La Secretaría de Agricultura de la Nación y el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA), realizaron, junto a representantes de entidades de diferentes sectores de la producción y la industria, el Seminario Outlook de la Agroindustria Argentina, que bajo el lema “El campo como eje de la sociedad argentina”, sesionó el martes y miércoles en Capital Federal.
Durante las jornadas se analizó la situación actual y las perspectivas de los diversos integrantes de la cadena agroalimentaria. Con optimismo alentador se escuchó decir que “el campo es el motor de la economía nacional”, pero ningún funcionario se refirió a las retenciones agropecuarias, ni al proyecto que pretende un régimen especial de retenciones a las Ganancias para el comercio de granos, incrementándose la alícuota de 2 a 9 por ciento. Oficialmente no se mencionó ninguno de estos temas que parecen preocupar sólo a los dueños de esta verdadera gallina de los huevos de oro. De poco sirvió, por ejemplo, que Luciano Miguens, titular de la Sociedad Rural Argentina, dijera de viva voz la oposición de esta entidad al aumento del impuesto, ya que no consiguió siquiera que Campos lo mirara al pasar a su lado en uno de los pasillos del coqueto hotel porteño. Asimismo, para el acto de inauguración se esperaba la participación del ministro de Economía, Roberto Lavagna, que nunca llegó.
Dentro de las significativas cifras vertidas, el titular de la cartera de Agricultura dijo que a raíz de la generación de divisas agropecuarias, “durante el 2003, la exportación de productos agroalimentarios fue de u$s15.600 M y esperamos que este año alcancemos los u$s16.500 millones”. Agregó, además, que “es el sector responsable de la generación de más de 50% de las exportaciones argentinas, lo cual le permite ser el sexto exportador mundial de alimentos. De éstas, se contribuye a las arcas del Gobierno nacional por medio de derechos de exportación con 9% del total de los recursos tributarios”.
Por su parte, el subsecretario Sabsay realizó un análisis del estado de situación de todo el complejo agroalimentario. “La Argentina necesita posicionar nuevamente la carne como producto diferenciado, acercarse aún más al consumidor y obtener mercados donde las cualidades de la carne impliquen un mayor precio. El 2004 será un año de crecimiento. Durante el primer bimestre, las exportaciones de carne vacuna alcanzaron un total de u$s156 M, cifra que resulta 60% superior a lo exportado en igual período del 2003. Esto permite afirmar que este año o el próximo se podría alcanzar los u$s1.000 M en exportaciones, duplicando las ventas que se registraron en el 2003, por un total de u$s558 millones.”
Por su parte, el presidente del Instituto Nacional de Semillas, Oscar Costamagna, expuso acerca de la situación del mercado de semillas. “Esta comercialización movilizó durante la campaña agrícola 2003-2004 unos u$s985.160 M, en tanto la demanda de semilla certificada cayó en estos últimos meses a los valores más bajos registrados. En el caso del trigo y la soja estamos en el orden de 20%, lo mismo en papa y en maní, que estamos en 23 por ciento. En avena, arroz y porotos bajan a valores de entre 8 y 10% de la demanda. De manera tal que estamos en una situación problemática para poder garantizar la calidad y al sostenimiento de los programas de mejoramiento genético que llevan adelante las empresas nacionales. Con ese panorama de que en algunos grupos de especies forrajeras el abastecimiento de semilla es básicamente de origen importado”, aseveró el ex director nacional del INTA.
Detalló también que otra realidad que afecta a este sector es la utilización de semillas importadas. “En especies forrajeras más de 50% del mercado se cubre con semilla importada. En valores de mercado de especies hortícolas, más de 50% corresponde a semilla importada; el resto se cubre con producción nacional tanto fiscalizada como identificada.”
Frente a esta realidad comentó que desde este organismo plantean la necesidad
de implementación de “un proyecto de creación de un fondo fiduciario de
compensación tecnológica y de incentivo a la producción de semillas que, de
manera razonable, armonice los intereses de los ostentores de las propiedades de
variedades vegetales, los usuarios y que nosotros podamos tener un mercado
transparente y promover el uso de semilla fiscalizada e ir ganando mercados
externos con variedades de semillas conocidas”, puntualizó.
Javier Martínez del Valle, de la Asociación de Productores Exportadores
Argentinos, expuso su visión respecto de las perspectivas de la comercialización
de carne vacuna. En referencia al mercado interno, dijo que los pronósticos son
alentadores para los meses venideros. “Lo vislumbramos muy sostenido porque
existe una importante reactivación de la economía local, la tasa de desocupación
está bajando, con lo cual los consumidores están volviendo a comprar carne y se
refleja en los precios. Por otro lado, éste es muy competitivo con el mercado
externo. Estamos mirando con interés la futura apertura de Chile, la entrada de
los países del NAFTA, la posible ampliación de la Cuota Hilton, que actualmente
es de 28 millones de toneladas.” “Habrá demandantes de alto poder adquisitivo
que también van a traer importantes divisas al país”, fundamentó.
El precio a los tamberos
Osvaldo Cappellini, titular de la Cámara Argentina de la Industria Láctea, reconoció que se prevén bajas en el precio del litro de leche que se paga a los productores y mencionó que “ya fue comunicado de parte de muchas compañías lácteas que los precios récords que se pagaron en los dos últimos años, con valores de casi $0,50 por litro, se debieron a una situación de escasez de volumen. Sabemos que hoy el bolsillo de los argentinos no puede pagar más y en el mercado internacional los valores no son muy superiores a los de nuestro país. Creo que habrá un ajuste gradual”, enfatizó.
Respecto del volumen, dijo que “es una realidad el cierre reiterado de establecimientos lácteos, pero también es cierto que los tambos que quedaron son más eficientes. Los últimos datos que manejamos, indican que los establecimientos crecieron en el último año 25 por ciento. Hay síntomas de recuperación de la producción”.
Por último, Juan Luis Uccelli, de la Asociación de Productores Porcinos, destacó los avances de la producción porcina que el sector lleva adelante en la negociación con nuestro importante competidor, Brasil. “Recordemos que es un competidor importante y que ingresa en nuestro país tanto carne como derivados a menores costos que la producción nacional.” Destacó, además, la declaración en mayo por parte de la Organización Internacional de Epizootias de país libre de peste porcina clásica.
Asimismo, expuso el alto nivel de evasión que existe en el sector. “Este es
un problema que se agrava a medida que se le agrega valor a la producción. La
evasión se acrecienta al llegar a la industrialización con niveles importantes,
que rondan 30 por ciento. El inconveniente mayor tiene que ver no sólo con el
comercio ilegal sino con la falta de controles sanitarios en la venta en negro.
Ese es el problema más serio ya que se pone en juego la salud de los
consumidores”, puntualizó.
Verónica Puig