El manejo temprano de las malezas vuelve a ocupar un lugar central en la estrategia agronómica del cultivo de girasol. En un escenario marcado por una mayor presencia de especies de difícil control y resistentes, lograr lotes limpios desde la siembra resulta clave para evitar la competencia por agua, luz y nutrientes durante los primeros estadios del cultivo.
En este contexto, BASF presentó Vulcarus®, una nueva herramienta herbicida desarrollada específicamente para los cultivos de girasol y maní. El lanzamiento se realizó durante el V Congreso Argentino de Malezas, organizado por ASACIM, donde investigadores, asesores y productores analizaron los principales desafíos vinculados al manejo de malezas en los sistemas productivos actuales.
Una nueva alternativa para el control desde el inicio
Vulcarus® está formulado a partir de trifludimoxazin, una molécula perteneciente a una nueva familia de herbicidas PPO. De acuerdo con BASF, fue diseñado para contribuir al control de malezas de difícil manejo, entre ellas Amaranthus, crucíferas, rama negra y Borreria verticillata.
La propuesta apunta a intervenir sobre las malezas desde las primeras etapas, buscando disminuir la presión que ejercen sobre el cultivo durante la implantación y favorecer un mejor establecimiento del girasol.

“En BASF Soluciones para la Agricultura se invirtió durante 2025 un total de €990 millones en una sólida estructura de I+D y en el diseño de soluciones para diferentes sistemas productivos”, explicó Mariano Soliman, consultor de Proyectos de Herbicidas de BASF.
Según el especialista, el desarrollo de nuevas herramientas responde a la necesidad de integrar tecnología y conocimiento agronómico para enfrentar los desafíos que plantea el manejo de malezas.
Control temprano y persistencia
Desde BASF destacan que el control temprano resulta determinante para reducir la competencia por los recursos durante las primeras etapas del cultivo.
En ese sentido, Vulcarus® busca disminuir la presión de malezas desde el comienzo del ciclo, favoreciendo la implantación y contribuyendo a una mayor eficiencia en el uso de los insumos.
Una de las alternativas de manejo señaladas por la compañía es la posibilidad de combinar Vulcarus® con Zidua® (piroxasulfone). Según BASF, esta estrategia permite ampliar el espectro de control al incorporar gramíneas y, al mismo tiempo, aumentar la persistencia del tratamiento en el lote.
“Cuando hablamos de girasol sabemos que cada día cuenta. Llegar a la emergencia con el lote limpio es fundamental para que el cultivo exprese todo su potencial. Vulcarus® nace justamente para acompañar esa necesidad, aportando control temprano, persistencia y una nueva herramienta para enfrentar malezas cada vez más difíciles”, señaló Soliman.
Una estrategia que busca integrar distintas tecnologías
La incorporación de Vulcarus® forma parte de la propuesta de BASF para el cultivo de girasol y se integra, según la compañía, dentro de un esquema de manejo que combina protección de cultivos, tratamiento profesional de semillas y soluciones de agricultura digital.
El objetivo es abordar el manejo del cultivo desde distintas herramientas y momentos, poniendo el foco en la eficiencia productiva y en la protección del potencial del cultivo desde sus primeras etapas.
Con esta nueva incorporación, BASF amplía su propuesta para el manejo de malezas en cultivos extensivos y suma una alternativa enfocada especialmente en uno de los momentos críticos del girasol: llegar a la emergencia con la menor presión posible de malezas.