Básicamente, los productores del Norte recurren al girasol basándose en un análisis financiero. "No hay otro cultivo que aporte dinero a fin de año", sostuvo Federico Varela, asesor de el Chaco.
"El trigo siempre es escaso -más aún este año-, y la soja primavera produce ingresos en fines de enero y febrero", aclaró el asesor.
En tanto, el girasol tiene un bajo costo de implantación en relación a otros cultivos, alta seguridad de cosecha, bonificación en materia grasa que valoriza aún más la tonelada transportada bajando el costo del flete, una variable importante dada la distancia al puerto de la zona. Por otra parte, el girasol es primicia de producción, por lo tanto en los últimos años recibió buenos precios en época de cosecha.

Los números

En el Norte, en siembra directa con antecesor soja, los costos sin alquiler -variable según los casos- y sin fertilizantes -en general la SD se hace en campos con pocos años de agricultura- son de aproximadamente 112 u$s/ha + IVA con cosecha incluida. En ese caso, el sobrecosto de fertilización sería de 40 u$s/ha adicionales. El rinde de indiferencia es de aproximadamente 780 kg/ha de girasol sin bonificaciones puesto el en campo sobre camión. Los rindes esperados en planteos de SD con buena implantación son de 1700 kg/ha. Por lo tanto, el margen es muy interesante, considerando un precio de girasol de 145 u$S/ton en el campo.
En siembra convencional con antecesor soja, los costos suman, sin fertilización ni alquiler, unos 137 u$s/ha con cosecha. La siembra convencional no incluye la aplicación de herbicidas en preemergencia ya que es la práctica más usada en la zona. En ambos casos no se considera la aplicación de insecticidas para orugas defoliadoras cuyo costo de aplicación aérea es de 4.20 + 1 insecticida u$s/ha + IVA.
En relación con otros cultivos de la zona, Varela expresó que frente a la soja lo beneficia la duda del efecto y costo sobre el control de la Roya, tanto en soja primavera como de estación. Frente al algodón lo beneficia la incertidumbre de los precios futuros y su importante costo de implantación. Por último, posibilita la realización de un doble cultivo estival, acompañado de soja, maíz o sorgo.

Con el clima

Según Varela, con lluvias de octubre es tarde para sembrar girasol sin padecer problemas de plagas, malezas y enfermedades. Aunque en algunos años esta fecha de siembra produce buenos resultados. "Frente a este panorama, se produce lo siguiente: en las áreas algodoneras tradicionales los lotes roturados para girasol pasan a algodón, cuya fecha de siembra es más adecuada en esta época y en la zona del oeste del Chaco se sembró hasta fines de septiembre, porque antes no había humedad".
Para la región, los pronósticos vaticinan una campaña algo seca hasta fin de año. "Como se registraron buenas lluvias en el 50-70% del area girasolera, estimo que si no se declara una importante seca, los rindes van a ser de aceptables a buenos", comentó el técnico.
En este contexto, según Varela, es probable que las siembras tardías no sufran tanto la presión de enfermedades por las escasas lluvias, desde ese punto es favorable la menor humedad ambiental. "Las siembras con baja humedad y ausencia de las últimas lluvias provocaron, en el 30 % de la superficie, implantaciones desparejas con mermas de rindes del 30% sobre el rinde potencial. A nivel zonal y tomando como dato los rindes de la campaña 2001-2002, que fueron muy buenos, de 2000 kg/ha, yo creo que los resultados de esta campaña se ubicarán en los 1500-1600 kg".