La volatilidad del dólar y la fuerte presencia de la carne de vacuno importada desde Brasil y el resto de los países del Mercosur, que cubre aproximadamente el 55% del consumo interno, estarían detrás de la caída que han registrado las cotizaciones del ganado vacuno en pie durante este año.
Harry Jurgensen, gerente general de la Feria Ganadera de Osorno, señaló que actualmente los precios internos de la carne “se encuentran indexados a los precios que hay en Brasil”. A su juicio, el panorama para los ganaderos no es alentador debido a las bajas rentabilidades del negocio de la engorda. “Actualmente tenemos los precios más bajos de la historia de la ganadería y esto va a tener impacto en la rentabilidad del sector engordero, la que va a ser negativa”, ya que los terneros para engorda tuvieron precios de compra entre $ 700 y $ 800 por kilo el año pasado, mientras el novillo está hoy en torno a $ 500.
El rubro también se encuentra deprimido por la volatilidad del tipo de cambio. Francisco Merino, de Tattersall Corredores, indicó que el mercado se encuentra en una fase complicada, “porque existen fuertes diferencias en los precios de la ferias, inclusive dentro de la misma semana”. Y afirma que los precios se encuentran debajo de los registrados en años anteriores. “El punto de equilibrio en el novillo de engorda de corral esta bajo, entre $ 500 y $ 510 por kilo, si este es el precio este año, el próximo va a ser un desastre” para los productores, señala.
Indica que con un dólar en torno a $ 700, los precios del novillo se elevarían hasta $ 600 por kilo, pues con la recuperación del dólar han mostrado leves repuntes.
La liquidación de ganado en las ferias del sur, que duraría hasta julio, también ha incidido en los precios ante la sobreoferta de animales. Por la baja rentabilidad, para este año se prevé una disminución en los procesos de engorda en la IX Región, como ha sido la tendencia entre 1997 y 2003, período en que han caído 18%, dice Jurgensen.
Con la pérdida del mercado israelí, las exportaciones de carne de vacuno se han concentrado en Europa, Japón y México. Sin embargo, los envíos no son suficientes para influir en la situación de los precios, aunque señala que una de las principales ventajas de los productores chilenos está en que Chile es el único país de Latinoamérica libre de fiebre aftosa.