La inseguridad en el campo no se limita solo a invasiones sino a impedimentos inclusive para el trabajo, alertó Héctor Cristaldo, de la Coordinadora Agrícola del Paraguay. La inquietud se debatió durante la reunión de la Unión de Gremios de la Producción (UGP), de la víspera.
"Es una preocupación porque es una espiral que va creciendo. Nadie tiene tranquilidad para trabajar. Hay dificultades, compromisos, deudas. No es solo un problema que se limita a las invasiones, sino que ni siquiera te permite cuidar tus cultivos o cosechar", sostuvo.
Agregó que en estas condiciones no hay garantía para trabajar y que en el resultado final se notará algún tipo de afectación. Recordó que la zafra sojera este año tuvo muchos inconvenientes, que desembocaron en quemazones de cultivos. "Se habla de unas 2.000 hectáreas perdidas. Representa unas 400 toneladas. En un año en donde los precios estuvieron altos, las pérdidas son tremendas."
La UGP analizó además otros aspectos relacionados a la producción tales como las medidas impositivas y la incidencia del clima (heladas) en los cultivos, pero priorizó el tema de la seguridad, refirió el dirigente del sector productivo.

Bruno Jara