Entre el frio de la primera quincena y las escasas lluvias, las reservas se han visto resentidas, aun sin impacto en el estado de los cultivos de invierno.
SISTEMA REINICIADO
Los dos pasajes frontales de la primera quincena de septiembre, tuvieron fuerte impacto en las condiciones ambientales, dejando un período con temperaturas claramente desviadas en forma negativa, sobre todo las mínimas. En el sur bonaerense, algunas localidades alcanzaron el record de mínima de la su serie histórica del mes (-7.8ºC, Tandil). Sin embargo esto no quedó contenido en el sur, sino que las heladas se manifestaron en gran parte de la región pampeana y forzaron el retroceso del aire húmedo al norte de la Mesopotamia. Es por eso, que podemos inferir cierto reinicio en las condiciones que favorecen el despliegue de precipitaciones, las cuales se han mostrado poco activas a gran escala, favoreciéndose un poco más el oeste de CB y áreas puntuales de BA, prevaleciendo lloviznas en otras zonas productivas del país.
Sin dudas que el ingreso de aire polar de los primeros días del mes produjo un secamiento destacado de la atmósfera, algo que la circulación no ha logrado corregir por el momento. Como resultado, las perturbaciones transitan la región pampeana generando coberturas nubosas, ocasionalmente lluvias débiles, pero por el momento seguimos alejados de las precipitaciones abundantes que dejo el invierno.
Si bien el invierno resulto en una generalizada sobreoferta de agua en vastos sectores de la región pampeana, más generalizado en junio, queda claro que ha sido el litoral el que tuvo mayor recurrencia pluvial. Claramente este comportamiento debe asociarse a una influencia temprana del fenómeno de El Niño, dado que este desvío positivo es también reconocible en el resto de la Mesopotamia, este del NEA, noreste de SF, norte de Uruguay y gran parte del sur de Brasil.
Por lo pronto seguimos dentro de una circulación que tiende a concentrar la humedad más en el norte mesopotámico, con menor bajada hacia el norte entrerriano y el litoral en general. De todas maneras vamos hacia jornadas cálidas que seguramente convergerán en una mayor inestabilidad cambiando del domingo para el lunes, esto se dará con mayor presencia de precipitaciones en la franja sur de la región pampeana, sobre todo en las provincias de LP y BA.
El balance hídrico, responde a la falta de precipitaciones de las últimas dos semanas. Esto coincidió con mayores enfriamientos, más insolación, más viento, es decir, una combinación de variables que provocaron un rápido desecamiento, algo que veníamos viendo poco a lo largo del último trimestre.
Las reservas adecuadas ya se presentan en retroceso y por sectores algunos lotes pueden estar acelerando su demanda ya con una respuesta más floja a nivel de reservas. Esto por el momento difícilmente este impactando en los cultivos. De todas maneras, el mes de septiembre no está ayudando demasiado y las respuestas pluviales no son evidentes.
El forzante climático Niño sin dudas que es un indicador que permite asociar corrimientos positivos de las lluvias estacionales, esto lo acabamos de corroborar durante el invierno. Sin embargo el comportamiento meteorológico surge de la interacción de las escalas atmosféricas. En este sentido, durante el resto de esta campaña, incluso hasta avanzado el otoño, tendremos un sesgo positivo en el comportamiento pluvial por parte de El Niño. Ahora bien, esto no quita que la escala regional pueda manifestarse contraria a este comportamiento, provocando moderaciones o incluso definiendo periodos secos como el actual.
Seguramente el mes de septiembre no logrará reproducir lo que ha sucedido en el trimestre previo. Veremos si las lluvias del domingo, dejan correcciones de valor para BA y LP, algo que no parece proyectarse a las provincias del centro. El litoral no logra reconectarse con un comportamiento que se presenta más activo en el norte de la Mesopotamia, las lluvias importantes, por ahora se presentan muy al norte.
De acuerdo a esto, ya podemos concluir que el acopio de agua del invierno es bienvenido por estas fechas, ha sido problemáticos por varias semanas, pero esta salida a un inicio de primavera seca, aún tiene margen en las reservas y por otra parte, mejora el desarrollo fitosanitario de los cultivos. En definitiva, la posición continental de la alta presión, está reduciendo temporariamente la abundancia pluvial de El Niño.