Durante la primera edición de ExpoChacra Ganadera 2005, el economista Senior que asesora a la Sociedad Rural Argentina, Lic. Ernesto Ambrosetti, opinó en exclusivo para Agrositio sobre la actualidad del sector agropecuario, diciendo que "viene atravesando por un período de alta inversión tecnológica en estos últimos dos años, en donde se llegaron a comprar insumos como tractores, cosechadoras, sembradoras en directa, pulverizadoras y otros elementos en forma récord a raíz del cambio de precios relativos que tuvo el país con la devaluación de la moneda, lamentablemente también se pusieron en este nuevo marco los derechos de exportación que le están costando parte del ingreso a los productores, en este momento llegamos a los 6 mil millones de dólares, lo cual significó una pérdida muy importante de ingresos para el productor y una lamentable baja en la inversión que podía tener en cuanto al reactivarse la economía.

Ojo con mantener el mismo nivel de inversion

Este año se ha logrado una nueva cosecha récord, que está en el orden de las 80 millones de toneladas, con una inversión muy importante de 4135 millones de dólares en lo que hace a la agricultura. Lamentablemente no se ve este año una inversión como la del año pasado ante el menor ingreso por la caída de los precios internacionales y la presión impositiva que tiene el sistema agropecuario". En cuanto a esto último se refirió a que en cultivos como la soja llega hasta el 50 por ciento del valor si se suman todos los impuestos tanto municipales como provinciales y nacionales "y esta presión es lo que hace a las dificultades de reinversión que tiene el productor agropecuario este año y que va a tener seguramente durante el próximo año".

Las retenciones no ayudan en nada a la poblacion

Consultado sobre los efectos que tendría una suba en las retenciones a la carne consideró que "es una postura que tiene el gobierno nacional, que la está analizando en este momento y es una herramienta que creemos que no va a tener resultado en cuanto a tener un precio interno más accesible para la población". Según Ambrosetti hoy el problema del precio hoy no se resuelve con medidas que ya tradicionalmente se han utilizado como los derechos de exportación, las vedas o distintas restricciones al consumo de carne, sino con una política de estado que tendría que apuntar a impulsar a los productores agropecuarios a producir mayor cantidad de carne en las distintas regiones del país. "Hoy los indicadores de productividad nos están marcando que en distintas provincias o regiones, como pueden ser el NEA o el NOA son muy bajos e incluso son regiones que importan carne de otras zonas del país. Hay que hacer un desarrollo estratégico para las regiones y poder exportar hacia fuera.

Hay un buen nivel de consumo de carne

Hoy el argentino gracias al desarrollo de la economía y la evolución del crecimiento del PBI y el poder adquisitivo de la población está demandando más cantidad de carne que antes, estamos cerca de los 68 kg / persona /año, esto influye en los precios que forman la carne. Ante esta preocupación yo creo que habría que diseñar una política ganadera donde estratégicamente las distintas zonas con bajos niveles de productividad tengan un incremento paulatino para poder abastecer tranquilamente a los mercados interno y externo y no perder los mercados internacionales que son los que nos están dando el ingreso de divisas y nos permiten posicionarnos con la carne fuertemente como tradicionalmente lo ha hecho la Argentina, que tiene un producto muy codiciado en cuanto a calidad y precio, muy accesible y muy competitivo".

Siguiendo con el tema de las retenciones dijo que "la suba de los derechos de exportaciones en la carne no va a tener una incidencia importante en los precios locales, solamente el 20 por ciento de lo que se produce en el país se exporta, el resto es para el consumo interno. Creo que acá hay que actuar con medidas de corto plazo, habría que analizar bien cuales son los impuestos que están en todo el sistema de la cadena cárnica argentina y como están llevados al precio al consumidor final porque si empezás a sumar los impuestos municipales, el impuesto al transporte, el IVA, todos los que tenés hasta el consumidor, realmente hay un componente impositivo muy elevado que es donde habría que actuar rápidamente. En el corto plazo con medidas impositivas se podría bajar mucho el precio al consumidor argentino".

Todavía se puede mejorar en productividad

Como parte de las medidas que consideró necesarias para aumentar la productividad y la rentabilidad resaltó la importancia de que la tecnología aplicada que tenga el productor sea de alta eficiencia, que hoy indican que hay mucho margen para mejorar, especialmente en las zonas marginales.
En cuanto a las exportaciones opinó que "tenemos que reafirmar los mercados internacionales que fueron reabiertos en estos últimos años, todavía nos quedan abrir Estados Unidos y Canadá entre otros, Argentina esta reconocida internacionalmente como carne de alta calidad, de buena aceptación por parte del consumidor, una carne sana asociada con una buena pastura, en eso no tendríamos inconvenientes, lo que hay que hacer es aumentar la productividad en todo el sector para abastecer tanto a los mercados tradicionales como los que se van a abrir, y tanto al mercado interno como el internacional. Sino se da la puja entre el consumidor interno que quiere comer carne y el internacional también, con lo cual los precios se van para arriba". Sin embargo explicó que "de todas maneras que suban los precios no es malo, es bueno para el productor, para toda la cadena, para la industria frigorífica, para todo el complejo cárnico es productivo. Lo importante es que los precios no se disparen en tal forma que la población no pueda estar consumiendo lo que quiere consumir".

Por Santiago Rivas - Exclusivo Agrositio.com