Clima y decisiones políticas, claves para una semana decisiva en los granos

El mercado comienza la semana pendiente de las negociaciones entre Estados Unidos y China, con una reunión entre el secretario del Tesoro, Scott Bessent, y el negociador chino Liu He, que podría generar anuncios concretos antes del encuentro entre Donald Trump y Xi Jinping del jueves. Cualquier avance en materia comercial podría modificar las expectativas de demanda para EE.UU., mientras que una falta de acuerdo o nuevas medidas podrían provocar una reacción inmediata en los precios. A este escenario se suma la creciente incertidumbre geopolítica en Medio Oriente y el Mar Negro, con potenciales consecuencias sobre energía, logística y comercio internacional.

El clima vuelve a ocupar el centro de la escena en Estados Unidos. Las lluvias del fin de semana dejaron entre 50 y 125 milímetros en amplias zonas desde el este de Iowa hasta el norte de Indiana, limitando el avance de la cosecha. Los pronósticos mantienen nuevas precipitaciones durante la próxima semana, con apenas una ventana de alrededor de un día y medio de tiempo más seco a mediados de semana. La demora comienza a generar preocupación en algunas plantas de procesamiento de soja, mientras una demanda firme podría traducirse en una mayor competencia por el grano disponible y en una mejora de las bases. Si las interrupciones se prolongan, el impacto podría extenderse desde el mercado físico hacia los spreads y las cotizaciones de los futuros.

El posicionamiento de los fondos completa un escenario especialmente sensible a las decisiones que se tomen durante los próximos días. El último informe de Compromisos de los Operadores mostró compras de fondos índice en oleaginosas, una posición compradora de los grandes fondos en harina, compras comerciales de maíz frente a ventas de fondos índice y fuertes ventas especulativas en trigo. En este contexto, las decisiones de los gobiernos adquieren un peso similar al del clima: un acuerdo comercial entre Washington y Beijing podría alterar los flujos de demanda, mientras nuevas tensiones geopolíticas podrían afectar energía, transporte y disponibilidad de granos. Con ambos factores activos al mismo tiempo, las señales políticas que surjan esta semana tendrán capacidad para modificar rápidamente las expectativas del mercado y definir el tono de las cotizaciones.

Por Esteban Moscariello