Los mercados agrícolas enfrentan una oferta abundante y una demanda que busca sostener los precios

Sin embargo, el buen desempeño comercial no logró revertir la tendencia bajista de Chicago, presionada por las perspectivas de una cosecha abundante en Estados Unidos y Sudamérica. La harina y el aceite también registraron nuevos mínimos, mientras que las primas de exportación sudamericanas mostraron señales de debilidad.

En Brasil, las condiciones climáticas continúan favoreciendo el desarrollo de los cultivos. Los pronósticos anticipan mayores lluvias para el sur del país y condiciones más secas en el norte. En Paraná, Deral elevó su estimación de producción de soja a 22,8 millones de toneladas. La atención estará puesta en la evolución del clima en Mato Grosso durante noviembre y en el informe del USDA del próximo 10 de noviembre, que actualizará las estimaciones de producción estadounidense. Una eventual revisión a la baja de los rindes podría modificar las expectativas de oferta.

En maíz, la abundante disponibilidad física en Estados Unidos limita las posibilidades de recuperación. Las ventas externas semanales totalizaron 1,304 millones de toneladas, por debajo del ritmo necesario para alcanzar la proyección oficial de exportaciones. Aunque existen consultas de compra desde distintos destinos y la industria del etanol muestra un consumo firme, las bases internas se debilitaron durante la cosecha. El mercado espera el próximo informe del USDA para evaluar si los rindes finales justifican un ajuste de la producción, aunque una eventual reducción también podría ser compensada por cambios en las estimaciones de consumo.

El trigo enfrenta un escenario de competencia internacional y demanda externa limitada. Las ventas semanales estadounidenses fueron nulas, mientras Rusia mantiene una oferta exportable competitiva y podría superar los 3 millones de toneladas de embarques en noviembre. Las expectativas de una reapertura del corredor del mar Negro presionan sobre las primas europeas y reducen el sostén de los precios. Las consultas de China por trigo estadounidense todavía no se tradujeron en compras confirmadas de volumen significativo.

En conjunto, la evolución de las exportaciones, las condiciones climáticas en Sudamérica y las próximas estimaciones del USDA serán determinantes para los tres mercados. La soja necesita una combinación de mayor demanda y posibles ajustes productivos para recuperar terreno; el maíz, una mejora de los valores físicos y de las exportaciones; y el trigo, señales concretas de recuperación de la demanda o cambios en la oferta del mar Negro.

Por Esteban Moscariello