Chicago profundiza las bajas por la liquidación de fondos y la presión de la cosecha estadounidense

La falta de competitividad de las exportaciones estadounidenses de trigo y maíz también limita la recuperación de los precios, mientras el movimiento bajista devuelve las cotizaciones a niveles observados durante el verano pasado.

El mercado prestó poca atención a los retrasos en las labores agrícolas informados por el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) en su último reporte Crop Progress. Los pronósticos de tiempo favorable para esta semana alimentan las expectativas de una aceleración de la cosecha de otoño y reducen el impacto de las demoras registradas.

Los indicadores técnicos también reflejan un escenario desfavorable. Los contratos de soja, harina y aceite de soja marcaron nuevos mínimos del movimiento reciente y mantienen señales bajistas. Para la posición enero, las referencias se ubicaron cerca de US$ 12,68 por bushel para la soja, US$ 346 por tonelada corta para la harina y US$ 66,62 por libra para el aceite de soja.

La proximidad del vencimiento del contrato de soja noviembre agrega presión sobre las posiciones cercanas. Al cierre del viernes permanecían abiertos unos 289.000 contratos, a ocho ruedas del primer día de aviso de entrega. La necesidad de reducir el interés abierto antes del vencimiento podría acelerar la liquidación de posiciones y aumentar la volatilidad en el mercado.

La presión vendedora también prevaleció sobre las noticias favorables para la demanda. El mercado no logró encontrar respaldo en el anuncio del USDA de una nueva venta excepcional de 612.000 toneladas de soja estadounidense a China, lo que evidencia el peso de los factores técnicos y estacionales en la formación de los precios.

En China, la molienda de soja se recuperó hasta 2,22 millones de toneladas durante la última semana, frente a 1,21 millones en el período anterior. Para la semana en curso, se proyecta un procesamiento de 2,5 millones de toneladas. Sinograin, por su parte, vendió 297.000 toneladas de soja de sus reservas, equivalentes al 59% del volumen ofrecido en la subasta, mientras que las operaciones portuarias de harina de soja alcanzaron unas 106.000 toneladas.

En el mercado internacional, las primas de exportación de la soja brasileña permanecieron estables, las del aceite de soja sudamericano mejoraron y las de la harina retrocedieron. Entre las operaciones comerciales se destacaron compras de harina por parte de Indonesia y Chile para noviembre, además de adquisiciones japonesas de poroto de soja para diciembre.

Por último, el gobierno estadounidense anunció un paquete de ayudas de US$ 8.000 millones para los productores agrícolas, en un contexto de elevados costos del combustible. La medida podría contribuir a sostener las decisiones de siembra de trigo durante el otoño boreal, aunque su impacto sobre la superficie finalmente implantada dependerá de la rentabilidad esperada y de la evolución de los costos de producción.

Por Esteban Moscariello