Uno de los principales objetivos buscados en siembra directa es la protección superficial del suelo con un "mulch" de rastrojos. Es lo que se conoce como cobertura; la cual idealmente debe ser homogénea en cuanto a su distribución, y con un alto porcentaje de suelo cubierto. Además, es preferible que los rastrojos se encuentren anclados al suelo, para que no puedan ser arrastrados ni removidos por los vientos o el agua de lluvia. En consecuencia, un sistema de cosecha de cultivos ideal debería cortar o extraer de la planta solamente los órganos útiles —granos y porotos— y dejar el resto —rastrojos— prácticamente en el mismo lugar en que se encontraba previo el paso de la cosechadora. En el cultivo de trigo en particular, esta opción existe y se denomina "stripper" al cabezal que cumple con esas funciones. El cabezal es inglés y fue desarrollado por el British Technological Group, que a su vez vendió la patente a Reynolds Engineering Ltd. En Argentina fue introducido por Mainero, que lo importó desde Canadá, de una empresa hoy propiedad del grupo AGCO.
Mainero desarrolló sus primeras experiencias en la zona arrocera, para luego introducirlo con un ancho mayor en las cosechadoras de trigo. La firma Maizco, también fue otra que comenzó a importar estos cabezales, directamente de Inglaterra. Más tarde, aparecieron algunas fábricas locales que copiaron la idea.
"La ventaja principal del cabezal stripper es cómo deja el rastrojo de trigo, el cual queda parado en lote, ya que sólo ingresan a la cosechadora algunas espigas completas, espiguillas, y principalmente granos", dijo Antonio Bernardi, de Mainero.
Ocurre que en un 80% la acción de trilla se realiza en el pro pio cabezal, entregando muy poco material al sacapajas (ver Cómo trabajar......).
Para Germán Fogante —productor y asesor en SD— "el hecho de que la paja de trigo quede en pie facilita enormemente la tarea de siembra de soja de segunda". Hay que tener en cuenta que el suelo se encuentra generalmente húmedo y blando, dificultando la tarea de corte de las cuchillas de la sembradora.
"Cuando se siembra sobre rastrojos cosechados con cabezales convencionales es común que la cuchilla entierre —en lugar de cortar— el rastrojo, haciendo que la calidad de implantación sea deficiente", explica Fogante. En cambio, si se cosechó con stripper habrá muy poco rastrojo-suelo, permitiendo que éste se oree más rápido y lograr así una "calidad de la siembra excelente".
Respecto al problema de "ahilamiento" que sufre la soja de segunda por sembrarse sobre rastrojos erectos, Fogante afirmó que "no es serio. Además, como en la zona de Marcos Juárez usamos grupos de soja III y IV para segunda, que se alarguen los entrenudos no es un problema". Sumado a ello, como las distancias entre hileras en siembras de segunda son de 35 a 52,5 cm, "el paso del tractor y la sembradora, acuesta el rastrojo", agregó.
En línea con esta idea, Bernardi sostiene que el alargamiento del primer entrenudo hace que la inserción de las primeras vainas de la soja sea más alta, reduciendo el potencial de pérdidas durante la cosecha de la leguminosa".
Andrés Fernández Madero —administrador de Implante SA— va un poco más allá, sosteniendo que "la ventaja de cosechar con stripper no sólo se ve en la soja de segunda, sino en el cultivo siguiente". Sucede que Fernández Madero, en la zona de Capitán Sarmiento (Buenos Aires), luego del doble cultivo trigo/soja, cultiva maíz, resultando clave el uso de stripper en la oportunidad de siembra de la gramínea.
"Durante el período de crecimiento de la soja, el rastrojo de trigo comienza a acostarse sobre el suelo, y queda totalmente horizontal luego de la cosecha de la soja", agregó Fernández Madero.
El resultado es un suelo "sellado" con una cobertura superior al 90% y homogénea en su distribución, lo que permite conservar la humedad en todo el lote; mucho mejor que si el trigo fue cosechado con cabezal convencional. Así, "podemos elegir la fecha de siembra del maíz sin depender tanto de una lluvia de fin de invierno, que no son muy frecuentes en la zona", afirmó.
El administrador de Implante SA está muy conforme con los resultados obtenidos con el uso del stripper, y hoy, "luego de seis años de experiencia, no vuelvo más al cabezal convencional", concluyó (ver Una experiencia...)
Respecto al ahorro de combustible, Bernardi destacó que "están en el orden del 40% respecto a un cabezal convencional, lo cual sumado al aumento de horas netas trabajadas por día, da como consecuencia una reducción en los costos operativos". Desde la óptica de Mainero, reconoce que "el precio del cabezal sigue siendo una limitante a la hora de que el productor decida la compra". Además. "existe una escasa difusión y por ende conocimiento de productores y maquinistas respecto a los beneficios de la cosecha con stripper", agregó.
Respecto al tema del uso de cabezales stripper por prestadores de servicios de cosecha, Fernandez Madero sostuvo "que el precio que recibe el prestador de servicio debiera ser mayor que el percibido por un contratista que utiliza cabezales tradicionales". Además, la adquisición de este equipo puede convertirse en una herramienta de diferenciación del servicio.
Por su parte, Mario Bragachini, especialista en maquinaria del INTA Manfredi, sostiene que las ventajas del stripper "son muy claras cuando los trigos tienen rendimientos superiores a los 3500 kg/ha; en tanto, que no son tan evidentes con rindes bajos". Ello significa que las ventajas serán evidentes en la zona núcleo triguera (sur de Buenos Aires) y en la pampa húmeda central, pero no así hacia el norte del país. El especialista destacó también que "un nicho interesante para los stripper resultan los trigo bajo riego, que presentan potenciales productivos —y de generación de rastrojos— elevados".
Está claro que el stripper marca la diferencia cuando los trigos son de rastrojos voluminosos, y ello va de la mano de trigo de alto rinde. En estas condiciones se llega a "duplicar la capacidad de trabajo de la cosechadora"
Respecto a su escasa difusión, Bragachini dijo "que el hecho de no poder utilizarlo en otros cultivos —excepto en avena, arroz o cebada— hace que la amortización sea lenta, máxime si se trata de prestadores de servicios". También analizó como fundamental el "contar con personal idóneo para realizar las regulaciones, que son más exigentes".
Queda claro que el stripper es una herramienta con grandes ventajas para los productores en siembra directa, ya que permite un manejo apropiado del rastrojo; ayudando a lograr coberturas altas y parejas. Además, brinda ventajas operativas a la hora de la cosecha del trigo. Su debilidad actual es la gran inversión que demanda su adquisición. Veremos como sigue la historia.