El gobierno chileno recurrirá a la Organización Mundial de Comercio (OMC) para levantar la aplicación de salvaguardias que desde el domingo comenzó a regir en la Unión Europea (UE) para todas las importaciones de salmón que realiza dicho bloque, afectando con ello a la industria exportadora de Chile.
Las salvaguardias se determinaron a petición de productores de Irlanda y Escocia y considera un mecanismo de asignación de cuotas, más un precio mínimo a todos los envíos de salmón que lleguen al bloque.
"En última instancia, aquí va a haber muy probablemente un panel arbitral", dijo el director de Asuntos Multilaterales de la Dirección Económica de la Cancillería, Ricardo Lagos Weber, al explicar las acciones que seguirá el gobierno en la OMC para levantar tales medidas. Y precisó que el procedimiento se iniciará "a la brevedad" posible.
Para el gobierno chileno la salvaguardia impuesta, además de ser injustificada, se aplicó de una forma aún más perniciosa, pues se les impuso a los países un techo a sus posibilidades de exportación del salmón.
A juicio del gobierno chileno se pudo, por ejemplo, haber usado un mecanismo menos dañino, como una sobretasa pareja, sin cuota. Así, el mercado define quién llega con sus envíos de salmón al bloque, sin importar su origen.
"Hasta yo puedo entender que hay que aplicar medidas provisionales a veces, para dar un respiro a algunas industrias domésticas. No es que (la salvaguardia) sea un pecado mortal. Pero la forma nos ha golpeado más de lo que debiera", sostuvo Lagos Weber.
Las etapas ante la OMC
El procedimiento ante la OMC considera una primera etapa de consultas que debería iniciar Chile con la Comisión Europea, durante el cual las partes se dan la oportunidad de lograr un entendimiento.
A partir de la fecha en que se solicitó la consulta -que probablemente ocurra dentro de febrero-, Chile tiene un plazo de 60 días para pedir que se constituya el tribunal arbitral en la OMC, que da inicio al juicio.
La controversia la dirimen tres árbitros, que son nombrados de común acuerdo entre las partes, con la única condición de que ninguno puede tener la nacionalidad de alguno de los países involucrados en la difrencia comercial. Si las partes no se ponen de acuerdo en los árbitros, éstos son nombrados por el director general de la OMC. El juicio dura 15 meses, incluido 9 meses de proceso, más una instancia de apelación.
Una de las ventajas que ve Chile en recurrir a la OMC es que se trata de un mecanismo amplio, al cual se pueden sumar otros países que se sientan perjudicados, lo que puede generar más presión.
Dada la cuota asignada en primera instancia a Chile, de 16.033 toneladas, el gremio cuantifica menores ventas al bloque por a lo menos US$ 22 millones al año, es decir, 18% menos que las exportaciones logradas el último año. Pero esta cifra no considera otros perjuicios aún incuantificables, como el crecimiento que pudo haber tenido ese mercado como destino para los salmones chilenos, dijo el gerente general de SalmonChile, Rodrigo Infante.
El dirigente añadió que no es posible que haya algún tipo de coordinación entre los actores de la industria para evitar la llamada "carrera olímpica" para tener acceso a la cuota.