La soja recupera terreno en Chicago y vuelve a mirar a China

Los futuros de soja iniciaron este lunes con avances en Chicago, recuperando parte de las pérdidas del viernes. La posición noviembre llegó a US$ 13,09 por bushel, con una mejora de entre 6,25 y 8,25 centavos, mientras marzo de 2027 alcanzó US$ 13,35. El movimiento se produjo en un contexto de firmeza generalizada, con el maíz superando el 1% de suba y el trigo avanzando también con fuerza.

La demanda china vuelve a ocupar el centro de la escena. Entre enero y agosto, las importaciones de soja estadounidense por parte de China alcanzaron 10,66 millones de toneladas, 34% menos que en el mismo período del año anterior. En contraste, las compras de soja brasileña crecieron 5%, hasta 55,14 millones de toneladas. Sin embargo, las operaciones recientes comienzan a mostrar una mayor participación de Estados Unidos: el USDA informó el viernes una nueva venta de 111.000 toneladas de soja estadounidense a China para la campaña 2026/27.

La principal referencia para el mercado esta semana será la reunión entre Donald Trump y Xi Jinping. El Ministerio de Asuntos Exteriores de China confirmó que Xi realizará una visita de Estado a Estados Unidos entre el 23 y el 25 de septiembre. Para el mercado agrícola, el foco estará puesto en cualquier definición concreta sobre nuevas compras de productos estadounidenses y en las condiciones comerciales entre ambas potencias.

El escenario internacional también brinda respaldo a los cereales. Las proyecciones del USDA para 2026/27 muestran un consumo mundial de maíz superior a la producción en casi 30 millones de toneladas, mientras que para el trigo también se anticipa una relación más ajustada entre oferta y demanda. Estas variables aportan un soporte adicional a los precios, especialmente cuando la soja busca recuperar posiciones.

En trigo, además, crece la atención sobre el Mar Negro. Los ataques sobre puertos e infraestructura de Rusia y Ucrania generan preocupación sobre el ritmo de las exportaciones. SovEcon estima que ambos países exportarán alrededor de 8 millones de toneladas de trigo entre julio y septiembre, frente a 16,2 millones en el mismo período del año pasado y un promedio de 18,2 millones durante los últimos cinco años.

El mercado comienza así una semana en la que confluyen dos fuerzas. Por un lado, la presión estacional de la cosecha estadounidense y la necesidad de confirmar el potencial productivo. Por otro, una demanda internacional que sigue activa y un escenario comercial entre Estados Unidos y China que puede adquirir mayor relevancia.

La recuperación de la soja encuentra respaldo en la firmeza del complejo de granos y, sobre todo, en la expectativa de una mayor demanda china para Estados Unidos. La reunión Trump-Xi será la principal referencia de la semana, pero el comportamiento de los precios dependerá de que las señales comerciales se traduzcan en operaciones concretas, mientras el clima, la cosecha y la situación del Mar Negro continúan condicionando el balance mundial.

Por Esteban Moscariello