La volatilidad que esta semana registraron los precios de la soja en los Estados Unidos y en la Argentina, con fuertes alzas y bajas, se mantendrá en los próximos meses, según coinciden los especialistas del mercado de granos.

Entre el viernes pasado y ayer, la cotización de la oleginosa, principal producto de exportación del agro, terminó con un alza de US$ 8,45 la tonelada en el mercado de Chicago, luego de bruscas oscilaciones. Se cotizó en US$ 307,55 para la posición julio (ver más información en la página 7).

La variabilidad en las cotizaciones estuvo impulsada por un "mercado climático" preocupado por las noticias de que los Estados Unidos, principal productor mundial, están afrontando problemas por el exceso de lluvias, que pone en duda la continuidad de la siembra, que ya llegó al 77% de la superficie proyectada para la campaña 2004/2005.

Hoy, la principal inquietud del mercado es saber si los productores norteamericanos van a tener una campaña que les permita cosechar los 80,7 millones de toneladas de soja proyectados por el Departamento de Agricultura de EE.UU., y si ese país no sufrirá pérdidas que, por culpa del clima, agraven la crítica situación de los stocks de la oleaginosa. Con 3,13 millones de toneladas, se encuentran en el nivel más bajo de su historia.

Por eso, según los analistas, por lo menos hasta agosto o septiembre, que es la época en que se terminará de definir la suerte de la cosecha norteamericana, el mercado de granos mantendrá esta tónica ambivalente.

El otro factor que esta semana le aportó volatilidad al mercado es China, porque después de detener su constante demanda de soja (adquiere 20,25 millones de toneladas, de las 62,5 millones que se venden en el mercado internacional) todavía no dio claras señales acerca de cuándo retomará la actitud compradora que exhibió el último año. El país asiático canceló contratos y suspendió embarques de Brasil, el segundo productor mundial.

Nerviosismo

"El mercado de esta semana fue netamente climático. Como ahora los productores norteamericanos no se pueden dar el lujo de que les vaya mal con la soja, durante el segundo semestre se va a observar mucho nerviosismo en las cotizaciones", dijo Santiago Castresana, operador de Granos del Paraná.

La intensidad de las últimas lluvias en los EE.UU. obligó a resembrar lotes de soja y maíz en algunas zonas y complicó la siembra en otras, como en el oeste del cinturón sojero-maicero de ese país. Y, para peor, los pronósticos climáticos anticipan que en la próxima semana continuarán las fuertes precipitaciones.

"Los precios tienen volatilidad porque los Estados Unidos están con la presión de hacer una buena cosecha", expresó Diego de La Puente, analista de Nóvitas. La campaña pasada alcanzó apenas las 65 millones de toneladas, contra las 80 proyectadas.

Mientras tanto, Dante Romano, de Grimaldi Grassi SA, consideró que el mercado seguirá atento al clima en los Estados Unidos. "Se vienen épocas de fuertes cimbronazos en el mercado de granos", adelantó Ricardo Baccarin, director de Panagrícola.

Fernando Bertello