Soy productor agropecuario que siembra campos en la zona. Inicié la cosecha de girasol tres días atrás. Negocié tarifas de flete con tres centros de transportistas de la región noroeste de la provincia. Contraté los servicios de uno de ellos por sus mejores precios, en un porcentaje muy alto de los fletes a realizar. El mismo no es de Trenque Lauquen. Trabajamos normalmente tres días. Hoy por la mañana luego de haber pesado vacíos en la balanza pública de Trenque Lauquen, partieron hacia el campo a cargar. En el km 457 de la ruta 5 fueron sobrepasados por dos automóviles que tiraron delante de estos camiones unos hierros de construcción cortados, doblados y soldados, llamados en la jerga como "miguelitos", de tal manera que los camiones tuvieron que detenerse para evitar un accidente. Los autos desaparecieron. Los camiones decidieron no correr riesgos y pegaron la vuelta. El ingeniero a cargo de la cosecha llegó al lugar y levantó catorce de estos artefactos. Todos los que encontró. Los presentó en la comisaría donde hizo la denuncia correspondiente. Hice la denuncia telefónica a la concesión Autovías del Oeste. Hasta acá los hechos.

Parece éste un hecho menor, al cual los argentinos nos acostumbramos y aceptamos con resignación. Pero no es así. Es un acto criminal que pone en riego a miles de persona que circulan por esta vía en ómnibus, colectivos, camiones, autos, etc. A las personas que tiraron esos "fierros" y a quienes los protegen y encubren o apañan, no les importó nada de nada. ¿Se podrá investigar para condenar a todas estas personas que quieren imponer su voluntad en los negocios a través de sistemas violentos y asesinos? ¿O vamos a dejar que finalmente los "mafiosos" manejen nuestra sociedad?

Santiago M. Casares
DNI: 12.045.131