Juan Manuel Fangio no solamente fue uno de los mejores deportistas que dio nuestro país, todos aquellos que tuvieron la suerte de conocerlo coinciden en su excepcional personalidad, donde resaltaba siempre su humildad, que hizo que nunca trate de sacar provecho de su fama ni de su condición de maestro para quienes se dedicaban al automovilismo.

Su vida

Nacido en la ciudad bonaerense de Balcarce, el 24 de junio de 1911, Juan Manuel era el cuarto hijo del albañil Loreto Fangio y Herminia Déramo. Juan Manuel no quería ser albañil pero a los nueve años ya ayudaba a su padre, quien decidió llevar a su niño de 9 años a trabajar en la herrería de Francisco Cerri, donde se atendían los carruajes de la zona. En 1922 ingresó al taller mecánico de Capettini, donde diariamente barría el piso, así que llegaba temprano para mover un Panhard Levassor con transmisión a cadena. Se paraba sobre la manija de arranque y lo ponía en marcha. Luego daba marcha atrás para limpiar el piso y para volverlo a su lugar. Con esa excusa repetía la operación varias veces. Se entretenía ante los rudimentos del manejo de un auto, el primero que tuvo en sus manos. Un año después al comenzar a trabajar en la Concesionaria Rugby de Carlini, corredor de automóviles de la zona, aprende a conducir correctamente porque Carlini le pedía que manejara su camioneta cuando iba de caza. Los cambios siguen pero Fangio cada vez más se dedica a los autos, ya que en 1924 entra en la agencia Ford de Estevez, cuyo jefe de mecánicos Guillermo Spain, lo orienta respecto a las partes componentes del motor. Con 13 años ingresa como ayudante de mecánico en el taller de Miguel Viggiano. Allí aprende los secretos del ajuste de los motores. De esta forma en 1927 pudo comprarse su primer automóvil: un Overland cuatro cilindros que recibe como parte de pago de sus salarios. Lo convierte en un auto de carrera, pero sin competir. Dos años después participa por primera vez de una carrera, cuando debuta como acompañante de Manuel Ayerza un cliente del taller y piloto local. Lo hizo a bordo de un Chevrolet 1928 en una carrera zonal disputada de Coronel Vidal a General Guido y regreso, sobre la hoy Autovía 2. Llegaron segundos. Al año siguiente vuelve a correr como acompañante, pero de su cuñado José Brujas Font en el circuito de tierra, denominado “La Chata” de Balcarce que bordeaba el campo donde hoy se levanta el Aero Club. Lo hace con un Plymouth 4 cilindros 1929.

Taller propio

En 1932 su padre le cede parte del terreno familiar y construyó un taller con su amigo José Duffard. Un amigo hizo la carpintería, Juan Manuel y José Duffard cavaron la fosa para este taller de piso de tierra. Otros juntan 80 pesos para comprar las herramientas mientras se agregó a la sociedad Francisco Cavalloti, aportando como capital un viejo camión.

Poco a poco las cosas fueron mejorando y en 1934 se mudaron sobre el Boulevard del Valle y calle 14, aunque el quería correr, lo que logra el 25 de octubre de 1936, cuando debuta como piloto bajo el seudónimo de “Rivadavia” en una carrera no oficial en el circuito de Benito Juárez, con un Ford “A” 1929, Nro. 19 color azul, que operaba como taxi y era propiedad del padre de su amigo Gilberto Bianculli, que lo acompañó. Debeieron abandonar cuando marchaban terceros a dos vueltas del final, por fundir una biela. El circuito era de tierra, y durante las primeras vueltas se levanto una polvareda que hacían la visibilidad muy dificultosa. Cuenta Fangio en el libro de Roberto Carozzo “No se veía nada. Yo agarre una velocidad y ahí me quede. Ni aceleraba a fondo ni dejaba de acelerar, por miedo a llevar alguien por delante o que alguien me atropellara a mí, hasta que se disipo la tierra. Pero en los primeros momentos, un auto me pasó, se abrió, se llevo una alcantarilla por delante y paso dando vueltas por el aire”.

El 13 de diciembre de ese año fue descalificado en Gonzáles Chaves por llegar tarde al circuito a bordo de un Ford “A” 1930, Nro. 9, color gris, de propiedad del padre de otro amigo, Leonardo Yalea. También lo acompaña Bianculli.

Sus primeras carreras

A partir de entonces no se separó de las competencias y el 21 de marzo de 1937 participó en una carrera no oficial en el circuito de “La Chata” en Balcarce con un Buick 8 cilindros, que le prestara Oscar Rezusta. Al largar, se quedó con la palanca de cambios en la mano. Con un destornillador fijó el cambio en tercera velocidad y así corrió. En un momento de la competencia golpeó lateralmente el auto contra una alcantarilla debiendo abandonar. Al año siguiente debutó de modo oficial como piloto, el 27 de marzo, en el circuito de Necochea con un Ford V8 motor ’38, montado sobre un chasis ’34, color rojo, que adquirió con el apoyo de varios amigos. Salió tercero en la Segunda Serie tras marcar el quinto tiempo en Clasificación. Larga en punta en la final, pero se clasificó séptimo.

Su primera actuación en Turismo Carretera como acompañante de Luis Finocchietti, piloto de Balcarce, se disputó del 18 al 30 de octubre. Lo hacen con un Ford modelo 37 Nro. 28, en el Gran Premio Argentino de Carretera. Finalizan séptimos y Fangio conduce gran parte de la carrera. El domingo 13 de noviembre, corre con su Ford V8, los “400 Km de Tres Arroyos” acompañado por Bianculli. Se suspende y Fangio clasifica octavo. Poco a poco Fangio se va metiendo de lleno en las carreras de autos y si bien aún no había logrado triunfos, iba mejorando y participando en competencias cada vez más importantes. En 1939 en el “Circuito del Bosque” corrió por última vez con su Ford V8 en sus manos.

 

En el Turismo Carretera

El 19 de octubre en el Gran Premio Argentino, debutó como piloto en el Turismo carretera con una cupé Chevrolet 1939 color negro que fue adquirida con el apoyo de mucha gente de Balcarce, en colecta realizada por sus amigos. Finalizó vigésimo segundo en Concordia en medio del barro y la lluvia, que hicieron interrumpir el Gran Premio. Se reanudó desde Córdoba con el nombre de Gran Premio Extraordinario y pronto está adelante de todo el equipo oficial Chevrolet. Logró su primer triunfo en competición, al ganar la Cuarta Etapa desde Catamarca a San Juan. Allí está primero en la Clasificación General de la carrera, pero luego un accidente lo retrasó al quinto lugar.

En 1940, mientras el taller se sigue ampliando, en octubre, tras 9.500 Km de competición por Argentina-Bolivia y Perú, gana su primera carrera en Turismo de Carretera. Es el Gran Premio Internacional del Norte, Buenos Aires-Lima-Buenos Aires, siendo acompañado por H. Tierra en un Chevrolet 1940 color verde Nro. 26. Se clasificó Campeón Argentino de TC y fue el primero para la historia con Chevrolet, mientras que fue su primer duelo con Oscar Gálvez.

Al año siguiente las victorias siguieron en el Gran Premio Getulio Vargas en Brasil en junio y en las Mil Millas Argentinas, consagrándose por segunda vez Campeón Argentino de TC.

Debido a la Segunda Guerra Mundial la actividad de automovilismos se suspendió a mediados de 1942 y Fangio siguió con su taller, volviendo a la actividad en 1946.

En ese año participa en carreras no oficiales con Ford “T” y el 15 de febrero de 1947 empieza a competir nuevamente en competencias oficiales, en la categoría Mecánica Nacional (MN) en el Circuito de Retiro con un Chevrolet de chasis Ford "T" "La Negrita", en carrera previa a la correspondiente a la Primera Temporada Internacional en Argentina, con la presencia de los ases europeos de Grand Prix. Luego corre el Premio Ciudad de Rosario con el mismo auto el 1º de marzo y tras ganar en MN, por Reglamento es habilitado a competir en la prueba de autos Gran Prix que gana Aquiles Varzi con Alfa Romeo. Es su debut en pruebas internacionales de pista con un auto de Mecánica Nacional. Ese año los triunfos se multiplican y Juan Manuel Fangio, apodado “El Chueco” se va posicionando como un corredor de nivel internacional. A partir de entonces y hasta finales de 1949 ganó todas las pruebas de Mecánica Nacional en las que participó, mientras que salió triunfador en una gran parte de las de Turismo Carretera.

Hacia la Fórmula 1

El 17 de enero de 1948 corrió un auto de Gran Prix por primera vez, en el Circuito de Palermo, una Maserati 4CL 1500. El 18 de julio inició un viaje de estudios a Estados Unidos y Europa por fábricas y circuitos y en Francia fue invitado por Amadeo Gordini para competir con un Simca en Reims. Si bien abandonó en las dos pruebas en las que participó, fue su debut en carreras de Grand Prix en Europa. El 29 de octubre corriendo en el Gran Premio de la América del Sur entre Buenos Aires y Caracas, volcó en la Séptima Etapa al norte de Lima en Huanchaco. En ese accidente murió su acompañante Daniel Urrutia. Los triunfos a nivel internacional siguieron en 1949, cuando el 27 de febrero ganó contra pilotos europeos en el Circuito “El Torreón” de Mar del Plata corriendo una Maserati 4CLT/48 con los colores azul y amarillo en la categoría Autos Especiales. Poco después fue designado capitán del equipo argentino “Aquiles Varzi” que viajó a Italia, para instalarse en Galléate, cerca de Milán. Ante el desafío que significaba correr en el viejo continente expresó “si pudiera ganar una vez…”. En Europa participó en 10 carreras y ganó 6 de ellas, tanto como si hubiera ganado un campeonato de Fórmula 1. Cuando volvió su fama se había extendido por todo el país como el máximo representante del automovilismo argentino en el mundo. Ese año le dijo adiós al TC y comenzó a prepararse para lo que vendría al año siguiente: el primer Campeonato del Mundo de Fórmula 1, que reemplazó las carreras de Gran Prix disputadas hasta entonces.

 

Por Santiago Rivas – Exclusivo Agrositio.com