Las señales emitidas por la economía agraria argentina son tomadas,
procesadas y convertidas en decisiones empresariales con la celeridad de un
relámpago en una noche tormentosa. Los productores agropecuarios ya han
comprendido, y también optado por lo que deben hacer (y no hacer) en la campaña
agrícola 2004-2005 luego de las bajas y posteriores oscilaciones del precio de
la soja (250 dólares la tonelada hace un mes), cerca de US$ 190 del disponible
por estos días y US$ 160, o algo más en mayo de 2005. Por cierto, éste no es el
único ingrediente que se inmiscuyó como un "polizonte en el avión" en los planes
estratégicos para la campaña 2004-2005, que ya cuenta con un 20 por ciento del
área efectivamente sembrada con trigo.
Los alquileres de cada hectárea subieron, por lo menos, un quintal de soja o
más, respecto de la campaña pasada; la urea se incrementó entre el 15 y el 20
por ciento en ese mismo lapso (está hoy a unos 270 dólares); el glifosato se
incrementó casi un ciento por ciento (hoy casi pisa los 4,5 dólares) y el gasoil
es difícil de conseguir en algunas regiones pagando $ 1,36 y, en ocasiones $
1,40 por cada litro (un 15 por ciento más). Unos 25 productores consultados a lo
largo y a lo ancho de la pampa húmeda y las regiones noroeste (NOA) y noreste
argentino (NEA), han tomado caminos que son claros y concretos y "la conclusión
más evidente es que se avecina otro campañón", pronostican, sin lugar a dudas,
la mayoría
1) Ninguno de ellos piensa bajar sus hectáreas planeadas para sembrar, tanto sea
en el trigo, la soja, el maíz o el girasol. Es más algunos piensan aumentar la
cantidad de hectáreas con determinado cultivos . "La plata del campo va al
campo, no al exterior", argumentan muchos.
2) La tecnología que van a aplicar es la mejor que se encuentra disponible en el
mercado, "rindes altos equivalen a buena rentabilidad", dicen
3) La mayoría percibe que la renta agraria de la campaña 2004/2005 va a resultar
menor a la anterior. "La fiesta terminó" comentan.
4) Muchos productores, especialmente los más grandes, se han cubierto comprando
insumos con granos de soja cuando el precio del grano estaba en el pico máximo.
5) Algunos de ellos tienen frenadas las grandes inversiones en un proceso
denominado "wait and see the economy", esperar y ver como se desarrolla la
economía, según dicen los norteamericanos. Veamos algunos ejemplos que avalan
estas decisiones.
En la zona central de Córdoba se incrementa la siembra de trigo en un 20-25 por
ciento, la soja aumentará en un 10 por ciento y el maíz probablemente permanezca
igual. Lo poco que se cosechó de soja de la campaña 2003/2004, debido a la
sequía, se transformó en agroquímicos, semillas, fertilizantes y se pagaron
alquileres. Además, los productores tienen hijos, peones que mantener y pagan
los servicios todos los meses.
Reinvertir
¿Porqué se reinvierte? Simplemente, porque los productores se especializan en
todo lo relacionado con lo que significa el sector ¿Acaso usted conoce algún
lugar mejor fuera del campo dónde colocar el dinero?", comentó José Borleto de
Pilar, Córdoba.
El campo funciona según el principio de inercia. Una bola o pelota que rueda
sobre un piso pulido se para más lentamente que sobre uno rugoso. Una masa de
unos 50.000 productores está funcionando a una "velocidad económica" que es
difícil de frenar por sólo algunas vallas. Estas aún son franqueables.
"Con 190, 180 o 170, dólares por tonelada de soja, la rentabilidad resulta
interesante; conviene aplicar nutrientes. Los resultados de la aplicación se
observan en kilos de producto. Por eso, no va a bajar en esta campaña el nivel
de tecnología aplicado. Este año se está dando algo insólito e inexplicable, la
urea perlada cuesta igual que la granulada", comentó Norberto Amadeo de la
empresa Ferticrops.
"Sabemos que la renta va a ser menor que en la campaña pasada, por tal razón
estamos ajustando los costos y tratamos de aumentar los rindes con los híbridos
de punta, nos preocupamos por una planificación eficaz. También estamos tratando
de mejorar nuestros sistemas de comercialización cubriéndonos con los mercados
de futuro. Nuestro objetivo es realizar producciones en buenos campos y obtener
altos rindes. Por eso, pagamos alquileres que rondan los 12 quintales de soja en
el norte de Córdoba y 14 en Inriville, más al sur", comentó Víctor Giordana de
Monte Buey-Inriville, Córdoba que siembra unas 20.000 en esas zonas y también en
Santiago del Estero.
"No pienso crecer a cualquier precio. Si no `veo´ bien el negocio no estoy
dispuesto a pagar cualquier valor en los alquileres. Por ejemplo, en Eusebia
(cerca de Rafaela), Santa Fe, están pidiendo 15-17 quintales de soja, eso es
caro. Los insumos habría que haberlos comprado en el mejor momento de la soja y
no tomar créditos en banco o mutuales al 20-40 por ciento anual para comprar
agroquímicos. Al final, pareciera que algunos quieren volver al `pedaleo que se
dio en la convertibilidad. Lo que pasó en el campo en los últimos años
(refiriéndose a la pesificación y a la devaluación) es un proceso que se da sólo
en una generación. Antes contaba con ingresos que provenían un 30 % de la
agricultura y un 70 % (800 vacas), ahora es al revés. Cuento con 20 hectáreas de
agricultura por cada una de tambo", comentó Raúl Beltramino, de Rafaela, Santa
Fe.
"El año pasado cultivamos 29.000 hectáreas y en la presente campaña pensamos
aumentarlas a 32.000; hemos crecido en el 2003 un 10% y otro tanto estimamos
hacerlo en 2004; eso sí, tenemos frenado, por ahora la compra de campos planeada
en Santiago del Estero y también en Chaco. También detuvimos una ampliación de
una planta de silos en Inriville y la compra de una cosechadora. Estamos viendo
que pasa con la situación económica. Los proyectos de ampliación se enfriaron un
poco, no se detuvieron definitivamente, ni se eliminaron", dijo el productor
Marcos Rodrigué.
Según datos de la Asociación de Fabricantes de Tractores (AFAT), en el primer
cuatrimestre del 2004 (1600 contra 618) casi se triplicaron las ventas de
tractores con respecto al 2003 y casi se duplicaron las de las cosechadoras
(1329 contra 766).
"No obstante, en junio de 2004 se ve que los productores observan y esperan",
comentó el presidente de la entidad, Héctor Sendoya. "Esto no quiere decir que
se hayan parado las ventas, ni muchos menos, simplemente la gente observa con
detenimiento cuál es el horizonte económico. Con 170-180 dólares por tonelada,
la soja es aún rentable, y la relación insumo producto sigue siendo una de las
más bajas de la historia. Probablemente en esta campaña se observe una mayor
área de siembra con maíz y también trigo - soja", agregó Sendoya.
Los productores consultados siguen de cerca los vaivenes de la economía
política. Saben que cualquier decisión que implique un cambio en las reglas de
juego repercute enteramente sobre el resultado de sus negocios. El aumento de
las retenciones resultan el "infierno más temido por los productores". Así lo
expresan en la intimidad (café mediante) en cada congreso o seminario.
Probablemente, por ello, se está observando cada vez más la aparición en el
medio agropecuario de asociaciones por cadena que agrupan a productores,
comercializadores, industriales y exportadores entre otros eslabones. Maizar y
Asagir, resultan un ejemplo de lo mencionado. En rigor están generando una
fuente de consulta y, probablemente también, grupos que tengan algún grado de
poder en las definiciones políticas.
No está mal que así suceda. Países como los Estados Unidos, Canadá y los de la
Unión Europea cuentan con fortísimas representaciones gremiales del campo en el
parlamente ¿Habrá llegado la hora de que el campo tenga mucho más representantes
en las usinas generadoras de poder político?
Por Angel Palermo
Para LA NACION
Luces y sombras
Baja del precio de la soja
Lo bueno: se favorece la introducción de gramíneas en los planteos productivos,
como el cultivo del maíz.
Lo malo: hay una menor rentabilidad en el negocio.
Aumento del glifosato
Lo bueno: se garantiza un tratamiento eficaz.
Lo malo: se produce un incremento en los costos de producción.
Suba del precio del fertilizante
Lo bueno: a pesar del mayor costo se utiliza cada vez más urea..
Lo malo: también se encarecen los costos de producción.
Venta de maquinaria
Lo bueno: la tendencia indica un crecimiento tanto en la fabricación como en la
comercialización.
Lo malo: el usuario piensa más antes de adquirir una unidad.
Alza de alquileres
Lo bueno: se analiza muchos más la toma de decisión en la utilización de las
prácticas agronómicas.
Lo malo: se encarecen los costos de producción.
Participación política
Lo bueno: intento de un compromiso de participación.
Lo malo: escasa recepetividad por parte de las fuentes relacionadas con el
poder.