La cosecha estadounidense presiona sobre los precios de la soja. Las condiciones climáticas favorables permiten que los productores aceleren la recolección, aumentando la disponibilidad de mercadería y limitando las posibilidades de recuperación de las cotizaciones en el corto plazo.
- La molienda de soja en Estados Unidos alcanzó en septiembre los 196,3 millones de bushels, equivalentes a aproximadamente 5,34 millones de toneladas, frente a las expectativas del mercado de 203 millones de bushels (5,53 millones de toneladas). Se trata del nivel más bajo de los últimos 13 meses, según los datos de la Asociación Nacional de Procesadores de Oleaginosas (NOPA).
- El retroceso de la molienda estaría relacionado, en parte, con la limitada disponibilidad de soja al cierre de la campaña comercial anterior en EE. UU., antes del ingreso de la nueva cosecha, y no necesariamente con una caída generalizada de la demanda de productos derivados.
- Las existencias de aceite de soja en Estados Unidos se ubicaron en su nivel más bajo en 12 años, mientras que la demanda de harina continúa mostrando firmeza. Esta situación aporta elementos de sostén al complejo oleaginoso, pese a la presión estacional de la cosecha.
- China mantiene el interés por la soja estadounidense. El Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) informó ventas por 330.000 toneladas a China y otras 283.450 toneladas a destinos desconocidos, reforzando el seguimiento de la demanda externa.
- La estrategia de acumulación de reservas de China podría favorecer nuevas compras de soja estadounidense. Parte de la mercadería adquirida se destina al almacenamiento, mientras que los suministros sudamericanos se orientan principalmente al procesamiento industrial. Sin embargo, la continuidad de las operaciones dependerá de la evolución del consumo interno y de las decisiones de abastecimiento.
- Las restricciones de oferta en el mar Negro y la demora hasta el ingreso de la nueva cosecha del hemisferio sur podrían brindar soporte a las cotizaciones internacionales de trigo y maíz durante las próximas semanas, en un mercado atento a la disponibilidad de mercadería.
- Los costos logísticos, los tiempos de tránsito y la disponibilidad de granos adquieren cada vez más importancia en el comercio mundial. Algunos compradores priorizan proveedores con entregas más rápidas o fletes competitivos, incluso cuando sus precios de origen son superiores, y ajustan las operaciones a sus necesidades inmediatas.
- Una moderación del dólar podría mejorar la competitividad de las exportaciones estadounidenses y favorecer la demanda internacional. Al mismo tiempo, las cancelaciones de licitaciones, especialmente en trigo, continúan reflejando la sensibilidad de los compradores a las condiciones cambiarias y comerciales.
- En Sudamérica, la Conab elevó su proyección de producción de soja brasileña para la nueva campaña a 181,6 millones de toneladas, 1,2 millones más que en su estimación anterior. Las lluvias favorecen el desarrollo de la siembra en el norte de Brasil, mientras que las precipitaciones en el cinturón agrícola estadounidense interrumpen temporalmente la cosecha.
- Los valores FOB de la soja brasileña y las referencias de exportación de harina y aceite sudamericanos mostraron mejoras, en un contexto de diferencias de precios y costos logísticos entre orígenes.
- Los operadores también siguen de cerca los datos de producción industrial de Estados Unidos, la evolución de la inflación y las próximas decisiones de la Reserva Federal. Las perspectivas de inversión en inteligencia artificial forman parte del análisis sobre el desempeño de los mercados financieros.
- La evolución de las exportaciones estadounidenses, las compras chinas, el avance de la cosecha y las restricciones de oferta global serán factores determinantes para los precios en las próximas ruedas. La soja combina la presión estacional de la recolección con señales de demanda que continúan bajo seguimiento.
*- Por Esteban Moscariello