La presión sobre los precios dada por el avance de la cosecha argentina y la evolución de los valores de Chicago mantienen la tónica del mercado maicero, acá en Argentina.

Los valores tuvieron una evolución muy volátil, según se fueron presentando las condiciones climáticas en regiones productivas de EE.UU. El cereal local se contagió de las bajas con acompañamiento de la mayor mercadería disponible en el mercado.

Los valores ofrecidos también se mantuvieron en relación con la condición de entrega de la mercadería.

No todos los puertos tenían la posibilidad de descargar la mercadería de inmediato y los operadores ofrecían negocios para entrega para más adelante.

El hecho es claro: el volumen entregado no disminuye, a pesar de la caída de precios. Ello muestra que el ingreso del grano al circuito se acentúa a medida que avanza la recolección y que, principalmente, la demanda está muy activa para la realización de negocios.

Desde que comenzó la cosecha del grano, los precios del maíz no reaccionaron a la mayor oferta que implica la recolección de la nueva producción, por el contrario los valores se mantuvieron firmes.

En rigor ellos se vieron incrementados casi un 10% desde fines de febrero a la fecha.

Se trata de un hecho totalmente inusual. Pues estamos en plena cosecha. Claro que mucho menor a la esperada.

El sostenido comportamiento de los precios no sólo está vinculado a la demanda local del grano, sino también a la situación mundial del cereal. El mismo se encuentra en el nivel más bajo de reservas, situación que mantiene la firmeza de los valores internacionales.

Al empezar mayo, las empresas tenían compromisos de exportación del ciclo 2003/ 04 por un volumen superior a 4,30 millones toneladas, aumentando casi 520.000 toneladas en una semana pero manteniéndose por debajo de las ventas externas a la misma fecha del año pasado cuando alcanzaban poco más de 6,10 millones de toneladas, aproximadamente.

Si bien la diferencia es muy grande, los traders no están alarmados ya que el año pasado la cosecha llegaba a 15 millones toneladas, y este año sólo va a alcanzar un nivel muy poco superior a 12 millones de toneladas. Algunos hablan de casi 13 millones. Veremos cómo sigue el clima.

Ante una disminución en la oferta el ajuste necesario se produce por el saldo exportable, el mismo cayo a 7,5 millones toneladas. En el ciclo anterior hubo un volumen vendido de poco más de 11 millones de toneladas.

Del ultimo informe publicado de compras, ventas y embarques está claro que el sector
exportador llevaba comprados 3,71 millones toneladas. Es un volumen 28% inferior a la campaña pasada a la misma fecha pero que supera en aproximadamente 10% los negocios
efectivamente cerrados al exterior.

Seguramente, el nivel de compras se irá incrementando en la medida en que vaya aumentando la superficie cosechada..

La oferta del grano es inferior a la campaña pasada y eso el mercado lo sabe. Por ello, los precios negociados en niveles nunca vistos en plena cosecha.

Por suerte el clima no es grave. La Bolsa de Cereales de Buenos Aires estima que producción comercial de grano en la presente campaña ascendería a 12,8 millones toneladas.

Si el cuadro es así en plena cosecha y si se llega a dar un período poco propicio para las siembras en EE.UU. bien vale apostar a alguna mejora en el precio. Claro que nada descarta que en los próximos días pueda haber alguna baja a consecuencia de la gran entrada de maíz en los puertos argentinos.