Maíz 2026: cinco híbridos y una estrategia clave para enfrentar la variabilidad de cada ambiente

La próxima campaña de maíz se presenta con distintos desafíos para los productores. La variabilidad climática, el control de los costos y la búsqueda de mayor eficiencia obligan a tomar decisiones cada vez más ajustadas, desde la elección del híbrido hasta el manejo de cada lote.

En ese contexto, SUPRA Semillas será parte del Congreso Internacional de Maíz, que se realizará el 30 de septiembre y 1 de octubre en el Centro de Convenciones Córdoba, donde presentará materiales desarrollados para distintos ambientes y objetivos productivos.

Cinco híbridos para distintos ambientes

La propuesta de SUPRA estará compuesta por cinco híbridos, con alternativas para diferentes fechas de siembra y planteos productivos.

Entre ellos se encuentra S 3972 VIP3, de ciclo intermedio, que combina potencial de rendimiento, estabilidad, comportamiento sanitario, resistencia al vuelco y rápida tasa de secado.

También estará S 4450 VIP3, caracterizado por su potencial y estabilidad, con aptitud tanto para producción de grano como de silo.

La compañía presentará además S 7510 VIP3, mientras que S 11-762 VIP3 ofrece una alternativa de ciclo corto y doble propósito, destinada a grano o silo.

Por último, S 19-120 VIP3 está orientado a siembras tardías, con foco en estabilidad y sanidad.

El ambiente como punto de partida

Desde SUPRA remarcan que la elección de la genética debe estar vinculada con las características de cada lote y con el objetivo productivo.

“Hoy no alcanza con buscar potencial de rendimiento. Cada ambiente tiene desafíos distintos y la clave pasa por elegir la genética adecuada para cada situación y acompañarla con decisiones de manejo que permitan expresar ese potencial”, señaló Justo MacLoughlin, gerente de marca de SUPRA Semillas.

La marca cuenta con más de 20 años de mejoramiento genético de maíz en Argentina y trabaja sobre híbridos adaptados a los principales ambientes productivos del país, buscando combinar rendimiento, estabilidad, sanidad y calidad para planteos agrícolas, ganaderos y lecheros.

MacLoughlin agregó que el objetivo es acompañar la elección de genética con recomendaciones de manejo: “La elección del híbrido debe partir del ambiente y del objetivo productivo de cada lote”.

En el Congreso, la empresa buscará además generar un espacio de intercambio sobre las decisiones que pueden tener mayor impacto productivo en una campaña que volverá a exigir capacidad de adaptación a toda la cadena maicera.