SANTA FE.- La escasez de gasoil paralizará a partir de hoy al 20 por ciento del transporte de cargas en esta provincia -unos 3000 camiones, y atrasará la casi totalidad de las actividades productivas que emplean maquinarias traccionadas con ese combustible.

La restricción en la entrega del gasoil alcanza a más del 50% del stock habitual. "Santa Fe aparece como una de las provincias más complicadas, porque estamos sufriendo las restricciones que realizan las petroleras. El cupo que nos asignan para una semana se agota en apenas tres o cuatro días", explicó el presidente de la Cámara de Expendedores de Combustibles, Alberto Bosch.

Ayer, la mayoría de las estaciones de servicio de las rutas troncales (las nacionales 11, 19, 33 y 34 y las autopistas Santa Fe-Rosario y Rosario-Córdoba) vendían un máximo de 60 litros por camión y 50 pesos por automóvil. Desde las primeras horas de hoy también dejó de funcionar normalmente el transporte local de pasajeros, que entre las 21 y las 5 comenzó a cumplirse con la frecuencia de un colectivo por hora y por cada empresa, con el consiguiente perjuicio para la población de la ciudad capital.

Por el momento no se detectaron grandes complicaciones en los servicios de media y larga distancia. El mayor problema se origina en el sector de los transportistas de cargas. Desde la Federación Argentina del Transporte Automotor de Cargas (Fatac) se alertó que el próximo fin de semana, ante la gran demanda de servicios, se puede producir un principio de colapso, teniendo en cuenta que para entonces los camiones que transportan cargas -tanto granarias como generales- se verían obligados a reducir sus viajes.

Al agotarse el stock, ayer no se vendía gasoil en localidades como Franck, Esperanza (departamento Las Colonias) y Gálvez (departamento San Jerónimo). Según informes ruralistas, esto también perjudicaría el normal desenvolvimiento de la actividad lechera, si se tiene en cuenta que se requiere un voluminosa red de distribución. Vicente Bouvier, titular de Fatac en Santa Fe, dijo anoche a LA NACION que "el panorama es complicado y preocupante". Indicó que "se está adquiriendo gasoil racionalizado, con demora de entrega en bocas de expendio, sin ningún tipo de descuento ni plazos, y como si fuera poco, también caro ($1,40/$1,50 el litro)". Los problemas son más evidentes en las cargas granarias, "porque el que transporta cereal tiene día y horario preestablecidos para descargar en puerto o procesadora. Y al ritmo de carga de combustible que se genera a partir de esta situación surgen demoras que significan mucho dinero", apuntó Bouvier.

El dirigente de los transportistas de cargas también mencionó las dificultades que se plantean en el caso de las cargas perecederas, "porque las estaciones venden el gasoil hasta cierta cantidad, lo que genera largas filas de transportistas aguardando poder continuar viaje". Bouvier comentó que "el problema con el gasoil no es de ahora, sino que viene de hace dos meses, cuando las destilerías dejaron sin efecto el descuento del 20% por compras a granel. Pero además se impusieron ciertos dispositivos que impiden alcanzar los mínimos exigidos para acceder a ese descuento, razón por la cual consideramos que hay un aumento encubierto de precios", sentenció.

Ante la magnitud de los problemas planteados, funcionarios del Ministerio de la Producción de Santa Fe realizarán hoy gestiones ante sus pares nacionales.

Por José E. Bordón
Corresponsal en Santa Fe