Comentarios sobre el Mercado de Hacienda
Julio del 2004
Hacienda para Faena
Se podría decir que el mercado de hacienda para faena muestra una
tranquilidad relativa a la espera de la tan anunciada falta de gordo para este
invierno, tanto en las categorías de consumo como de exportación.
En general los operadores estimaban para esta época del año una oferta mucho más
recortada en cuanto a cantidad y calidad, en la práctica los ofrecimientos
continúan siendo normales y a veces algo excesivos frente a una demanda que está
en líneas generales poco entusiasmada por la dificultad de la venta en el
consumo interno y la situación de estabilidad con poca rentabilidad del negocio
exportador.
Oferta de consumo: si bien la oferta de novillo de calidad destinado
al consumo local no abunda, el excedente de categorías de corral en general más
livianas, como ternera, vaquillona y novillito está de alguna manera cubriendo
las necesidades de este segmento de la compra y quizás lo siga haciendo por
algunas semanas más en la medida que se sostenga el pico de ventas de feedlots
que encerraron en su mayoría entre abril y mayo.
Por lo tanto es probable que a partir de agosto el ofrecimiento de esta
mercadería empiece a declinar y falte abastecimiento provocando firmeza en las
distintas plazas. En una primera etapa es posible que aumente el precio de las
categorías de feedlot que hoy están relativamente rezagadas en valores con
respecto al novillo engordado a campo.
En otro orden, las vacas de corte y carnicería registran buenos valores en
virtud de la reducida oferta para la época y seguramente esa tendencia se
mantenga en los próximos meses.
Demanda de consumo: Los volúmenes de venta en la calle son inferiores comparados con el otoño, las razones son exclusivamente económicas y climáticas. Esto explica la actitud conservadora de la demanda que en más de una ocasión proyecta ventas que en la práctica no se alcanzan y se encuentra con stocks mayores a los recomendados para su negocio. No olvidemos que a esto se suma más de la mitad de la res que se faena con destino exportable, la que se vuelca al mercado local conformando en la mayoría de los casos las ofertas de supermercados que se publican habitualmente.
Oferta de Exportación: El novillo pesado, a pesar de todos los
pronósticos, se sigue vendiendo en cantidades suficientes para abastecer la
faena. Es claro que la oferta retraída de verano y otoño resultó en un traslado
de ventas hacia el invierno, cuando los recursos forrajeros se tornan escasos y
no se puede especular demasiado con la salida de la hacienda.
Las disponibilidades de novillo durante el invierno tendrían que reducirse por
la falta de campo - con una seca que recién se acaba de cortar a fines de julio
en el oeste y sudoeste de la provincia de Buenos Aires y parte de La Pampa - y
mucho menos encierre que el año anterior a causa de la reglamentación que limita
el confinamiento de la hacienda a grano en los campos habilitados para Hilton.
En este sentido la reinscripción de los productores exportadores de acuerdo a la
Resolución 15/2003 del SENASA se hizo esperar pero habría superado las
expectativas generales, alcanzando 10.000 el número de establecimientos
habilitados al día de hoy.
Demanda de Exportación: Los exportadores están completando sus compras
con buena anticipación lo que demuestra que la oferta existente responde a sus
necesidades de volumen, aunque se cuidan de bajar los precios de compra atentos
a que la misma se puede reducir abruptamente en cualquier momento.
Los negocios de exportación de cortes de novillo por fuera del beneficio de la
Hilton son hoy de baja o nula rentabilidad, lo que reduce el interés mas allá
del número de matanza que justifica el funcionamiento de las plantas
frigoríficas. A esto se suma que en este período la cuota se redujo al volumen
original de 28.000 tn y 12 meses para cumplirlas, no hay demasiado apuro fuera
de la matanza habitual que se viene cumpliendo. Los frigoríficos más importantes
van utilizando su cuota con el 70/80% de los novillos que faenan periódicamente,
la cantidad restante se utiliza para negocios por fuera de la cuota o bien se
cubre esa faena con exportación de cortes de otras categorías para terceros
destinos.
En función de esto se observa interés por la vaca con certificados de ingreso a
Unión Europea para negocios de enfriado y congelado en destinos de menor valor
como Rusia y otros países del este europeo. También se encuentra muy activa la
demanda de conserva y manufactura para ventas externas de carne congelada y
cocida, aunque esta hacienda no necesariamente se compra con papeles para
ingreso UE.
En resumen, durante estos días las relación entre ofrecimientos y demanda del mercado de hacienda para faena está equilibrada o levemente bajista, pero la expectativa de oferta en el mediano plazo es de falta de gordo. Normalmente los ganaderos centramos nuestras predicciones en análisis de la oferta (“va a faltar novillo”) pero dejamos de lado la situación de la demanda, que en ocasiones influye definitivamente en el curso de los mercados. En este aspecto debería darse un aumento del consumo interno que hoy se ubica un 15/20% por debajo del promedio anual para que los precios vuelvan a entonarse como pasó durante los primeros meses de este año.
Invernada y Cría
En este segmento el flujo de negocios también está por debajo del promedio a
partir del poco interés de compradores y vendedores en general.
En invernada ya quedan muy pocos lotes grandes a la venta y los negocios salen
de a jaula y a los tirones, sumado al interés relativo de los compradores por
las dos causas que marcaron esta campaña: la agriculturización y la seca.
Si bien es un hecho que desde la devaluación a esta parte la relación
compra-venta es favorable a los engordadores (especialmente los campos
exportadores) en detrimento de la cría, la gran diferencia negativa en la
ecuación ternero/novillo debería tender a equilibrarse hacia la primavera porque
muchos invernadores saldrán a completar la compra cuando los recursos forrajeros
se lo permitan, y los criadores tenderán a retener más hacienda a medida que los
campos se recuperen del invierno. En este sentido las lluvias generales de la
última semana podrían adelantar los acontecimientos.
Si esto se cumple y el kilo de novillo se valoriza, puede presentarse un muy
buen fin de año en materia de precios de terneros machos y hembras.
Los feedlots no están demasiado activos en la compra porque en este momento se
concentran en salir lo mejor parado posible en las ventas de su producción que
está con complicaciones de colocación.
A partir de la baja rentabilidad del engorde de la ternera con números de hoy,
su compra está más centrada en categorías marginales en las cuales se pueden
lograr muy buenas relaciones compra-venta y salir hecho con los costos de
alimentación. Esto es ternero o novillito overo, vacas vacías o novillitos
mestizos y cruzas pesados.
Siguiendo con los engordadores de corral, sería razonable que entre agosto y
octubre salgan a reponer ternera para abastecer la venta de consumo especial que
habitualmente mejora en diciembre de cada año.
Lo mismo podría suceder con los vientres en cuanto a precios sostenidos y con
mejoras hacia la primavera. Hoy hay poco interés por rodeos de calidad y el que
tiene pasto en general está interesado en comprar haciendas de negocio, ya sea
vientres vacíos para el engorde o preñados desde medio uso hasta los de último
ternero.
La transferencia de beneficios agrícolas hacia ahorros en stock de hacienda
sigue siendo un tema pendiente a causa de la falta de campo, pero el interés
está intacto y si el segundo semestre del 2004 ofrece condiciones climáticas
benignas es muy probable que el volumen y precio de las transacciones aumente.
Hasta la próxima.
Belisario Castillo de Lartirigoyen y Cia S.A