Después de casi cuatro meses sin lluvias significativas en el centro-este y norte de Córdoba y en parte del oeste de Santa Fe, los productores de esta región siguen preocupados por una fuerte sequía que ya afectó a más de 500.000 hectáreas -entre cultivos de trigo y producción ganadera de carne y leche-, y que ahora amenaza con ocasionar graves pérdidas económicas si no llegan buenas precipitaciones en las próximas semanas.
Aunque la Secretaría de Agricultura y Ganadería de Córdoba calcula que en esta provincia las hectáreas en emergencia por la sequía son 232.615, los productores creen que, en realidad, sólo aquí habría casi 500.000 hectáreas comprometidas por la falta de lluvias, a pesar de que en algunas zonas se registraron escasas precipitaciones la semana pasada.
Según coinciden productores consultados, en Córdoba, la zona más castigada es el departamento de San Justo, con centro en la ciudad de San Francisco, a 200 kilómetros de la capital provincial, y una superficie que se extiende 60 kilómetros al sur de esta localidad hasta Las Varillas, 90 kilómetros al Oeste y otros 40 kilómetros al Norte.
Para el secretario de Agricultura provincial, Carlos Presas, en el departamento de San Justo hay 100.000 hectáreas en emergencia, y luego le sigue, en orden de área afectada, el departamento de Río Segundo, con 41.891 hectáreas. En el resto de Córdoba tienen problemas por la escasez de precipitaciones 90.724 hectáreas más.
"Estamos frente a un panorama complicado en la zona de San Justo, en cuatro departamentos de Traslasierra (San Alberto, Pocho, Minas y San Javier), donde se hacen muchas hortalizas y otros cultivos con riego, y de Jesús María al Norte, en los departamentos de Río Seco, Tulumba y Sobremonte", comentó Presas.
Néstor Saglione, de San Francisco, es uno de los productores preocupados porque la sequía ya afectó seriamente al trigo, que por ahora perdería entre 500 y 600 kilos por hectárea, el pasto para el ganado se encuentra en mal estado y la producción lechera se está quedando sin reservas forrajeras.
Prolongada emergencia
"Estamos en una emergencia. Por más que llueva bien (en San Francisco sólo se registraron 300 milímetros en lo que va del año) ya es tarde. Aquí, hace cuatro meses que no hay buenas precipitaciones de, por ejemplo, 50 milímetros. Los 10 milímetros de la semana pasada no nos alcanzan", comentó.
Hoy, en esta zona, los tambos disminuyeron su producción de leche, el trigo tiene en muchos casos poco desarrollo y gran parte de los productores frenó la siembra de maíz a la espera de que los suelos tengan humedad para poder ser trabajados.
"Hay trigos con sólo algo más de 15 centímetros (de altura) y, encima, la producción láctea bajó. Aquí estamos en el centro de la sequía", señaló José Castellano, presidente de la Sociedad Rural de San Francisco.
Para Néstor Roulet, presidente de la Confederación de Asociaciones Rurales de la Tercera Zona (Cartez), en muchos lugares de esta provincia directamente no hubo lluvias en los últimos meses y en otros, en tanto, fueron tan dispares que no alcanzaron para recomponer los niveles de humedad en el suelo.
"La situación es más grave de lo que algunos creen. Hay zonas donde no cayó un solo milímetro. Esto va a afectar los rindes del trigo, ya ocasiona pérdidas por el retraso en la siembra de maíz y deja latente la posibilidad de que no haya buena humedad para la soja", advirtió el productor.
Mientras tanto, Roberto Socin, productor de la zona de Rafaela y Sunchales, en parte del oeste de Santa Fe, comentó que en esta región también se observa un panorama complicado para las pasturas de los tambos y la producción agrícola.
Problemas en septiembre
"Las alfalfas (un cultivo muy utilizado para la producción ganadera y lechera) reaccionaron un poco con los 10 a 12 milímetros del martes pasado, pero igualmente necesitamos agua; en algunos tambos se están acabando las reservas. Además, no se sembró nada de maíz porque no hay humedad", indicó.
"Lamentablemente, no hay lluvias previstas para revertir esta situación. En general hay que pasar septiembre con este tipo de problemas", señaló César Rebella, director del Instituto de Clima y Agua del INTA Castelar.
Según Eduardo Sierra, profesor de la Facultad de Agronomía de la Universidad de Buenos Aires y asesor de la Fundación Climagro, la sequía ya tiene un centro mucho mayor que las zonas mencionadas de Córdoba y Santa Fe, ya que abarca, además, Chaco, Salta y Santiago del Estero, entre otras regiones.
"En términos geográficos, se trata de aproximadamente un 20 por ciento del territorio nacional (540.000 kilómetros cuadrados sobre un total de 2,7 millones). En tanto, en términos agrícolas, en trigo abarca a 1,1 millones de hectáreas y se dejaron de sembrar 150.000 por las malas condiciones. En girasol afecta a 320.000 hectáreas y se dejaron de sembrar unas 250.000", explicó.
La situación de sequía contrasta con lo que ocurre en el sur bonaerense, donde no sólo no falta agua para la producción, sino que en algunas zonas hay excesos hídricos por las precipitaciones de las últimas semanas.
Fernando Bertello
Con la colaboración de José E. Bordón
Corresponsal en Santa Fe
Escasez de reserva forrajera
SANTA FE.- La sequía -a un año de la inundación que cubrió unos 10 millones de hectáreas, y que luego generó la histórica crecida del río Salado- también comenzó a manifestarse en los departamentos del oeste de esta provincia. En Castellanos, San Martín, Las Colonias y San Cristóbal, donde se desarrolla la principal cuenca lechera de América latina, queda poca reserva forrajera y los animales pierden peso por una inadecuada alimentación. Además, "estamos llegando al tiempo de siembra de maíz y girasol y no tenemos humedad superficial suficiente para asegurar una buena implantación", admitió Jorge Villar, del INTA Rafaela.