En agosto la escasez de hacienda para enviar a faena quedó reflejada de manera clara en las estadísticas. En total 345 establecimientos faenaron 1,011 millones de cabezas, es decir 1,6% menos que en julio (corrigiendo por el número de días laborables) y 12,9% menos que un año atrás (-150,06 mil cabezas). Pero para tener una referencia mejor, cabe señalar que fue el undécimo agosto con menor cantidad de animales faenados en cuarenta y siete años. Hay retrotraerse a agosto de 2014 y 2015 para encontrar guarismos inferiores.
Luego de tres campañas en las cuales los productores se vieron forzados a enviar anticipadamente animales a faena, así como a liquidar hembras, producto de la adversidad climática verificada en las principales regiones productivas, las menores zafras de terneros posteriores impactaron negativamente en la actividad de la industria frigorífica y finalmente en el corriente año la reversión del ciclo ganadero, que ingresó en una nueva fase de retención de hembras, profundizó la escasez de animales para faenar.
La faena de machos disminuyó 5,9% entre agosto de 2025 y agosto de 2026, pero la faena de hembras exhibió una retracción de 20,8% interanual. Cabe destacar que el desplome fue similar para vacas y vaquillonas. De esta manera, el ratio hembras/faena llegó a ubicarse en 42,9%, es decir apenas por debajo del límite inferior del intervalo consistente con el mantenimiento del stock vacuno. Esto es algo que no ocurría desde los agostos de 2015 a 2017.
Al considerar los primeros ocho meses del año también se observa de manera clara la retracción de la actividad frigorífica, pero no así la reversión del ciclo ganadero, debido a que comenzó a manifestarse sólo en los últimos tres meses. En enero-agosto de 2026 un total de 365 establecimientos faenaron 8,13 millones de animales, lo que representó un número 9,9% inferior al procesado en los primeros ocho meses de 2025. Puesto en términos absolutos, la faena disminuyó en 892,38 mil cabezas.
En el caso de las hembras, la faena total descendió 11,9% anual y quedó en 3,75 millones de cabezas (-508,08 mil cabezas). De este modo, el ratio hembras/faena total mostró una corrección a la baja de 1,1 puntos porcentuales interanuales, ubicándose en 46,2%.
En lo que respecta a la producción de carne vacuna, en agosto fue equivalente a 248 mil toneladas res con hueso (tn r/c/h). El total producido cayó 1,1% mensual (corregido por el número de días laborables) y 8,7% interanual (-23,7 mil tn r/c/h). Cabe destacar que la caída de la faena total fue compensada de forma parcial por el incremento del peso promedio en gancho de las reses faenadas. Mientras la faena retrocedió a un ritmo de 12,9% anual, el peso promedio creció 4,8% anual (alcanzando un nivel de 246 kilos en gancho).
Asimismo, en los primeros ocho meses del año se produjeron 1,944 millones de tn r/c/h de carne vacuna, lo que representó un descenso de 6,8% interanual. Y puesto en términos absolutos, el total producido de carne vacuna experimentó un retroceso de 140,96 mil tn r/c/h con respecto a enero-agosto de 2025.
Y del lado de la demanda, las exportaciones de carne vacuna habrían registrado un crecimiento de 6,5% anual, hasta totalizar 567,4 mil tn r/c/h. En los primeros ocho meses de 2026 se habrían exportado 34,6 mil tn r/c/h de carne vacuna más que en igual período del año pasado, fundamentalmente traccionadas por la oportunidad que generó la cuota otorgada por el gobierno de EE.UU. a finales de 2025 (ver sección Nº 3).
En consecuencia, los envíos de carne vacuna al mercado interno habrían verificado una contracción de 11,3% anual en los primeros ocho meses del año, dando lugar al significativo aumento del precio relativo de la carne vacuna que venimos analizando en los últimos Informes.
En enero-agosto de 2026 el consumo aparente de carne vacuna habría sido equivalente a 1,377 millones de tn r/c/h, es decir 175,6 mil tn r/c/h menor que el registrado en el mismo período del año pasado. De esta manera, en agosto último el promedio de los últimos doce meses del consumo per cápita de carne vacuna se habría ubicado en 46,0 kilos/año, siendo 9,5% inferior al promedio correspondiente a agosto del año pasado (-4,9 kg/hab/año).
En materia de exportaciones, fueron equivalentes a 55.396 toneladas peso producto en julio de 2026 (tn pp; no se consideran en este guarismo los envíos de huesos con carne). Con relación a junio se registró un crecimiento de 2,0%, impulsado en esta ocasión por mayores embarques a Israel, Alemania e Italia, que más que compensaron las bajas observadas en los envíos a China y EE.UU., principales destinos externos para la carne vacuna argentina, así como a Chile y Países Bajos. Y en la comparación interanual, las ventas al exterior aumentaron 5,7% (+2,96 mil tn pp), producto de la tracción que ejercieron EE.UU. (nueva cuota otorgada a nuestro país por su gobierno) e Israel fundamentalmente. En tanto, hubo menores exportaciones a China, Canadá, Chile, Países Bajos y México.
A China se exportaron 27.945 tn pp de carne vacuna en el séptimo mes del año, es decir 50,5% del total exportado por la industria argentina (-15,3 puntos porcentuales con relación a julio de 2025). Con respecto al máximo que habían alcanzado estos embarques durante junio último, se observó una caída de 2,2%, al tiempo que en la comparación interanual continuaron retrocediendo a un ritmo de 18,9% (-6,5 mil tn pp).
En cambio, las ventas de carne vacuna a EE.UU. totalizaron 11.339 tn pp y llegaron a representar 20,5% del total exportado (+15,5 puntos porcentuales en términos anuales). Los menores envíos a China fueron más que compensados por el aprovechamiento del nuevo cupo de 100 mil toneladas otorgado por el gobierno de EE.UU. Si bien los envíos al país del norte también mostraron una contracción de 8,4% mensual en julio, en términos interanuales registraron un crecimiento de 336,9% (+8,7 mil tn pp).
Y las exportaciones a Israel, tercer destino en importancia, fueron equivalentes a 7.431 tn pp en julio de 2026. En este caso se verificaron subas de 50,4% mensual y 46,9% interanual (+2,37 mil tn pp). De esta forma, su importancia en el total exportado pasó de 9,7% en julio de 2025 a 13,4% en julio del corriente año.
En conjunto, los principales tres mercados de exportación para la carne vacuna argentina alcanzaron una participación de 84,4% en el séptimo mes de año, lo que representó un incremento de la concentración de 4 puntos porcentuales interanuales.
En julio el precio promedio de los cortes cárnicos exportados volvió a superar los 8.000 dólares por tonelada peso producto, ubicándose 2,3% por encima del promedio de junio y 26,9% por arriba del promedio de julio del año pasado (veinte meses de recuperación a un ritmo de dos dígitos anuales; +1.707 dólares por tn pp). No obstante, resultó 3,0% menor al pico registrado en mayo último. En la comparación mensual, las ventas a EE.UU. y a Israel fueron las que traccionaron hacia arriba el valor unitario promedio, con subas de 0,9% y 1,9% mensual, respectivamente. En tanto, en la comparación interanual la recuperación fue generalizada, destacándose las alzas de precios de las ventas a China (17,3% anual; por la importancia que tiene el mercado en sí), Italia (59,7% anual), Países Bajos (42,3%) e Israel (34,9%). Y la excepción nuevamente fue el precio promedio de las ventas a EE.UU., que registró una baja de 7,7%. Hay que tener en cuenta que hace un año todavía no se había habilitado la nueva cuota.
Y los ingresos por ventas al exterior de carne vacuna fueron equivalentes a 446,6 millones de dólares en el séptimo mes del año. Mayores cantidades y mejores precios se tradujeron en una suba de 4,4% mensual y 34,0% interanual (+113,4 millones de dólares). Del total facturado, 35,3% fue generado por las ventas a China (157,6 millones de dólares), 20,8% por las ventas a EE.UU. (92,8 millones de dólares) y 20,1% por las ventas a Israel (89,7 millones de dólares). En tanto, los envíos a Alemania y Países Bajos explicaron 7,2% y 4,5% de los ingresos totales (32,1 y 20,0 millones de dólares, respectivamente). En consecuencia, los cinco mercados más importantes generaron casi 8,8 de cada 10 dólares de ingresos por exportaciones.
En los primeros siete meses del año, el total exportado de carne vacuna ascendió a 335,5 mil tn pp. En términos interanuales se observó un crecimiento de 10,1%, que en términos absolutos fue equivalente a 30,9 mil tn pp. En tanto, con relación al promedio de los primeros siete meses de 2020-2025, el total exportado resultó 5% mayor. Y el precio promedio también presentó una suba significativa, de 30,5% anual, ubicándose en un promedio de 7.791 dólares por tn pp. Asimismo, al contrastar con el promedio de los primeros siete meses de 2020 a 2025, la mejora fue de 51,8%. De esta forma, los ingresos por exportaciones de carne vacuna sumaron 2.614,3 millones de dólares en el período analizado, es decir 43,8% más en términos interanuales (+795,87 millones de dólares).
Durante el octavo mes del año el precio de la hacienda en pie negociada en Cañuelas se ubicó en un promedio de $ 3.833,7 por kilo vivo. En la comparación mensual se observó una mejora de 3,1% y con relación a agosto de 2025 la suba fue de 46,0%. En términos nominales marcó un nuevo máximo (0,6% superior al pico de febrero pasado), si bien en términos reales todavía resultó 7,7% menor al promedio del período noviembre 2025-marzo 2026. Al desagregar por categorías, entre julio y agosto se verificaron importantes subas estacionales en vacas y toros (si bien a ritmos más moderados que los observados doce meses atrás), así como otra suba significativa en el precio de los MEJ, todas las cuales fueron acompañadas por alzas menores en los valores unitarios de vaquillonas y novillitos. Sólo el precio promedio de los novillos exhibió una leve caída con respecto al mes anterior. En cambio, al comparar con agosto de 2025, las categorías que más se valorizaron fueron los MEJ, los novillitos y las vaquillonas, quedando por debajo del avance del promedio general las subas de precios de los novillos, los toros y, por último, las vacas. Y en lo que respecta al valor en dólares del animal en pie, durante agosto de 2026 mostró otra recuperación de 2,3% en dólares oficiales y de 2,1% en dólares ‘libres’, alcanzando un nivel de US$ 2,56 y US$ 2,47 por kilo vivo, respectivamente. Cabe destacar que estos guarismos fueron 29,4% (oficial) y 26,1% (‘libre’) superiores a los de agosto del año pasado, si bien los mismos todavía resultaron 4,7% y 6,1% inferiores a los picos alcanzados en febrero-marzo del corriente año.
Finalmente, el nivel general del Índice de Precios al Consumidor (IPC-GBA INDEC) registró un alza de 1,6% mensual, acumuló un aumento de 21,4% entre puntas del año (vs. dic. ’25) y quedó ubicado 33,2% por encima del nivel de agosto del año pasado.
El capítulo de alimentos y bebidas no alcohólicas mostró un incremento de 1,4% mensual, fue el que más incidió en el alza general, producto de su importancia relativa en la canasta total de gastos, pero ejerció menor tracción sobre el nivel general que en julio. En tanto, al avanzar en el grado de desagregación, el rubro que mostró la menor suba fue ‘carnes y derivados’, con sólo 0,2% mensual. Esto se debió a que el valor promedio de los cortes vacunos subió 0,5% y el precio del pollo entero arrojó una caída de 0,5%. Asimismo, el valor de la caja de hamburguesas congeladas aumentó 0,6% en el mes.
En tanto, en los últimos doce meses ‘carnes y derivados’ fue uno de los dos rubros que más aumentaron de precio (+42,3%). En particular, en el caso de las carnes, el alza fue producto de la caída de la oferta de hacienda para enviar a faena, por los factores analizados en este Informe. Mientras los cortes vacunos registraron una suba de 51,2% interanual, el precio del pollo entero fue el que morigeró el impacto, con un alza de 24,2% anual. Y con estos guarismos, el precio relativo de la carne vacuna verificó un encarecimiento de 21,8% con respecto al pollo entero.
INDICADORES ECONÓMICOS SECTORIALES
FAENA Y PRODUCCIÓN DE CARNE:
En agosto la escasez de hacienda para enviar a faena quedó reflejada de manera clara en las estadísticas. En total 345 establecimientos faenaron 1,011 millones de cabezas, es decir 1,6% menos que en julio (corrigiendo por el número de días laborables) y 12,9% menos que un año atrás (-150,06 mil cabezas). Pero para tener una referencia mejor, cabe señalar que fue el undécimo agosto con menor cantidad de animales faenados en cuarenta y siete años. Hay retrotraerse a agosto de 2014 y 2015 para encontrar guarismos inferiores.
Luego de tres campañas en las cuales los productores se vieron forzados a enviar anticipadamente animales a faena, así como a liquidar hembras, producto de la adversidad climática verificada en las principales regiones productivas, las menores zafras de terneros posteriores impactaron negativamente en la actividad de la industria frigorífica y finalmente en el corriente año la reversión del ciclo ganadero, que ingresó en una nueva fase de retención de hembras, profundizó la escasez de animales para faenar.
La faena de machos disminuyó 5,9% entre agosto de 2025 y agosto de 2026, pero la faena de hembras exhibió una retracción de 20,8% interanual. Cabe destacar que el desplome fue similar para vacas y vaquillonas. De esta manera, el ratio hembras/faena llegó a ubicarse en 42,9%, es decir apenas por debajo del límite inferior del intervalo consistente con el mantenimiento del stock vacuno. Esto es algo que no ocurría desde los agostos de 2015 a 2017, tal como se puede observar en el gráfico precedente.
En agosto se faenaron 577,77 mil machos, es decir 36.270 menos que en agosto del año pasado. Del total, 83,5% fueron novillitos, 13,8% novillos y el resto toros. La faena de novillitos retrocedió 5,6% anual, hasta quedar en 482,7 mil cabezas (-28,55 mil cabezas). Y la faena de novillos cayó 5,0% anual (-4,25 mil cabezas), hasta quedar en 79.958 cabezas.
Del lado de las hembras, la faena cayó a 433,57 mil cabezas en el octavo mes del año, es decir que se faenaron 113,79 mil cabezas menos que doce meses atrás. El total de vaquillonas faenadas fue de 257,29 mil cabezas (-21,0% anual; -68,32 mil cabezas) y el de vacas fue de 176,28 mil cabezas (-20,5%; -45,47 mil cabezas).
Al considerar los primeros ocho meses del año también se observa de manera clara la retracción de la actividad frigorífica, pero no así la reversión del ciclo ganadero, debido a que comenzó a manifestarse sólo en los últimos tres meses. En enero-agosto de 2026 un total de 365 establecimientos faenaron 8,13 millones de animales, lo que representó un número 9,9% inferior al procesado en los primeros ocho meses de 2025. Puesto en términos absolutos, la faena disminuyó en 892,38 mil cabezas. Y al colocar estos guarismos en la perspectiva histórica, la faena registrada en lo que transcurrió del año ocupó el puesto 36º entre los últimos cuarenta y siete años. Los establecimientos habilitados por el Senasa faenaron 6,42 millones de cabezas (79,0% del total) y los restantes 234 sacrificaron 1,71 millones de cabezas (21,0% del total).
El total de machos faenados sumó 4,38 millones de cabezas en ocho meses, arrojando una caída de 8,1% anual (-384,3 mil cabezas). La retracción de la faena de novillitos (-7,0% anual) explicó 70,6% de la caída de la faena de machos y la de novillos (-15,0% anual), el restante 28,6%.
En el caso de las hembras, la faena total descendió 11,9% anual y quedó en 3,75 millones de cabezas (-508,08 mil cabezas). De este modo, el ratio hembras/faena total mostró una corrección a la baja de 1,1 puntos porcentuales interanuales, ubicándose en 46,2%. En términos relativos, las faenas de vaquillonas y de vacas vienen cayendo a ritmos similares (-11,8% y -12,1%, respectivamente), si bien por un tema de composición, en términos absolutos la contracción fue liderada por las vaquillonas (-301,19 mil cabezas vs. -206,89 mil cabezas).
En lo que respecta a la producción de carne vacuna, en agosto fue equivalente a 248 mil toneladas res con hueso (tn r/c/h). El total producido cayó 1,1% mensual (corregido por el número de días laborables) y 8,7% interanual (-23,7 mil tn r/c/h). Cabe destacar que la caída de la faena total fue compensada de forma parcial por el incremento del peso promedio en gancho de las reses faenadas. Mientras la faena retrocedió a un ritmo de 12,9% anual, el peso promedio creció 4,8% anual (alcanzando un nivel de 246 kilos en gancho).
Y en los primeros ocho meses del año, la producción experimentó una caída de 6,8% anual, hasta quedar en 1,944 millones de tn r/c/h de carne vacuna. Esto implica que el abastecimiento de los mercados interno y externos se redujo en 140,96 mil tn r/c/h. También entre estos dos períodos, la mejora del peso promedio del animal faenado (+3,5% anual; 239 kilos en gancho) moderó el impacto de la menor disponibilidad de hacienda para enviar a faena.



CONSUMO INTERNO
En los primeros ocho meses del año se produjeron 1,944 millones de tn r/c/h de carne vacuna, lo que representó un descenso de 6,8% interanual. Y puesto en términos absolutos, el total producido de carne vacuna experimentó un retroceso de 140,96 mil tn r/c/h con respecto a enero-agosto de 2025.
Y del lado de la demanda, las exportaciones de carne vacuna habrían registrado un crecimiento de 6,5% anual, hasta totalizar 567,4 mil tn r/c/h. En los primeros ocho meses de 2026 se habrían exportado 34,6 mil tn r/c/h de carne vacuna más que en igual período del año pasado, fundamentalmente traccionadas por la oportunidad que generó la cuota otorgada por el gobierno de EE.UU. a finales de 2025 (ver sección Nº 3).
En consecuencia, los envíos de carne vacuna al mercado interno habrían verificado una contracción de 11,3% anual en los primeros ocho meses del año, dando lugar al significativo aumento del precio relativo de la carne vacuna que venimos analizando en los últimos Informes (ver sección Nº 5).
En enero-agosto de 2026 el consumo aparente de carne vacuna habría sido equivalente a 1,377 millones de tn r/c/h, es decir 175,6 mil tn r/c/h menor que el registrado en el mismo período del año pasado. De esta manera, en agosto último el promedio de los últimos doce meses del consumo per cápita de carne vacuna se habría ubicado en 46,0 kilos/año, siendo 9,5% inferior al promedio correspondiente a agosto del año pasado (-4,9 kg/hab/año).



EXPORTACIONES DE CARNE VACUNA
Las exportaciones de carne vacuna fueron equivalentes a 55.396 toneladas peso producto en julio de 2026 (tn pp; no se consideran en este guarismo los envíos de huesos con carne). Con relación a junio se registró un crecimiento de 2,0%, impulsado en esta ocasión por mayores embarques a Israel, Alemania e Italia, que más que compensaron las bajas observadas en los envíos a China y EE.UU., principales destinos externos para la carne vacuna argentina, así como a Chile y Países Bajos. Y en la comparación interanual, las ventas al exterior aumentaron 5,7% (+2,96 mil tn pp), producto de la tracción que ejercieron EE.UU. (nueva cuota otorgada a nuestro país por su gobierno) e Israel fundamentalmente. En tanto, hubo menores exportaciones a China, Canadá, Chile, Países Bajos y México.
A China se exportaron 27.945 tn pp de carne vacuna en el séptimo mes del año, es decir 50,5% del total exportado por la industria argentina (-15,3 puntos porcentuales con relación a julio de 2025). Con respecto al máximo que habían alcanzado estos embarques durante junio último, se observó una caída de 2,2%, al tiempo que en la comparación interanual continuaron retrocediendo a un ritmo de 18,9% (-6,5 mil tn pp).
En cambio, las ventas de carne vacuna a EE.UU. totalizaron 11.339 tn pp y llegaron a representar 20,5% del total exportado (+15,5 puntos porcentuales en términos anuales). Los menores envíos a China fueron más que compensados por el aprovechamiento del nuevo cupo de 100 mil toneladas otorgado por el gobierno de EE.UU. Si bien los envíos al país del norte también mostraron una contracción de 8,4% mensual en julio, en términos interanuales registraron un crecimiento de 336,9% (+8,7 mil tn pp).
Y las exportaciones a Israel, tercer destino en importancia, fueron equivalentes a 7.431 tn pp en julio de 2026. En este caso se verificaron subas de 50,4% mensual y 46,9% interanual (+2,37 mil tn pp). De esta forma, su importancia en el total exportado pasó de 9,7% en julio de 2025 a 13,4% en julio del corriente año.
En conjunto, los principales tres mercados de exportación para la carne vacuna argentina alcanzaron una participación de 84,4% en el séptimo mes de año, lo que representó un incremento de la concentración de 4 puntos porcentuales interanuales.
Por su parte, entre los principales países europeos (Alemania, Países Bajos, Italia y España), se observaron mayores compras de Alemania (7,6% anual) y España (57,3% anual; marginales en cantidad), y menores compras por parte de Países Bajos (-27,2% anual) e Italia (-38,1% anual). Estas últimas más que compensaron a las primeras, de forma que el total vendido a estos cuatro países sumó 3.952 tn pp en julio de 2026 y resultó 11,6% inferior al total exportado un año atrás (-518 tn pp).
En el caso de los países vecinos, durante julio los envíos a Chile cayeron a un ritmo de 43,2% anual y las ventas a Brasil exhibieron una mejora de sólo 1,4% anual.
En julio el precio promedio de los cortes cárnicos exportados volvió a superar los 8.000 dólares por tonelada peso producto, ubicándose 2,3% por encima del promedio de junio y 26,9% por arriba del promedio de julio del año pasado (veinte meses de recuperación a un ritmo de dos dígitos anuales; +1.707 dólares por tn pp). No obstante, resultó 3,0% menor al pico registrado en mayo último. En la comparación mensual, las ventas a EE.UU. y a Israel fueron las que traccionaron hacia arriba el valor unitario promedio, con subas de 0,9% y 1,9% mensual, respectivamente. En tanto, en la comparación interanual la recuperación fue generalizada, destacándose las alzas de precios de las ventas a China (17,3% anual; por la importancia que tiene el mercado en sí), Italia (59,7% anual), Países Bajos (42,3%) e Israel (34,9%). Y la excepción nuevamente fue el precio promedio de las ventas a EE.UU., que registró una baja de 7,7%. Hay que tener en cuenta que hace un año todavía no se había habilitado la nueva cuota.
Los ingresos por ventas al exterior de carne vacuna fueron equivalentes a 446,6 millones de dólares en el séptimo mes del año. Mayores cantidades y mejores precios se tradujeron en una suba de 4,4% mensual y 34,0% interanual (+113,4 millones de dólares). Del total facturado, 35,3% fue generado por las ventas a China (157,6 millones de dólares), 20,8% por las ventas a EE.UU. (92,8 millones de dólares) y 20,1% por las ventas a Israel (89,7 millones de dólares). En tanto, los envíos a Alemania y Países Bajos explicaron 7,2% y 4,5% de los ingresos totales (32,1 y 20,0 millones de dólares, respectivamente). En consecuencia, los cinco mercados más importantes generaron casi 8,8 de cada 10 dólares de ingresos por exportaciones.
Y al considerar los primeros siete meses del año, el total exportado de carne vacuna ascendió a 335,5 mil tn pp. En términos interanuales se observó un crecimiento de 10,1%, que en términos absolutos fue equivalente a 30,9 mil tn pp. En tanto, con relación al promedio de los primeros siete meses de 2020-2025, el total exportado resultó 5% mayor. Y el precio promedio también presentó una suba significativa, de 30,5% anual, ubicándose en un promedio de 7.791 dólares por tn pp. Asimismo, al contrastar con el promedio de los primeros siete meses de 2020 a 2025, la mejora fue de 51,8%. De esta forma, los ingresos por exportaciones de carne vacuna sumaron 2.614,3 millones de dólares en el período analizado, es decir 43,8% más en términos interanuales (+795,87 millones de dólares).
Las exportaciones a China sumaron 176,1 mil tn pp en enero-julio de 2026, una cantidad 7,4% menor a la exportada en el mismo lapso de 2025 (-14.057 tn pp). La importancia relativa de este mercado en el total bajó casi 10 puntos porcentuales, hasta quedar en 52,5%. A la inversa, el precio promedio aumentó 25,7% anual y se ubicó en 5.538 dólares por tn pp. En consecuencia, los ingresos crecieron 16,4% anual, hasta totalizar 975,4 millones de dólares en el período analizado (+137,3 millones de dólares), es decir 37,3% de los ingresos totales (-8,8 puntos porcentuales en términos interanuales).
En el caso de las ventas a EE.UU., en el marco del nuevo cupo de importación sin aranceles incluido en el último acuerdo comercial, el total ascendió a 65,5 mil tn pp de carne vacuna en siete meses, concentrando 19,5% del total exportado en el período (12,6 puntos porcentuales interanuales). En términos interanuales crecieron 211,5% (+44,5 mil tn pp). Y el precio promedio exhibió un alza de 13,1% anual, ubicándose en 8.257 dólares por tn pp. De esta forma, los ingresos totales llegaron a 540,8 millones de dólares y resultaron 2,5 veces mayores a los registrados en enero-julio de 2025 (+387,33 millones de dólares). Con respecto al total de la facturación, los ingresos por ventas a EE.UU. representaron 20,7% (+12,2 puntos porcentuales interanuales).
A Israel se vendieron 35,35 mil tn pp en el período analizado (10,5% del total), es decir 29,0% más que un año atrás (+7.940 tn pp). Por su parte, el valor unitario creció 41,8% anual y se ubicó en 11.112 dólares por tn pp. Por ello, la facturación fue equivalente a 392,86 millones de dólares (15,0% del total) y resultó 82,9% superior a la registrada en enero-julio de 2025.
Los dos destinos externos principales para la carne vacuna argentina concentraron 72,0% de las ventas y 58,0% de la facturación en los primeros siete meses del año, es decir 2,7 y 3,5 puntos porcentuales más que en enero-julio de 2025. Y si se suman las ventas a Israel, estos guarismos ascendieron a 82,5% y 73,0%, respectivamente, y resultaron 4,2 y 6,7 puntos porcentuales mayores a los de un año atrás.
En los casos de los principales destinos europeos, las compras de Alemania totalizaron 13,55 mil tn pp, es decir apenas 0,8% más que en los primeros siete meses de 2025, y las de los Países Bajos sumaron 11,11 mil tn pp, lo que significó un retroceso de 6,4% anual. Mientras las ventas a Alemania representaron 4,0% del total (-0,4 puntos porcentuales interanuales), las realizadas a Países Bajos fueron equivalentes a 3,3% (-0,6 puntos porcentuales interanuales). Y en ambos casos los valores unitarios experimentaron sendos incrementos, de 22,3% (Alemania) y 32,5% (P. Bajos), ubicándose en 15,39 y 14,62 mil dólares por tn pp, respectivamente. La recuperación del valor unitario permitió que los ingresos totales crecieran 23,3% en el caso de las ventas a Alemania y 24,0% en el caso de las ventas a Países Bajos. De esta manera, la facturación conjunta llegó a 370,97 millones de dólares (14,2% del total).
Y en los primeros siete meses del año las exportaciones de carne vacuna a Chile resultaron 18,8% inferiores a las del mismo lapso del año pasado y fueron equivalentes a 8.892 tn pp (2,7% del total). Pero el alza del precio promedio compensó la caída (9.868 mil dólares por tn pp; 23,4% anual), con lo cual la facturación resultó similar a la del año pasado (87,75 millones de dólares; 3,4% del total).
Finalmente, los restantes cuatro mercados externos más relevantes (Brasil, Italia, Canadá y España) adquirieron 7.112 tn pp de carne vacuna en los primeros siete meses del año (2,1% del total), es decir 37,1% menos que en igual lapso de 2025. Por un lado, a Brasil se envió 1,5% más de carne vacuna en la comparación interanual (3.118 tn pp). En cambio, se vendieron menores cantidades a Italia (-36,5%), Canadá (-78,9%) y España (-2,9%). Por su parte, el precio promedio mejoró 47,3% anual, hasta promediar los 13.438 dólares por tn pp. Pero no alcanzó para compensar la retracción de la cantidad exportada, con lo cual los ingresos totales cayeron 7,3% anual y totalizaron 95,58 millones de dólares (3,7% del total).
DINÁMICA DEL PRECIO DE LA HACIENDA
Durante el octavo mes del año el precio de la hacienda en pie negociada en Cañuelas se ubicó en un promedio de $ 3.833,7 por kilo vivo. En la comparación mensual se observó una mejora de 3,1% y con relación a agosto de 2025 la suba fue de 46,0%. En términos nominales marcó un nuevo máximo (0,6% superior al pico de febrero pasado), si bien en términos reales todavía resultó 7,7% menor al promedio del período noviembre 2025-marzo 2026. Al desagregar por categorías, entre julio y agosto se verificaron importantes subas estacionales en vacas y toros (si bien a ritmos más moderados que los observados doce meses atrás), así como otra suba significativa en el precio de los MEJ, todas las cuales fueron acompañadas por alzas menores en los valores unitarios de vaquillonas y novillitos. Sólo el precio promedio de los novillos exhibió una leve caída con respecto al mes anterior. En cambio, al comparar con agosto de 2025, las categorías que más se valorizaron fueron los MEJ, los novillitos y las vaquillonas, quedando por debajo del avance del promedio general las subas de precios de los novillos, los toros y, por último, las vacas. Y en lo que respecta al valor en dólares del animal en pie, durante agosto de 2026 mostró otra recuperación de 2,3% en dólares oficiales y de 2,1% en dólares ‘libres’, alcanzando un nivel de US$ 2,56 y US$ 2,47 por kilo vivo, respectivamente. Cabe destacar que estos guarismos fueron 29,4% (oficial) y 26,1% (‘libre’) superiores a los de agosto del año pasado, si bien los mismos todavía resultaron 4,7% y 6,1% inferiores a los picos alcanzados en febrero-marzo del corriente año.
En agosto de 2026 el valor unitario del kilo vivo comercializado en el mercado de Cañuelas se ubicó en $ 3.833,7. Con respecto a julio se verificó una recuperación de 3,1%, lo que le permitió marcar un nuevo máximo nominal, al quedar 0,6% por encima del pico alcanzado en febrero pasado.
Por el mercado de Cañuelas pasaron 67,6 mil animales en el octavo mes del año, es decir 20% menos que en julio y 28,5% menos que un año atrás. En adición a la menor disponibilidad de hacienda para enviar a faena que venimos describiendo a lo largo del año, en esta oportunidad se sumó el factor estacional. La menor cantidad de toros y vacas se reflejó en alzas de sus precios promedio de 10,7% ($ 3.156,5 por kilo vivo) y 9,8% ($ 3.052,4 por kilo vivo) mensual, respectivamente. Fueron las vacas conserva inferior y las vacas regulares las que exhibieron las subas de precios más importantes (9,4% y 9,3%). Asimismo, los MEJ tuvieron una valorización de 7,0% mensual, hasta alcanzar un promedio de $ 4.282,6 por kilo vivo. En tanto, se observaron alzas menores en los valores unitarios de vaquillonas (0,6%; $ 4.437,4) y novillitos (0,4%; $ 4.700,5). Por su parte, sólo el precio promedio de los novillos exhibió una leve caída con respecto al mes anterior (-0,4%; $ 4.303,2).
En tanto, cuando se realiza la comparación interanual (y la estacionalidad queda de lado), el precio promedio de la hacienda negociada en Cañuelas subió 46,0% nominal y 13,8% real, deflactado por el nivel general del Índice de Precios Internos al por Mayor (IPIM-INDEC).
En el último año, las categorías que más se valorizaron fueron los MEJ (51,4% nominal; 17,9% real), los novillitos (48,5%; 15,7%) y las vaquillonas (47,6%; 14,9%), quedando por debajo del avance del promedio general las subas de precios de los novillos (42,1%; 10,7%), los toros (41,0%; 9,8%) y, por último, las vacas (39,9%; 9,0%). La desagregación de la categoría vacas mostró que las mayores subas de precios se verificaron en las regulares (40,4%; 9,3%) y en las especiales jóvenes de más de 430 kilos (38,7%; 8,0%) y de hasta 430 kilos (35,8%; 5,6%). En cambio, las conserva buenas registraron un aumento del precio nominal de 32,5% y las inferiores otro de 28,4%, siendo la única categoría de vaca que no se valorizó en términos reales en doce meses.
Y en lo que respecta al valor en dólares del animal en pie, durante agosto de 2026 mostró otra recuperación de 2,3% en dólares oficiales y de 2,1% en dólares ‘libres’, alcanzando un nivel de US$ 2,56 y US$ 2,47 por kilo vivo, respectivamente. Cabe destacar que estos guarismos fueron 29,4% (oficial) y 26,1% (‘libre’) superiores a los de agosto del año pasado, si bien los mismos todavía resultaron 4,7% y 6,1% inferiores a los picos alcanzados en febrero-marzo del corriente año.
La desagregación por categorías, como se puede observar en los cuadros que siguen a este párrafo, mostró que las más jóvenes perdieron valor durante agosto. Concretamente, la suba de la cotización en pesos del dólar (0,8% el oficial; 0,9% el ‘libre’) fue superior a la variación que registraron los precios en pesos de novillos, novillitos y vaquillonas. En cambio, en los casos de los toros y de las vacas, donde los valores unitarios en pesos fueron impulsados por factores estacionales, así como de los MEJ, los precios en dólares presentaron subas importantes entre julio y agosto del corriente año.
DINÁMICA DE LOS PRECIOS MINORISTAS
El nivel general del Índice de Precios al Consumidor (IPC-GBA INDEC) registró un alza de 1,6% mensual, acumuló un aumento de 21,4% entre puntas del año (vs. dic. ’25) y quedó ubicado 33,2% por encima del nivel de agosto del año pasado.
En esta oportunidad, el capítulo de alimentos y bebidas no alcohólicas mostró un incremento de 1,4% mensual, fue el que más incidió en el alza general, producto de su importancia relativa en la canasta total de gastos, pero ejerció menor tracción sobre el nivel general que en julio (explicó 22,0% del alza del IPC-GBA y el mes pasado había aportado 26,5%). En tanto, al avanzar en el grado de desagregación, surge que cuatro de los siete rubros de alimentos verificaron alzas superiores a las del conjunto: ‘frutas’ (+6,9%), ‘pan y cereales’ (+2,4%), ‘aceites, grasas y manteca’ (+2,2%) y ‘azúcar, dulces, chocolate, golosinas, etc.’ (+1,5%). Pero, del otro lado el rubro que mostró la menor suba fue ‘carnes y derivados’, con sólo 0,2% mensual, junto con ‘verduras, tubérculos y legumbres’ (+0,4%) y ‘leche, productos lácteos y huevos’ (+0,9%).
En el caso particular del rubro ‘carnes y derivados’, cabe destacar que entre julio y agosto el valor promedio de los cortes vacunos subió 0,5% y el precio del pollo entero arrojó una caída de 0,5% ($ 4.780,1 por kilo). Asimismo, el valor de la caja de hamburguesas congeladas aumentó 0,6% en el mes ($ 8.245,5).
Entre los cortes cárnicos, mientras el precio promedio del kilo de nalga subió 1,5% mensual ($ 21.763,4), la carne picada, el cuadril y el asado presentaron alzas de 0,6% ($ 10.613,1), 0,5% ($ 21.102,9) y 0,2% ($ 16.736,7), respectivamente. En tanto, el precio de la paleta registró una baja de 0,4% mensual ($ 17.119,6).
Finalmente, en los últimos doce meses el capítulo alimentos y bebidas no alcohólicas tuvo un incremento de 34,3% y explicó 25,5% de la suba del nivel general del IPC-GBA. Los rubros ‘verduras, tubérculos y legumbres’ y ‘carnes y derivados’ fueron los que más aumentaron de precio (45,4% y 42,3% anual, respectivamente). En particular, en el caso de las carnes, el alza fue producto de la caída de la oferta de hacienda para enviar a faena, por los factores analizados en la sección Nº 1 de este Informe. Mientras los cortes vacunos registraron una suba de 51,2% interanual, el precio del pollo entero fue el que morigeró el impacto, con un alza de 24,2% anual. Y con estos guarismos, el precio relativo de la carne vacuna verificó un encarecimiento de 21,8% con respecto al pollo entero.
La apertura por cortes mostró los siguientes cambios entre agosto de 2025 y agosto de 2026: carne picada común (+52,7%), asado (+52,1%), cuadril (+51,9%), nalga (+50,0%) y paleta (+49,0%). En tanto, el precio de la caja de hamburguesas congeladas creció 56,6% interanual.