El Gobierno nacional aprobó el ingreso al Régimen de Incentivo para las Grandes Inversiones (RIGI) del proyecto de Pampa Energía para construir la mayor planta de fertilizantes de América Latina. La iniciativa demandará una inversión de US$ 2.693 millones y permitirá transformar el gas de Vaca Muerta en urea granulada y amoníaco, dos insumos estratégicos para el desarrollo de la producción agropecuaria.
La aprobación quedó formalizada mediante la Resolución 1468/2026, publicada en el Boletín Oficial, y habilita el desarrollo de un complejo industrial que estará ubicado en el puerto de Ingeniero White, en Bahía Blanca.
El proyecto contempla la construcción de dos plantas de producción de urea, cada una con capacidad para elaborar 3.000 toneladas diarias, además de una planta de amoníaco con capacidad de 3.450 toneladas por día. También incluirá unidades auxiliares para el tratamiento de agua, compresión de gas, generación de vapor, producción de nitrógeno e infraestructura para almacenamiento y despacho de los productos.
Según el cronograma presentado por la empresa, la planta comenzará a producir en 2029, cuando alcanzará una capacidad de 2,1 millones de toneladas anuales de urea, un volumen que permitirá reducir significativamente el déficit estructural del país, que actualmente importa alrededor de 1,3 millones de toneladas de ese fertilizante cada año.
Durante la etapa de construcción se prevé la creación de 4.800 puestos de trabajo, mientras que el complejo generará exportaciones estimadas en US$ 800 millones anuales. Si se suma el ahorro por sustitución de importaciones, el impacto económico rondará los US$ 1.000 millones por año.
Uno de los principales ejes del proyecto será el aprovechamiento del gas natural proveniente de Vaca Muerta, agregando valor a la producción de la Cuenca Neuquina mediante la fabricación local de fertilizantes, en lugar de exportar únicamente el recurso energético.
El complejo ocupará unas 80 hectáreas dentro del Consorcio de Gestión del Puerto de Bahía Blanca, una ubicación considerada estratégica por su cercanía al puerto de aguas profundas, que facilitará las exportaciones, y por su conexión con los gasoductos que transportan el gas desde Vaca Muerta.
La inversión se desarrollará en dos etapas. La primera demandará US$ 1.105 millones con ejecución prevista hasta diciembre de 2027, mientras que la segunda requerirá US$ 1.588 millones y finalizará hacia fines de 2029.
De acuerdo con la documentación presentada por la empresa, aproximadamente el 46% de la inversión corresponderá a ingeniería y equipamiento off-shore, tecnología que deberá importarse por no contar con oferta local, mientras que todas las obras civiles y el componente on-shore serán ejecutados íntegramente por proveedores argentinos.
Las instalaciones incorporarán tecnología de última generación para optimizar la eficiencia energética, reducir emisiones de dióxido de carbono y reforzar los sistemas de seguridad industrial mediante modernos equipos de control y antorchas.
El proyecto fue presentado por Fértil Pampa, el vehículo de proyecto creado por Pampa Energía para desarrollar la inversión, cuya solicitud de adhesión al RIGI había sido ingresada el 21 de abril de este año.
Con esta iniciativa, el Gobierno busca impulsar uno de los mayores proyectos industriales asociados al desarrollo de Vaca Muerta, promoviendo la industrialización del gas natural, la sustitución de importaciones, el incremento de las exportaciones y la consolidación de una nueva cadena de valor vinculada a la producción de fertilizantes en Argentina.
Fuente: Infoenergia.info