Las uvas italianas eran las más exportadas en el mundo. Hasta el 2002. Ese año las uvas chilenas no sólo consolidaron el reconocimiento mundial de su calidad, también demostraron, con cifras, una inédita supremacía: son las más exportadas del planeta, de acuerdo con datos de la Asociación de Exportadores de Frutas (Asoex) obtenidos de la FAO (Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y Alimentación).
Con retornos por US$ 725 millones en 2003, las uvas frescas representaron el 3,4% de las exportaciones totales chilenas, tras el cobre (35,6%) y el salmón (5,4%), según cifras de ProChile.
Las ciruelas frescas, que en 2003 reportaron US$ 70 millones a sus productores, también ostentan el mayor título internacional.
"Lideramos las cifras en uva de mesa, ciruelas y seguramente en algunos berries menores (por ejemplo, moras comunes) respecto del mundo", pese a que aún no se reflejan en las cifras oficiales, comenta el presidente de Asoex, Ronald Bown. Si sólo se observa el hemisferio sur, Chile está a la cabeza en todas las especies de la muestra, excepto en kiwis, un producto dominado por los neozelandeses.
Las futuras monarcas
Pronto podría haber nuevas monarcas. En un documento de ProChile se relevan los ascendentes casos de limones, arándanos, cerezas y paltas, cuya producción despegó hace pocos años. "Este crecimiento se debe, por una parte, a una mayor demanda de los mercados consumidores y, por otra, a los mejores precios", dice.
Detrás de este engranaje está la idea de convertir a Chile en una "potencia agroexportadora". El subsecretario de Agricultura, Arturo Barrera, cree que eso persigue "apostar por la calidad, la diferenciación y avanzar en los segmentos de alto valor, más allá de si estamos en los primeros lugares".
Se destaca el caso de las cerezas. "Es la fruta con más glamour, a la que se le puede sacar más partido", expresa. "Nuestro potencial en cerezas nos puede llevar a un sitial mundial más relevante en unos pocos años más", piensa Bown.
Lo mismo apunta el presidente de Fedefruta, Luis Schmidt, sobre las paltas. "México podrá ser el mayor productor mundial, pero nosotros nos estamos consolidando como el primer exportador de ese producto este año", cuenta.
Este boom puede conservar su fuerza si se mantiene la calidad. "Es cosa de tiempo y de mantener consistencia en lo que hacemos, con hincapié en buenas prácticas agrícolas", dice el titular de Asoex.