Soja en Chicago: rebote limitado por China y a la espera del USDA

La posición noviembre/26 avanza 3,75 centavos, hasta US$ 13,01 por bushel, mientras enero/27 suma 4 centavos y se ubica en US$ 13,16.

El principal factor de presión continúa siendo China. Beijing excluyó a la soja estadounidense del reciente paquete de reducción arancelaria y mantiene un derecho del 10% sobre el producto norteamericano. La medida consolida una diferencia de competitividad frente a la oferta sudamericana y limita las expectativas de nuevas compras privadas de soja estadounidense.

Pero el problema para la demanda norteamericana no se reduce al arancel. Según información difundida por Reuters, las existencias de soja en las plantas procesadoras chinas se encuentran en niveles máximos de los últimos 15 años, mientras los márgenes de procesamiento son negativos y existen señales de una menor demanda de alimento para animales. Este escenario podría reducir las necesidades de importación durante el último trimestre del año.

La disponibilidad de soja sudamericana también juega un papel central. Los compradores chinos ya tienen comprometidos importantes volúmenes provenientes de Brasil y Argentina para octubre y buena parte de noviembre, período que coincide con una mayor demanda asociada al Año Nuevo chino. En este contexto, la competitividad de la soja sudamericana vuelve a convertirse en un factor determinante para las decisiones de compra.

La atención se traslada ahora al informe trimestral de stocks del USDA, con datos al 1° de septiembre. El mercado busca determinar cuánto de la oferta disponible en Estados Unidos quedó efectivamente en los inventarios y, por lo tanto, cuál es el margen real de disponibilidad durante la transición entre campañas.

El dato puede convertirse en un nuevo punto de referencia para los precios. Un stock inferior a las expectativas podría limitar la presión de oferta y mejorar el tono del mercado, mientras que una cifra elevada reforzaría el escenario de abundancia y aumentaría la importancia de la competencia sudamericana.

La recuperación de la soja, por ahora, encuentra un límite claro: China necesita comprar, pero los incentivos comerciales siguen favoreciendo a Sudamérica. El USDA deberá determinar cuánto margen queda para que la oferta estadounidense recupere protagonismo.

Por Esteban Moscariello