La superficie sembrada con soja en la presente campaña llegará a las 14.235.000 hectáreas, lo que constituye la mayor superficie sembrada en la historia del país con esta oleaginosa. La concreción de esta área se debe a que se han producido fuertes incrementos de siembra en zonas marginales, tales como el sur del área pampeana y el norte del país. La mayor estimación de este mes con respecto a marzo (+1 %), se debe a una gran cantidad de zonas que se incorporaron con siembras tardías de primera y de segunda.

De esta forma, el total nacional cultivado con soja crece un 12,9 % respecto al ciclo agrícola precedente. El reemplazo de áreas que originalmente estaban destinadas al maíz y al girasol y que por falta de lluvias no se pudieron sembrar., explica en parte esta suba.
Durante el ciclo, el clima ha resultado muy dispar entre las distintas regiones; las lluvias han sido muy heterogéneas, lo que ocasiona una gran variabilidad en los distintos ámbitos, con productividades de difícil cuantificación.
Las zonas más adelantadas en la recolección (centro-sur de Santa Fe, Entre Ríos y centro de Córdoba) han presentado rendimientos muy inferiores a los registrados en el año anterior. La sequía de verano impactó altamente en las productividades, sobre todo en los cultivos de segunda implantación.
En la zona núcleo los lotes de soja de primera recogidos, presentan rendimientos algo superiores a los 30 qq/ha, pero las menores precipitaciones caídas en el período estival impactaron negativamente sobre rendimiento y producción en la soja de segunda, no sobrepasando en los mejores casos los 20 qq/ha.
También en el Chaco y en Tucumán las precipitaciones resultaron insuficientes, por lo que no se esperan buenos resultados para esas regiones.
Las lluvias acaecidas en los últimos días tuvieron un efecto perjudicial, ya que impidieron levantar algunos lotes de primera, produjeron desgrane y han acercado a las de segunda en el desarrollo, y en algunos casos superpondrán las épocas de recolección, con los problemas logísticos que eso acarrea, como falta de equipos cosechadores y de transporte de grano.
De suceder esto, se aumentará la posibilidad de que se incremente el abandono de una superficie cultivada cercana al 3 % del total nacional, algo superior a lo perdido históricamente.
Debido a lo explicitado, es altamente probable una disminución de rendimiento a nivel nacional, cercana al 15 %.
De confirmarse esto, se pronostica una producción de soja que rondaría las 33 millones de toneladas.

El área con girasol ha disminuido un 23 %, por la falta de humedad adecuada en momentos de siembra en relación al año pasado. Numerosos lotes se abandonaron a favor de la soja. En consecuencia, se espera para todo el ámbito nacional una extensión cultivada cercana a las 1.830.000 hectáreas.

Las lluvias han retrasado el ritmo de cosecha y ocasionado algunas disminuciones de productividad; si esta tendencia continúa, el rendimiento final se vería resentido, lo que permite estimar una producción final para este año de 3,24 millones de toneladas.

Para el maní, se ha efectuado un ajuste en la superficie implantada, llegándose a las 163.000 hectáreas con la oleaginosa, lo que constituye un incremento de 3,8 % en relación al año anterior. Inicialmente era esperada una mayor área (alrededor de 190 mil hectáreas), pero la falta de agua impidió concretar siembras en fecha oportuna en gran parte de la región centro sur de la provincia mediterránea. Idéntica situación climática se presentó en Salta, impidiendo concretar la superficie estimada al inicio de campaña.
Las evaluaciones preliminares que surgen de los primeros lotes arrancados, permiten predecir una producción de alrededor de 245.000 toneladas.

El algodón muestra un recupero importante en cuanto a la superficie sembrada en relación a la campaña 2002/03.
En la actual se estima que se sembrarán 264.000 hectáreas, lo que representa un crecimiento de 67 % con respecto a la anterior. Este crecimiento se debe fundamentalmente a la mejora de los precios de la fibra registrados en los últimos tiempos.

El complejo oleaginoso total, representa el 57 % del área sembrada en el país, avanzando un 7 % sobre el año anterior.

La producción con trigo de todo tipo de la campaña actual ascendió a 14,5 millones de toneladas, mayor en 18,1 % a la del año anterior. La confirmación de los rendimientos que se obtuvieron en las regiones trigueras del centro norte de la región pampeana y de las subregiones del sudeste de Buenos Aires, permiten llegar a este nivel productivo, lo que también está siendo confirmado por el ingreso de producto registrado en el circuito comercial.

Los cultivos de cosecha fina, tanto cereales como forrajeros, ocuparon un área inferior en 2,0 % en relación a la campaña anterior.

La cebada cervecera ha tenido un comportamiento muy importante en esta campaña, tanto en lo que se refiere a área sembrada (339.000 hectáreas) como en cuanto a productividad (30 qq/ha).
Esto ha permitido lograr una producción de 984.000 toneladas, ingresadas en su totalidad en la industria cervecera.

En los cereales de cosecha gruesa, la superficie sembrada con maíz con destino a la producción de grano y forraje disminuiría un 6,4 %, totalizando 2.888.000 hectáreas. Las mayores caídas en la siembra de la actual campaña se produjeron en las provincias de Córdoba y La Pampa, como consecuencia de la falta de agua que afectó la implantación de los cultivos tempranos. Se estima que unas 2.100.000 hectáreas se utilizarán con destino a la obtención del grano, en tanto el resto, unas 788 mil hectáreas se dedicarían a la provisión de forraje.
De acuerdo a esta área sembrada y a los resultados que se están obteniendo en las zonas que se han cosechado a la fecha (40 % del total), con buenos rendimientos en el centro sur santafesino, Entre Ríos y en la región oriental maicera, se está estimando una producción para esta campaña de 12,4 millones de toneladas.

La falta de humedad que ocurrió en las zonas y épocas típicas de implantación, ocasionaron que el sorgo granífero presente en esta campaña una disminución en el área dedicada a su siembra. Para este año se han sembrado 539.000 has, lo que representa una disminución cercana a los 9 puntos porcentuales en relación al año anterior. Algunos lotes se han destinado a forraje, sobre todo en aquellas zonas ganaderas afectadas por la sequía. Habiéndose cosechado casi un 46 % de la superficie sembrada, los rendimientos que se están obteniendo y el estado de los cultivos aún en pie, se puede estimar una producción de 2,15 millones de toneladas.

En tanto, el arroz presentó una recuperación en la superficie que se ha sembrado. Se estima la cobertura total alrededor de 174.000 hectáreas, lo que representa una variación positiva de casi 29 % en relación a la campaña anterior. Se están obteniendo buenos rendimientos en las áreas que se han cosechado, estimándose una producción final de alrededor de 984.000 toneladas. De concretarse este volumen final, la producción superaría a la anterior en 37 %.

Si se considera a los cuatro cultivos más importantes del país (trigo, maíz, soja y girasol) que aportan casi el 90 % de la producción nacional, se estima un incremento de la superficie a cultivar con los mismos para esta campaña agrícola del 2,5 % en relación a la campaña 2002/03

RESUMEN DE LA CAMPAÑA AGRICOLA 2002/03

La superficie implantada del COMPLEJO OLEAGINOSO creció un 8,8 % con relación a la campaña agrícola precedente (2001/02), porcentaje fuertemente influenciado por el aumento de las áreas cultivadas con soja y girasol. En total, las oleaginosas cubrieron alrededor de 15,2 millones de hectáreas, algo más de 1.200.000 hectáreas adicionales a lo implantado durante el ciclo agrícola 2001/02.


La producción de los oleaginosos para el mismo año agrícola se incrementó el 13,3 %. La motorización de este aumento se debió de manera indiscutible a la soja (+ 16,0 %), que permitió compensar las menores producciones registradas en los demás componentes aceiteros.


Con relación al COMPLEJO CEREALES, la producción global de la campaña agrícola fue inferior un 8,5 % respecto de la precedente, vinculada en gran medida con las disminuciones productivas del trigo, la avena , cebada forrajera , centeno , mijo y el sorgo granífero.


La producción granaria de la campaña agrícola 2002/03, conjuntamente con la del poroto seco y el algodón ascendería a las 71,1 millones de toneladas, un 2,1 % mayor a la del período precedente y la más alta en el historial agrícola nacional.