Mencionó un informe del Instituto Plan Agropecuario cuyos técnicos plantearon
“las dificultades y casi imposibilidades que va a tener la gente para asumir
esos compromisos”.
“Eso es claro, está comprobado técnicamente; así que acá no estamos hablando de
unos pocos productores atrasados, estamos hablando de 12.000 a 14.000
productores que están en serias dificultades para cumplir con esos compromisos”,
afirmó.
Los nuevos directivos de la gremial rural que agrupa a diversos sectores de la
actividad agropecuaria, se reunieron el lunes pasado para asumir formalmente sus
cargos hasta 2006, y se espera que se reúnan para designar a Uriarte nuevamente
como presidente de la institución.
Uriarte aseguró que asume la conducción de la gremial “con fuerte
responsabilidad”, porque en este nuevo período (abril de 2005) los productores
endeudados deberán cancelar sus pasivos con las instituciones financieras.
“Lo estamos diciendo hace años, que no se puede cumplir con los compromisos, no
se nos puede exigir a nosotros que cumplamos los compromisos en un país donde no
cumple los compromisos, ni siquiera el país hacia el exterior en su deuda
externa tampoco cumple”, opinó el gremialista.
Agregó que las proyecciones indican que muchos otros productores pueden ser
expulsados del sector en los próximos meses debido al endeudamiento que
asumieron. “Hay productores que quieren salir adelante, pero les falta un
respiro, el plazo los ahoga; ahora es más fácil para recuperar capital buscar
inversores extranjeros y vender el campo” que seguir produciendo sus propios
predios.
“Vamos a entendernos, no estamos contra la inversión, lo que decimos es que hay
que equilibrar las cosas, hay que darle a la gente en Uruguay que tiene la
posibilidad de seguir trabajando; hay que darle los mecanismos y al Estado lo
vemos con poca voluntad para la gente que quiere trabajar, que tiene ideas y que
tiene condiciones, pueda seguir trabajando”, dijo.
Uriarte señaló que esto lo está diciendo hace tiempo y que espera que los
funcionarios del gobierno que lo escuchan afronten las situaciones que él
denuncia, en lugar de disgustarse.
Pidió a los productores “que confíen en nosotros”, y les pidió que controlen su
actividad: “Cuando vean que estamos inactivos, que lo digan”.