei de Buenos Aires
con serios problemas respiratorios. Fangio falleció el lunes 17 de julio a las
4:10 hs. de la mañana rodeado de afecto. Sus restos fueron custodiados por una
guardia de honor y tras ser velados en el Salón Blanco de la Casa de Gobierno y
luego en el Automóvil Club Argentino, sus restos son trasladados en un avión
Fokker de la Fuerza Aérea Argentina al día siguiente, para que lo despida su
pueblo, en el Museo de Balcarce.
Había muerto el mejor automovilista de todos los tiempos y con el e iba una
época, la más épica del automovilismo mundial.
Moss, al entrarse de su muerte expresó “Fue el más grande de todos, y no sólo
por lo que hizo en la parte deportiva sino por sus condiciones humanas. Era una
persona de una tremenda humildad que se caracterizaba por su nobleza y
generosidad. Su desaparición me deja sin uno de mis grandes amigos”.
Por Santiago Rivas- Exclusivo Estilo Agrositio.com
