Los productores están preocupados por la extensión de roya de soja en nuestro país. Esta enfermedad ingresó por las provincias del noreste y ya existen casos altamente sospechosos en algunos lotes del norte de Santa Fe y de Entre Ríos. Esto pone "en una situación de alerta pero no es para asustarse", dijo el director general de Sanidad Vegetal de Santa Fe, Carlos Debona, al conversar con El Litoral.

Según destacó Debona, la roya se observó en "campos de producción del INTA de Reconquista. Si bien todavía no está confirmado si se trata de roya asiática, hasta el 26 de abril se suponía que sí lo era".

Ante la aparición de esta enfermedad en las provincias santafesina y entrerriana, la coordinadora técnica del Programa Nacional de Roya de la Soja, Flory Begenisio, puntualizó que "los daños no son preocupantes porque la enfermedad se presentó en un avanzado estadio de maduración de los cultivos".

A lo que Debona agregó: "Apareció al final del ciclo en la soja que fue sembrada tarde y se desarrolló a raíz de las abundantes lluvias que cayeron sobre la soja y de las temperaturas superiores a 14 grados registradas".

Como a la mayoría de los cultivos "se les cayó las hojas de forma natural y el grano está lleno, no es tan preocupante. En cambio, hubiera sido una complicación si la roya aparecía en época de floración y aún faltaba llenar los granos".

Si bien esta enfermedad "no sobrevive de un año para el otro en los rastrojos, no hay que dejar soja guacha que es la que propicia que la enfermedad se mantenga y se disperse con el viento", sugirió Debona.

Por esta razón, el director general de Sanidad Vegetal de Santa Fe aconsejó que para la próxima campaña "el productor aprenda a reconocer la enfermedad, siembre de forma adelantada y variedades de ciclos cortos".

OTROS CASOS

Begenisio señaló que "en la última semana también se identificó roya de la soja en Colonia Irigoyen (Formosa) y La Paloma (Santiago del Estero). Estos casos se sumaron a los ya conocidos de Colonia Aurora y Cerro Azul (Misiones) y Colonia Liebig, Santo Tomé, Loreto y San Borjita (Corrientes)".

Paralelamente, el Sistema Nacional de Vigilancia y Monitoreo (Sinavimo), dependiente del INTA y del Senasa, indicó que además de los casos de Santa Fe y Entre Ríos la infección se identificó en distintas localidades de las provincias de Salta, Tucumán, Santiago del Estero, Chaco y Formosa.

Para la especialista, el avance de esta enfermedad en la Argentina "era esperable, a partir de su presencia en los países vecinos (Brasil, Paraguay y Bolivia)".

En este sentido, la funcionaria destacó que "la roya, detectada a comienzos del siglo pasado en Asia, es una enfermedad explosiva. Puede alcanzar una gran difusión en pocos días, ya que las esporas se esparcen fácilmente, llevadas por el viento, lo que posibilita su diseminación en grandes distancias, en corto tiempo".

Si bien la especialista procuró no incurrir en proyecciones alarmistas, admitió que en "condiciones óptimas (para el hongo) la enfermedad puede extenderse al 90 % de los cultivos en apenas 21 días y provocar la pérdida total de la cosecha si no se la trata adecuadamente".

CONTROL PERMANENTE

Begenisio recalcó que "el constante monitoreo de los cultivos permite detectar tempranamente la roya. Ante esto, los productores deberán aplicar fungicidas, a unos 20 dólares por hectárea, que aunque encarezcan en un 25% los costos de producción darán eficaz protección a las plantas".

En el Cono Sur, la roya apareció por primera vez en 2001, en cultivos de Brasil y casi simultáneamente se detectó en Paraguay. En estas regiones, la enfermedad se extendió rápidamente a la mayoría del área cubierta con la oleaginosa, mientras que a mediados de 2003 se registró también en Bolivia.

Hasta el momento "no hay variedades de semillas de soja resistentes a la roya y, por ahora, la baja significación comercial no ofrece a las empresas del sector los estímulos económicos suficientes como para arriesgar inversiones en investigación para obtenerlas".

Por esta razón, "los productores deberán confiar únicamente en la efectividad de los fungicidas existentes en el mercado para combatir la infección", concluyó (Télam).

Importante

La roya de la soja es producida por el hongo Phakopsora pachyrhizi. "Su aparición en una etapa tardía de maduración, minimizó las pérdidas y permitió que los daños no sean preocupantes", explicó Begenisio.

El período más crítico para el cultivo "es la etapa reproductiva que va desde la floración hasta el llenado de las chauchas. Cuando ingresa en instancias más avanzada de la planta, la infección no produce grandes pérdidas en los rendimientos".